La estafa perfecta: Apple reemplazó más de 1.000 iPhones falsos por unidades originales sin saberlo

La Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos junto a agentes federales de Portland han destapado una red de estafa casi perfecta que había engañado a la mismísima Apple. Los autores son dos estudiantes de Oregon de origen Chino que se dedicaban a importar unidades falsificadas del iPhone procedentes de China para utilizarlos como teléfonos defectuosos que mandarían al servicio técnico de Apple. Y sí, la idea coló, y Apple los sustituyó por nuevos iPhones.

Cómo cambiar un iPhone falso por uno nuevo sin ser pillados por la policía

Estafa reparacion iPhone

El título parece de broma, pero es justo lo que se dedicaban a hacer los protagonistas de la noticia, Yangyang Zhou y Quan Jiang, dos jóvenes con sus visados de estudiante en regla y sin ninguna mancha en su historial. Su modus operandi era bastante sencillo:

  • Recibían decenas de iPhones falsificados cada semana. Un familiar o un contacto en China se encargaba de enviar las unidades a una dirección proporcionada en Oregon.
  • Una vez recibidos, procedían a tramitar el servicio de asistencia en garantía de Apple alegando que el teléfono no encendía. Obviamente tramitaban los teléfonos uno a uno.
  • Apple revisaba el terminal y decidía sustituirlo por una unidad completamente funcional. Como veremos más adelante no todas las unidades colaban, y algunas se devolvían tras no ser aceptadas.
  • Con el nuevo teléfono en su poder, los estafadores mandaban las nuevas unidades a China, donde se venderían a un precio muy atractivo.
  • Los ingresos generados por estas ventas se traspasarían desde China a una cuenta que los estudiantes poseían en los Estados Unidos.

Saltan las alarmas

Todo comienza en abril del 2017 en el departamento de aduanas, donde agentes federales comienzan a sospechar sobre unos envíos bastantes sospechosos de teléfonos móviles similares a los de Apple que parecían ser falsificados en Hong Kong. La investigación comienza y los agentes comienzan a tirar de la cuerda, hasta que en el mes de diciembre consiguen llegar hasta Jiang, a quien entrevistan en la Terminal 6 del Puerto de Portland.

Es allí donde Jiang confiesa que suele recibir normalmente entre 20 y 30 teléfonos de un conocido en China. Esta persona se los envía para que Jiang pueda tramitar la garantía en Apple, y una vez que estén reparados, los vuelva a enviar a China. Por este trabajo, recibe una cantidad de dinero, un pago que recoge su madre en China y que transfiere a una cuenta bancaria que él mismo tiene en Estados Unidos.

El interrogado acabó confesando que en el 2017 envió 2.000 teléfonos a Apple, y que, o bien se encargaba de entregarlos en persona en una tienda oficial, o utilizaba el servicio de soporte en línea de Apple para tramitar la garantía.

Un fraude valorado en 895.800 dólares

Las investigaciones comienzan a profundizar más, y los agentes descubren que nada menos que 3.069 reclamaciones fueron realizadas a nombre de Jiang utilizando nombres, correos electrónicos, direcciones postales e direcciones IP que se relacionaban con su persona. Una cifra increíble, sin embargo, “sólo” 1.493 unidades lograron engañar a la compañía de la manzana. Pero la pregunta es, ¿cómo?

¿Cómo es posible que Apple no descubriera que eran unidades falsificadas?

Estafa iPhones reparados china

Según aseguran los propios investigadores, los técnicos de Apple no pudieron examinar o reparar muchas de las unidades al no poder encenderse, sin embargo, estamos seguros de que la compañía debe de contar con algún protocolo que evite este tipo de casos. Números de serie, comprobación de componentes internos… ¿De verdad si un técnico recibe un teléfono que no enciende lo cambia inmediatamente por otro? Eso es desde luego lo que parece que ha ocurrido en este caso.

En cuanto a los protagonistas del caso, ellos aseguran que no sabían que se trataban de unidades falsificadas, ya que simplemente se encargaban de tramitar las garantías de los teléfonos según les llegaba. Lo más seguro es que se les retire sus visados de estudiantes, aunque sus abogados aseguran que actuaron de buena fe prestando un servicio completamente legal al tramitar las garantías. El tema es más complicado en el caso de Jiang, ya que él está involucrado en el tráfico de teléfonos falsos y en una trama de fraude electrónico.