Luces y sombras en el Apple Pro Display XDR, el monitor sin peana de los 6K (dólares)

El nuevo Mac Pro no acudió solo a la fiesta. Junto a él apareció un imponente monitor de 32 pulgadas que llamaba la atención por sus colores, brillo, contraste y ausencia de reflejos. ¿Estamos ante el monitor total? Eso es más o menos lo que nos quiso plantear Apple, así que vamos a contarte lo mejor y lo peor de este Pro Display XDR.

Resolución infinita

Apple Pro Display XDR

El panel de 32 pulgadas destaca por ofrecer una resolución de 6.016 x 3.384 píxeles, es decir resolución 6K con una densidad de píxeles de 218 por pulgada en un formato 16:9.

HDR extremo

El Pro Display XDR recibe dicho nombre debido a la tecnología de Rango Dinámico Extremo (XDR), que no es más que un HDR muy mejorado que llega a un nuevo nivel gracias a los 1.000 nits de brillo a pantalla completa (1.600 nits puntual) y un ratio de contraste de 1.000.000:1.

La imagen perfecta

Con la ayuda la paleta de colores P3, el Pro Display XDR es capaz de ofrecer colores extremadamente fieles a la realidad con 10-bit de profundidad de color y una excelente calibración. Además, la tecnología detrás del sistema de retroiluminación se encarga de iluminar la pantalla correctamente, ya que 576 LEDs de color azul se encargan de iluminar desde atrás el panel sin sufrir el exceso de luz que producen la iluminación periférica de los LED blancos utilizados tradicionalmente.

Esta luz azul se transforma en luz blanca con un complejo proceso en el que entra en juego un filtro creado para la ocasión, y donde además se utiliza un chip controlador TCON que con la ayuda de un algoritmo analiza y reproduce la imagen de manera correcta y en sincronía con las numerosas capas que componen el panel.

Y sin reflejos

El monitor cuenta con un recubrimiento antireflectante que se encarga de eliminar los reflejos pero, por si fuera poco, existe la posibilidad de adquirir una versión con una terminación mate creada con la ayuda de un cristal con nanotextura. Este acabado se encarga de reducir el reflejo de la luz y el brillo para que la imagen de la pantalla no se vea afectada cuando miramos al monitor.

Necesita refrigeración… ¿activa?

La espalda del monitor está formado por el mismo patrón mecanizado sobre un cuerpo de aluminio que podemos encontrar en el Mac Pro. Esta distribución permite conseguir un flujo de aire ordenado y eficiente de cara a ventilar el interior del equipo, y es que con semejante nivel de brillo las temperaturas que se alcanzan en el interior serán altas.

Interior Apple Pro Display XDR

El fabricante habla de una aspiración de aire frío y la expulsión de aire caliente, por lo que es posible que exista la presencia de un ventilador en el interior del monitor. Podría ser esa pieza que vemos en la izquierda de la imagen, aunque no hemos podido confirmarlo.

Conectividad… limitada

Como en otros monitores de Apple, las opciones de conectividad son bastante limitadas en este Pro Display XDR. Al menos en cuestión de opciones, ya que la pantalla cuenta con cuatro puertos USB-C (uno Thunderbolt 3 y tres USB-C) y ningún tipo de conector más. Teniendo en cuenta la resolución que maneja, puede que la incorporación de un HDMI no tenga demasiado sentido, pero la versatilidad y las opciones que ofrecería disponer de más conexiones seguro que se agradecerían en más de una ocasión.

Precio sólo apto para unos pocos

Apple Pro Display XDR

Otro de los problemas llega evidentemente con el precio. Teniendo en cuenta su perfil profesional, era de esperar que este Pro Display XDR no iba a ser especialmente barato, y sabiendo que es la pareja perfecta del Mac Pro, pues menos aún. El resultado es una etiqueta de 4.999 dólares para la versión normal, y de 5.999 dólares para el modelo con la protección de cristal mate con nanotextura.

Un monitor sin peana

Apple Pro Display peana

Que un monitor de 5.000 dólares no incluya peana para colocarlo en una mesa es un detalle cuanto menos extraño. Bien es cierto que este tipo de monitores profesionales acaban colocados en brazos articulados y sistemas ya presentes en los estudios y oficinas de los profesionales, pero no incluir un simple soporte nos parece incomprensible.

Contenido

El problema es que la cosa no termina ahí, ya que si estás interesado en el soporte oficial del fabricante (el cual es pivotante y permite un giro de 90 grados para usar la pantalla en vertical), tendremos que abonar la friolera de 999 dólares. Si por el contrario prefieres colocarlo en un soporte clásico con estándar VESA, necesitarás adquirir el adaptador universal, el cual tiene un precio de 199 euros.