Tras meses de idas y venidas con su estrategia de inteligencia artificial, Apple ha reactivado el plan para que Siri se convierta en una alternativa real a ChatGPT. La compaƱĆa ha reorganizado equipos, acelerado contrataciones y puesto el foco en crear una experiencia conversacional que no dependa de terceros y que estĆ© mejor integrada en sus dispositivos.
La iniciativa estÔ ganando tracción con un grupo interno de nueva factura y un objetivo claro: ofrecer respuestas útiles, actualizarse con información de la web y mantener el sello de privacidad que caracteriza al ecosistema Apple. No serÔ un movimiento inmediato, pero marca un cambio de rumbo respecto a la dependencia de soluciones externas.
QuƩ ha cambiado en la estrategia de Apple
Fuentes del entorno de la empresa apuntan a que la dirección ha decidido volver a invertir con fuerza en capacidades de IA aplicadas a Siri, tras varios retrasos. El objetivo es dotar al asistente de funciones que hoy asociamos a modelos conversacionales como ChatGPT o Gemini, con un comportamiento mÔs natural y contextualmente útil.
Para ello, Apple ha creado el equipo AKI (Answers, Knowledge and Information), encargado de pulir la calidad de las respuestas, reforzar el conocimiento y mejorar la recuperación de información. Sobre la mesa estÔ el desarrollo de un LLM propio para el asistente, asà como una experiencia de búsqueda conversacional que se integre de forma transparente en el sistema.

Independizarse de OpenAI, prioridad a corto plazo
En la transición hacia Apple Intelligence, la empresa llegó a apoyarse en tecnologĆa de OpenAI para mejorar respuestas en ciertos escenarios. Ahora la apuesta es distinta: construir internamente un chatbot capaz de consultar la web y responder de forma precisa, con vistas a su integración en Siri, Spotlight y Safari. Tampoco se descarta una aplicación independiente si la experiencia lo pide.
El proyecto estÔ liderado por Robby Walker, antiguo responsable de Siri, y se ha traducido en ofertas de empleo centradas en motores de búsqueda y algoritmos. La lectura es clara: Apple quiere equilibrar la recuperación de información con una conversación fluida, evitando depender de terceros para el núcleo de su asistente.
Ritmo, plazos y la opción de compras estratégicas
Los plazos han sido el talón de Aquiles del plan. Tras estimaciones fallidas en el pasado, los escenarios mĆ”s realistas hablan de que las grandes novedades podrĆan asomar en 2026, sin garantĆas firmes por el momento. Aun asĆ, el trabajo avanza y el enfoque de producto se estĆ” consolidando.
AdemĆ”s, la dirección ha dejado la puerta abierta a adquisiciones que aceleren el calendario. Entre las opciones estudiadas por la industria se han mencionado compaƱĆas especializadas en bĆŗsqueda con IA, como Perplexity, y modelos de terceros como Anthropic, con la intención de reforzar capacidades y acortar tiempos si fuera necesario.
Cómo encajarĆa con el Siri y el Apple Intelligence actuales
Actualmente, Apple Intelligence ofrece funciones Ćŗtiles ācomo resĆŗmenes, traducciones o generación de contenidoā, pero su aproximación al chatbot sigue siendo discreta y limitada a respuestas puntuales. La gran mejora serĆa integrar un modelo conversacional que mantenga el contexto y recupere información en tiempo real de forma fiable.
Este avance requiere equilibrar privacidad y potencia. La creación del equipo AKI indica que Apple busca un balance entre mejorar la utilidad del asistente y mantener el control de datos y seguridad como elementos diferenciales frente a otras plataformas.
La competencia acelera y Apple no quiere quedarse atrƔs
El mercado se mueve rĆ”pidamente con OpenAI, Google y Meta marcando tendencia. En este contexto, Apple pretende recuperar terreno: hay voces internas que consideran inaceptables los retrasos y presionan para una ejecución mĆ”s rĆ”pida. La compaƱĆa confĆa en su capacidad para lanzar una solución pulida, aunque el margen para esperar se ha reducido.
El plan de Cupertino se centra en tres frentes principales: un equipo dedicado (AKI) con liderazgo claro, inversión en bĆŗsqueda y modelos propios, y flexibilidad para adquirir tecnologĆa si con ello se logra una Siri mĆ”s competitiva frente a ChatGPT. La hoja de ruta sigue en desarrollo, pero el rumbo ya estĆ” definido.