Call of Duty en Game Pass habría provocado pérdidas a Microsoft

  • Bloomberg apunta a unos 300 millones de dólares en ventas no realizadas tras incluir Call of Duty en Game Pass.
  • Microsoft reorganizó Game Pass: subidas de precio y lanzamientos día 1 reservados a Ultimate.
  • El crecimiento de suscriptores e ingame no bastó para compensar costes e ingresos perdidos.
  • Datos de mercado: 82% de las ventas de Black Ops 6 fueron en PlayStation; cancelaciones tras el alza de precios.

Call of Duty en Game Pass y perdidas de Microsoft

Según informó Bloomberg a partir de testimonios de exempleados de Microsoft, la llegada de Call of Duty: Black Ops 6 al modelo de Game Pass desde el día de lanzamiento habría canibalizado ventas directas valoradas en torno a 300 millones de dólares durante 2024. Al estar incluido en la suscripción, buena parte del público que solía comprar el juego optó por jugarlo dentro del servicio.

La compañía confiaba en que el aumento de altas y el gasto en contenidos dentro del juego compensaran esa merma, pero el empuje no fue suficiente y los costes operativos del servicio (infraestructura, mantenimiento, licencias, ancho de banda) apretaron los márgenes. A partir de ahí, Microsoft ajustó precios y rediseñó la estructura de Game Pass para reforzar su sostenibilidad.

Xbox Game Pass rentable
Artículo relacionado:
¿Es Xbox Game Pass realmente rentable? Análisis actual y puntos en debate

Qué dicen los informes y las fuentes

Informe sobre Call of Duty en Game Pass

El reportaje de Bloomberg, firmado por Cecilia D’Anastasio y basado en varias personas que trabajaron en Xbox, cifra en torno a 300 millones el impacto en ventas no realizadas que dejó Black Ops 6 al entrar en Game Pass día 1. La situación se explica por la transición del modelo de compra individual a acceso por suscripción.

La cifra alude a ingresos que no se produjeron en venta de copias (no a pérdidas contables puras), a lo que se suman gastos estructurales del servicio: servidores, licencias, soporte y tráfico en la nube. Este escenario dejó la ecuación de Game Pass + Call of Duty más ajustada de lo previsto.

De acuerdo con esas fuentes, la directora financiera Amy Hood pidió a la división de videojuegos nuevas palancas de ingresos a corto plazo. La apuesta de llevar Call of Duty al catálogo el día de lanzamiento buscaba elevar altas y retención, pero el equilibrio entre coste y beneficio no terminó de cuadrar.

Cómo afectó a Game Pass y a los precios

Subida de precios en Game Pass

Para reforzar la viabilidad del servicio, Microsoft aplicó una subida de precios en Game Pass y reordenó sus niveles. En España, Ultimate pasó a costar 26,99€ al mes (29,99 dólares en EE. UU.), un incremento cercano al 50% respecto a precios anteriores.

La reacción de parte de la comunidad fue inmediata y hubo oleadas de cancelaciones que llegaron a saturar la página de gestión de suscripciones. La estrategia de Xbox persigue concentrar el valor del servicio en el escalón superior, donde se alojan las novedades.

Así quedan los niveles actuales del servicio y sus grandes diferencias:

  • Essential: 8,99€/mes. Catálogo con decenas de juegos, multijugador online y funciones en la nube.
  • Premium: 12,99€/mes. Más de 200 juegos y acceso a lanzamientos, pero con hasta un año de retraso.
  • Ultimate: 26,99€/mes. Más de 400 juegos, lanzamientos día 1, EA Play y Ubisoft+ Classics, entre otras ventajas.

El acceso a los grandes AAA, incluidos los futuros Call of Duty, queda reservado al plan Ultimate desde su estreno, mientras que Premium los recibe más tarde. Xbox también ha ajustado descuentos en DLC y microtransacciones para proteger ingresos.

Reacciones internas y externas

Reacciones a Call of Duty en Game Pass

Dentro de Xbox hubo debate: al principio, Game Pass priorizaba títulos más antiguos, pero el salto a estrenos AAA día 1 como Black Ops 6 derivó en canibalización de ventas en un juego que tradicionalmente vende millones de copias.

Fuera de Microsoft también hubo voces críticas. El ex CEO de Activision, Bobby Kotick, ya manifestó en un proceso con la FTC su rechazo a llevar series como Call of Duty a suscripciones, alegando que no le veía “sentido comercial”.

En el plano regulatorio, Lina Khan (ex presidenta de la FTC) señaló que el encarecimiento de productos y los recortes tras la compra de Activision refuerzan las dudas sobre la concentración del mercado y su efecto en jugadores y desarrolladores.

Datos de mercado y cambios de modelo

Datos de mercado Call of Duty y Game Pass

Las cifras de Circana indican que Black Ops 6 vendió un 23% más que Modern Warfare 3 en el mismo periodo, pero el 82% de esas ventas se produjo en plataformas PlayStation. Ese reparto sugiere que en Xbox y PC muchos usuarios optaron por jugarlo vía suscripción.

El segmento de suscripciones de videojuegos creció alrededor de un 16% interanual con el lanzamiento de Black Ops 6. Para analistas como Joost Van Dreunen, Game Pass no logró el crecimiento explosivo esperado tras la compra de Activision y persiste un desajuste entre costes de infraestructura y el precio del servicio.

Con ese telón de fondo, Xbox concentra el valor en Ultimate, mantiene ventajas como EA Play y Ubisoft+ Classics e introduce más controles sobre el acceso a grandes franquicias. El objetivo es sostener el modelo sin renunciar a estrenos día 1 donde tenga sentido.

El balance que dibujan estas piezas es claro: llevar Call of Duty a Game Pass disparó la relevancia del servicio, pero redujo ventas directas en torno a 300 millones de dólares y forzó una subida de precios y una segmentación más estricta. La gran duda es si este rediseño logrará por fin equilibrar suscripción y rentabilidad sin erosionar la confianza de los jugadores.


Síguenos en Google News