Crimson Desert en PS5 y Xbox Series: modos gráficos, dudas y promesas a días del lanzamiento

  • PS5 y Xbox Series X comparten tres modos gráficos (Rendimiento, Equilibrado y Calidad) con hasta 60 FPS y trazado de rayos en casi todos los casos.
  • PS5 Pro se posiciona como la versión de consola más ambiciosa, con 4K reescalado a 60 FPS y trazado de rayos en alto o ultra.
  • Xbox Series S se queda sin ray tracing y limita sus opciones a 720p/40 FPS o 1080p/30 FPS.
  • La ausencia de gameplay en consolas ha generado escepticismo, aunque Pearl Abyss insiste en que no están ocultando problemas de rendimiento.

Crimson Desert en PS5 y Xbox Series

Con el lanzamiento de Crimson Desert en PS5 y Xbox Series a la vuelta de la esquina, Pearl Abyss por fin ha aclarado cómo se comportará el RPG de mundo abierto en la actual generación de consolas. A solo unos días del 19 de marzo, los jugadores europeos ya pueden hacerse una idea bastante precisa del tipo de rendimiento que obtendrán en sus consolas PlayStation y Xbox.

Pese a que el juego se ha mostrado casi siempre sobre PCs de alta gama, el estudio surcoreano ha publicado ahora una hoja de especificaciones muy detallada para PS5, PS5 Pro, Xbox Series X y Xbox Series S. Las cifras confirman modos a 60 FPS con trazado de rayos en la mayoría de perfiles, aunque la ausencia de vídeos nativos de consola ha alimentado dudas entre parte de la comunidad.

Modos gráficos de Crimson Desert en PS5 y Xbox Series X

El núcleo de la información oficial se centra en los modos gráficos disponibles en PS5 y Xbox Series X, que comparten estructura: Rendimiento, Equilibrado y Calidad. Cada uno prioriza un aspecto distinto: fluidez, punto medio o calidad de imagen, siempre con ajustes diferenciados de resolución y ray tracing.

En ambos sistemas, el modo Rendimiento apunta a 60 FPS con resolución base 1080p y trazado de rayos en nivel bajo. Para quienes cuenten con un televisor o monitor con VRR, se indica que la tasa de imágenes por segundo puede superar ligeramente esos 60 FPS sin que el usuario note oscilaciones molestas.

Si se busca una experiencia intermedia, el modo Equilibrado en PS5 y Xbox Series X renderiza a unos 1280p y reescala después a 4K empleando AMD FSR 3. En este perfil, el objetivo son 40 FPS, con trazado de rayos también en calidad baja. Es una opción pensada para quienes quieren más definición que el modo Rendimiento, pero sin caer todavía en los 30 FPS.

Por último, el modo Calidad sacrifica la fluidez a cambio de una imagen más nítida y un ray tracing más agresivo. Aquí, Crimson Desert renderiza en torno a 1440p y reescala a 4K usando FSR 3, fijando el framerate en 30 FPS y aumentando el nivel de trazado de rayos a alto. Es el modo con mejor acabado visual dentro de las consolas base.

Configuraciones de Crimson Desert en PS5 y Xbox Series

PS5 Pro: la versión de consola más mimada

Dentro del ecosistema PlayStation, PS5 Pro se perfila como la mejor forma de jugar a Crimson Desert en consola. Mantiene los tres modos habituales, pero con resoluciones internas más altas, mejor tratamiento de imagen y trazado de rayos más agresivo gracias al extra de potencia.

En este modelo, el modo Rendimiento reescala desde 1080p hasta 4K mediante la nueva tecnología PSSR (PlayStation Spectral Super Resolution). El objetivo es mantener 60 FPS con trazado de rayos en calidad alta y, según las especificaciones, puede incluso superar esa cifra si la pantalla cuenta con VRR.

El modo Equilibrado en PS5 Pro parte de 1440p y vuelve a reescalar a 4K usando PSSR mejorado, fijando la tasa en 40 FPS. En paneles compatibles, se menciona que puede subir de 48 FPS, lo que ofrece una sensación visual algo más fluida que los clásicos 30 FPS, manteniendo el trazado de rayos en nivel alto.

Quienes prioricen el aspecto más cinematográfico pueden optar por el modo Calidad, que en PS5 Pro ofrece 4K nativos a 30 FPS con trazado de rayos en la configuración más exigente, etiquetada como ultra. Es el perfil donde el estudio parece querer enseñar músculo gráfico en la gama alta de consolas de Sony.

Xbox Series S: menos potencia, menos opciones

El escenario cambia cuando entramos en el terreno de Xbox Series S. La consola económica de Microsoft recibe solo dos modos, Rendimiento y Calidad, sin presencia de ray tracing en ninguno de ellos. La propia Pearl Abyss señala que, debido a la menor potencia de su GPU, se han tenido que hacer concesiones más notables.

El modo Rendimiento de Series S fija la resolución en 720p y apunta a 40 FPS. No hay trazado de rayos, lo que ayuda a sostener una tasa de imágenes algo por encima de los 30 FPS tradicionales. Es la opción más razonable si se quiere sentir el combate y la exploración con mayor fluidez, aunque la nitidez no será su punto fuerte.

En cambio, el modo Calidad de la consola menor de Microsoft sube hasta 1080p pero se queda anclado en 30 FPS, de nuevo sin ray tracing. Es la alternativa pensada para quienes prioricen que la imagen se vea mejor definida en televisores Full HD, asumiendo una jugabilidad algo más pausada.

La comparación con el resto de consolas deja claro que Series S es la versión más limitada: no alcanza los 60 FPS, se queda sin trazado de rayos y trabaja con resoluciones internas sensiblemente más bajas. Aun así, sigue siendo compatible con todas las funciones jugables del título.

Ausencia de gameplay en PS5 y Xbox Series: por qué hay recelo

Aunque la tabla de modos y resoluciones llega con todo lujo de detalles, lo que sigue brillando por su ausencia son vídeos extensos de Crimson Desert funcionando en PS5 y Xbox Series. Casi todo el material mostrado hasta ahora procede de sesiones capturadas en PC, algo que ha hecho saltar las alarmas entre parte de la comunidad.

En redes sociales, algunos jugadores han llegado a comparar la situación con el caso de Cyberpunk 2077 en la pasada generación, donde las peores versiones apenas se enseñaron antes de su salida. Ese paralelismo ha alimentado la sospecha de que Pearl Abyss pueda estar evitando enseñar el estado real del juego en consolas base.

Desde el estudio, sin embargo, el mensaje es distinto. Representantes de Pearl Abyss han insistido en que “no están ocultando nada” y han pedido algo más de paciencia, asegurando que su intención es publicar la información necesaria con tiempo suficiente para quienes quieran reservar el juego. Han subrayado también que los datos de rendimiento provienen de pruebas internas realizadas en hardware real.

Pese a todo, a pocos días del lanzamiento, el hecho de contar con especificaciones pero no con demostraciones públicas en PS5 y Xbox Series sigue generando cierto escepticismo. Hay jugadores que se muestran aliviados al ver sobre el papel opciones a 60 FPS, mientras que otros prefieren esperar a análisis y comparativas antes de lanzarse a la compra.

Un RPG de mundo abierto muy exigente en lo técnico

Más allá de los números, Crimson Desert se ha ganado fama de ser un título especialmente ambicioso desde el punto de vista visual. El mundo abierto de Pywel se presenta como un entorno amplio, con gran densidad de detalles, efectos climáticos complejos y un sistema de combate muy dinámico, todo ello sustentado sobre el motor propio BlackSpace Engine.

Eso explica en parte por qué Pearl Abyss hace tanto hincapié en su “fase de optimización”. Según ha comentado el estudio, el esfuerzo reciente se ha centrado en pulir el rendimiento en todas las plataformas, intentando que las diferencias entre PC de gama alta y consolas sean asumibles sin que la experiencia se resienta demasiado.

En consolas, la clave está en el amplio uso de técnicas de reescalado como FSR 3 en PS5 y Xbox Series X|S y PSSR en PS5 Pro, que permiten mover resoluciones aparentes de 4K partiendo de una base mucho menor. Este enfoque se ha convertido en el estándar de la generación actual, especialmente en títulos de mundo abierto y gran carga gráfica.

El estudio también ha querido recalcar que no habrá micropagos ni tienda cosmética integrada en Crimson Desert, algo que muchos usuarios valoran en un mercado dominado por modelos de monetización adicionales. La apuesta pasa por una experiencia cerrada y autoconclusiva, más cercana a los juegos “premium” tradicionales.

Con todos estos datos sobre la mesa, la fotografía que queda de Crimson Desert en PS5 y Xbox Series es la de un título técnicamente muy ambicioso que intenta adaptarse al abanico de consolas actuales mediante varios modos gráficos bien diferenciados. PS5 y Xbox Series X ofrecen perfiles capaces de llegar a 60 FPS con ray tracing, PS5 Pro se erige como la opción más completa con 4K reescalado y trazado de rayos en alto o ultra, y Series S asume las mayores concesiones a cambio de seguir siendo una puerta de entrada económica al juego. Las dudas sobre su rendimiento real seguirán sobrevolando la conversación hasta que lleguen los primeros análisis y comparativas en Europa, pero al menos sobre el papel el reparto de modos y prestaciones parece pensado para dar cierta flexibilidad a casi cualquier tipo de jugador en la actual generación.

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