La crisis que viene: hay pocos chips para tantos gadgets (y coches eléctricos)

La crisis que viene: hay pocos chips para tantos gadgets (y coches eléctricos)

Carlos Martínez

La falta de stock de PS5 y Xbox Series X en todo el mundo es sólo la punta del iceberg de lo que está por llegar. Así lo aseguran en The Guardian, donde adelantan que la alta demanda que existe actualmente en la industria tecnológica no puede ser cubierta por el volumen actual de las fábricas. Hay pocos chips para tanta tecnología.

Sequía de semiconductores

Chip semiconductores

Al principio fue la pandemia. El estado de confinamiento a nivel mundial y la crisis provocada por la epidemia ralentizó los mercados a niveles desastrosos, y ello provocó un retraso en las cadenas de producción para cuando las cosas volvieron a arrancar poco a poco. El ejemplo más claro de estos retrasos lo vemos en el lanzamiento de las PlayStation 5 y Xbox Series X, dos consolas que a día de hoy siguen sin tener unidades sobrantes en las tiendas después de cinco meses de lanzamiento.

Pero esto ha sido sólo el principio. La escasez de chips va a seguir empeorando, y actualmente se está formando una especie de tormenta perfecta en la que el retraso de los suministros junto a la alta demanda existente en el mercado están dando vida a una especie de crisis que podría acabar en un periodo de rotura de stock a nivel masivo.

Para empezar, gigantes como Ford han cancelado turnos en dos de sus plantas de automóviles debido a que no hay materiales para poder seguir con los trabajos. Esto le acarreará pérdidas de hasta 2.500 millones de dólares. Nissan es otro de los fabricantes de automóviles que también está tomando medidas, ya que a día de hoy mantiene inactiva las plantas de México y Estados Unidos por el mismo problema: la falta de chips.

Una crisis inminente…

Chip semiconductores

Lo peor es que este cocktail de casualidades está afectando especialmente a los fabricantes de vehículos. Con el parón del virus, las marcas dejaron de vender sus coches, pararon la producción y cancelaron los pedidos de chips. Este parón hizo que dejaran de ser un cliente importante para las fábricas de chips, y ahora que intentan volver a la normalidad, tienen por delante de su turno otros fabricantes con mayor demanda.

Y es que, como bien apunta Neil Campling, analista de Mirabaud, si Apple gasta al año 56.000 millones de dólares, ¿quién va a hacer caso a una marca de coches que hace pedidos por valor de 4.000 millones? Ahora que las cosas se están volviendo más complicadas con el stock, los fabricantes de chips quieren mantener las vacas gordas, y dejan de lado a los “clientes más pequeños”, y eso es justo lo que le está pasando a los fabricantes de vehículos.

De todas formas, la situación es muchísimo más grave, e igualmente afectará a los grandes tecnológicos, ya que Samsung ha confirmado que tendrá que retrasar el lanzamiento de su próximo buque insignia (una decisión que choca todavía más si tenemos en cuenta que Samsung, además de vender a otros, fabrica para él mismo sus propios chips).

…que se traducirá en una subida de los precios

Chip semiconductores

Y al final, el que pagará los platos rotos será el consumidor. Con los niveles de demanda de productos por las nubes y un stock limitado de los semiconductores, la ley de la oferta y demanda obligará a subir los precios, por lo que tanto los nuevos vehículos, como los teléfonos móviles podrían tener etiquetas más elevadas de lo normal. Así que atento a lo que viene, que no va a ser agradable.