¿El dron de Snapchat? Estos modelos merecen mucho más la pena

Snapchat tuvo un inicio bastante intenso. Consiguió popularidad de una forma muy rápida, y eso puso nervioso a Zuckerberg, que acabó copiando muchas de las funcionalidades para Instagram. Snap también se abrió al terreno del hardware con las Spectacles, unas gafas con cámara integrada. No obstante, esta división de la empresa echó el freno cuando Facebook apostó intensamente por las gafas de realidad virtual. Ahora, Snap vuelve a atacar con el Pixy, un dron pensado como un accesorio para hacer fotos para su red social.

Pixy, el nuevo dron de Snap

dron pixy

Según el propio Evan Spiegel, el Pixy no es más que un juguete. Se trata de un pequeño dron en forma de disco que puede despegar de tu mano y seguirte allá donde vayas para hacerte fotos y vídeos.

El Pixy no se controla con un mando, y utiliza patrones de vuelo predefinidos que pueden establecerse con la propia app de Snapchat. La idea de la compañía es hacer que este tipo de productos sean más accesibles, así como combinar todo el potencial del Pixy con sus aplicaciones de realidad aumentada.

Ya en 2016, Snap pensó meterse en el mundillo de los drones como complemento a su división de cámaras. No obstante, Facebook conseguía copiar cada innovación de Snapchat, por lo que decidieron dejar esta idea para el futuro. Seis años más tarde, los drones no han tenido el éxito que pensábamos que iban a tener. Sus precios siguen sin ser asequibles, la mayoría se utilizan para uso profesional y se han establecido todo tipo de leyes que fuerzan al usuario a sacarse una licencia para poder volarlos.

Por suerte, el Pixy es un dron muy ligero, y al igual que ocurre con el DJI Mavic Mini, no necesita permiso para ponerlo en funcionamiento. Pesa 101 gramos y cabe en cualquier bolsillo. Y sus hélices están protegidas para que no podamos hacer daño a nadie.

¿Cómo se posiciona este dron respecto a la competencia?

Mavic Mini vuelo

El Snap Pixy ya está a la venta en Estados Unidos y Francia desde 229 dólares. Si lo comparamos con el DJI Mavic Mini de primera o segunda generación, estamos ante un producto algo más barato, pero infinitamente inferior. El Pixy tiene una autonomía bastante limitada, pues puede realizar entre cinco y ocho vuelos de 10-20 segundos. Su sensor de 12 megapíxeles también está por debajo del equipo básico de DJI. En su memoria de 16 GB, el Pixy puede almacenar hasta 1.000 fotos o 100 vídeos, pero todos estos no tendrán sonido, como es normal en los drones.

Por lo general, existen incluso equipos básicos por menos de 100 euros que siguen siendo más completos que el Pixy. Uno de ellos es el ToySky CSJ S162, un dron muy interesante que incluso es capaz de grabar vídeo en 4K por menos de 100 euros. Copia la mayoría de características del DJI Mavic Mini original y tiene una autonomía más que decente. Otra alternativa interesante es el Eachine EX4, para muchos, el dron con mejor calidad-precio del mercado. Vale menos de 300 euros y es un equipo perfecto para principiantes.

Por tanto, podemos llegar a la conclusión de que Snapchat simplemente busca posicionar su dron como un accesorio muy atractivo para que sus usuarios generen contenido para su red social. El objetivo del Pixy es hacer fotos a sus dueños. Si buscas una experiencia más amplia, tocará pasar por las alternativas que ya teníamos hasta ahora.