OpenAI, en colaboración con Oracle, ha retomado y ampliado su apuesta por la infraestructura para inteligencia artificial en Estados Unidos a través del ambicioso proyecto Stargate. Esta iniciativa, con una inversión prevista que supera los 500.000 millones de dólares, busca reforzar el desarrollo y la capacidad computacional dedicada a IA, posicionando al país americano a la vanguardia de esta tecnología.
El acuerdo entre ambas compañías contempla la creación de 4,5 gigavatios (GW) adicionales de capacidad en nuevos centros de datos, que se sumarán a las instalaciones de Stargate I ya operativas en Abilene, Texas. La colaboración no solo responde a necesidades tecnológicas, sino también a objetivos de generación de empleo y dinamización industrial, pues se estima que el número de puestos de trabajo creados superará los 100.000 en el sector de construcción y operaciones especializadas en centros de datos.
Avances y expansión del proyecto Stargate
El primer despliegue masivo de Stargate, con sede en Abilene, ya tiene parte de sus instalaciones en funcionamiento. Oracle ha comenzado a instalar los primeros racks con procesadores Nvidia GB200, que permiten entrenar y operar algoritmos de IA a gran escala. OpenAI ha confirmado que ya se están ejecutando cargas de trabajo iniciales, lo cual representa un paso significativo hacia la materialización de las promesas hechas al inicio del proyecto.
El acuerdo permitirá elevar la capacidad operativa de Stargate por encima de los 5 GW, suficiente para gestionar más de dos millones de chips destinados a la IA. Aunque el emplazamiento exacto de los nuevos centros de datos aún no se ha definido por completo, se barajan estados como Texas, Michigan, Wisconsin y Wyoming como posibles ubicaciones. Se prevé, además, que el desarrollo continúe en varias fases a lo largo de los próximos años.
Desde OpenAI destacan que, si bien SoftBank participa en la inversión global del proyecto, no está detrás de la financiación concreta de esta última ampliación realizada con Oracle. La coordinación entre los socios principales ha experimentado algunos desencuentros, especialmente en lo relativo a la localización de los centros y la distribución de la inversión, pero las partes insisten en que avanzan «con urgencia» en la evaluación y selección de los nuevos emplazamientos.
La construcción de estos mega-centros de datos plantea un reto adicional: el suministro energético necesario para garantizar su funcionamiento. Dada la enorme demanda que supone la IA para la infraestructura eléctrica, no se descarta que en el futuro entren en juego inversiones en nuevas plantas de generación, incluidas alternativas nucleares. Por el momento, la prioridad es que las instalaciones estén listas antes de la próxima legislatura presidencial, lo que exige un ritmo acelerado en todos los frentes.
Impacto y contexto internacional
El propósito de Stargate es mantener a Estados Unidos a la cabeza de la carrera global por la supremacía en inteligencia artificial. La iniciativa surge en un contexto de rivalidad creciente con China, que también está incrementando su inversión en tecnología punta y semiconductores.
El proyecto ha estado marcado por la intervención política, incluyendo el respaldo del presidente estadounidense y medidas para agilizar la creación de infraestructura energética clave para alimentar el despliegue de los centros de datos. Estos movimientos se consideran estratégicos tanto a nivel económico como geopolítico, dada la repercusión que la IA tendrá en la competitividad global durante los próximos años.
Además de OpenAI y Oracle, el consorcio Stargate cuenta con el apoyo de SoftBank y otras firmas de inversión. Juntos han comprometido una fuerte dotación financiera, con una aportación inicial cercana a los 100.000 millones de dólares ya movilizada, y el resto previsto para los siguientes cuatro años. El proyecto también funciona como un campo de pruebas para nuevos modelos de diseño y eficiencia en centros de datos, que podrían servir de referencia para futuras instalaciones en otros lugares.
A pesar de algunos retrasos y ajustes a la hoja de ruta inicial, Stargate sigue siendo la iniciativa privada más ambiciosa del sector tecnológico en materia de infraestructura para IA en Estados Unidos. La experiencia acumulada con el centro de Abilene refuerza la confianza de OpenAI y sus socios en su capacidad para escalar el modelo a nivel nacional y responder a las crecientes exigencias en potencia y seguridad del sector.
El proyecto Stargate y su proyección a medio plazo lo convierten en una pieza clave para determinar el papel de Estados Unidos en el escenario tecnológico mundial y, además, generan un debate sobre los desafíos regulatorios, energéticos y económicos derivados de la hegemonía en inteligencia artificial.