
Resident Evil Requiem ha desembarcado en el calendario de lanzamientos con algo más que zombis y sustos. El nuevo survival horror de Capcom se ha convertido, casi sin hacer ruido, en el primer escaparate real de la tecnología de reescalado PSSR renovada en PS5 Pro, una de las grandes apuestas técnicas de Sony para su consola más potente.
Tras varias semanas de rumores y pistas veladas, especialmente a raíz del análisis de Digital Foundry, Sony ha levantado por fin el telón: la nueva generación de PSSR ya es oficial y se estrena precisamente con Resident Evil Requiem. A partir de aquí, la compañía prepara un despliegue progresivo que afectará a decenas de juegos y que, si todo va según lo previsto, va a marcar un salto importante en la calidad visual de PS5 Pro.
Qué es el nuevo PSSR de PS5 Pro y qué cambia frente a la versión anterior

La propia Sony ha confirmado a través del blog oficial de PlayStation que estamos ante una actualización profunda de PSSR (PlayStation Spectral Super Resolution), la tecnología de reescalado basada en inteligencia artificial diseñada específicamente para PS5 Pro. Hasta la fecha, este sistema ya se había utilizado para aumentar la resolución en más de medio centenar de juegos, pero con resultados desiguales y algunas críticas por parte de analistas técnicos.
Esta nueva iteración, que muchos ya se han acostumbrado a llamar PSSR 2 o PSSR 2.0, no es un simple retoque: Sony recalca que se ha revisado tanto la red neuronal como el algoritmo que procesa la imagen. El objetivo es claro: ofrecer una calidad que se acerque al 4K nativo incluso partiendo de resoluciones mucho más bajas, como 1080p, manteniendo o mejorando a la vez el rendimiento.
Según la información oficial, el sistema analiza la imagen píxel a píxel y se apoya en datos temporales (información de fotogramas anteriores) para reconstruir un frame más nítido y estable. Esto debería traducirse en menos artefactos típicos de otros reescalados, como el parpadeo en líneas finas, el ruido en escenas oscuras o las estelas detrás de objetos en movimiento.
Donde antes el PSSR original podía mostrar inconsistencia entre un juego y otro, Sony asegura que la nueva versión busca ofrecer un comportamiento más homogéneo en todo el catálogo compatible. Es decir, que el usuario de PS5 Pro obtenga una experiencia visual más predecible sin depender tanto de cómo cada estudio haya implementado la tecnología.
Project Amethyst: la alianza con AMD detrás del nuevo PSSR

Una de las claves de esta evolución está en Project Amethyst, el programa de colaboración entre Sony y AMD centrado en tecnologías de escalado por IA. Desde la propia compañía se explica que el algoritmo y la red neuronal del nuevo PSSR son fruto directo de ese trabajo conjunto con el fabricante de las gráficas que dan vida a la consola.
La conexión con PC es evidente. Sony menciona de forma expresa la relación entre esta actualización y la tecnología FSR 4 de AMD, que ya ha dado muestras de su potencial en ordenadores. En consola, sin embargo, el enfoque es distinto: aquí no se trata tanto de ofrecer múltiples configuraciones como en PC, sino de aprovechar al máximo un hardware cerrado con una solución lo más afinada posible.
Jack Huynh, directivo de AMD, ha subrayado que esta visión común está pensada para alcanzar resoluciones más altas y tasas de fotogramas más estables en PS5 Pro. Para Sony, el PSSR renovado es una pieza importante de su estrategia: en una consola donde no se puede cambiar la tarjeta gráfica como en PC, el escalado avanzado se convierte en una herramienta clave para competir en calidad de imagen con las GPU de gama alta del mercado.
La compañía insiste también en que la tecnología no se queda como está: el PSSR recibirá un periodo adicional de perfeccionamiento de al menos seis meses centrado en PS5 Pro. Esto sugiere que lo que vemos ahora con Resident Evil Requiem podría ser solo el comienzo de un recorrido más largo.
Cómo mejora la imagen: nitidez, movimiento y ray tracing más estables
Digital Foundry, uno de los referentes en análisis técnicos, ya ha podido probar en profundidad el comportamiento de la nueva PSSR en Resident Evil Requiem. A falta de más juegos compatibles, sus primeras conclusiones apuntan a un salto de calidad notable frente al PSSR original, hasta el punto de que, en sus pruebas, les ha resultado complicado distinguir si la resolución era nativa o reescalada en una pantalla de gran tamaño.
Por un lado, se habla de un incremento medible en la nitidez, especialmente en detalles finos como cables, rejas metálicas o estructuras complejas, que ahora muestran menos vibración y menos borrosidad durante los movimientos de cámara. Esto es uno de los puntos donde el antiguo PSSR más flojeaba, generando en ocasiones una especie de “brillo” o parpadeo en las líneas delgadas.
Otro de los frentes donde se han centrado las mejoras es el movimiento. El nuevo algoritmo trabaja para reducir el efecto de ghosting, esas estelas o rastros que dejan los objetos al desplazarse, y para estabilizar mejor la imagen en panorámicas rápidas. En un juego tan dinámico y con tanta tensión como Resident Evil Requiem, esa limpieza visual puede marcar la diferencia entre una escena inmersiva y otra llena de distracciones.
También hay cambios en el tratamiento de escenas oscuras y zonas con mucho ruido visual, algo especialmente sensible en un survival horror donde la iluminación es parte del propio diseño del miedo. La nueva PSSR gestiona mejor el contraste y el grano, reduciendo artefactos y mejorando la claridad sin perder la atmósfera tenebrosa que busca el juego.
Todo esto se mantiene, además, cuando entra en juego el ray tracing. Sony y los analistas técnicos coinciden en señalar que ahora la consistencia entre modos con y sin trazado de rayos es mayor, con menos fluctuaciones de calidad y una imagen final más sólida en ambos casos.
Resident Evil Requiem: el primer juego que estrena la nueva PSSR
Capcom ha sido la encargada de inaugurar esta etapa con Resident Evil Requiem, novena entrega principal de la saga, que llega a PS5, Xbox Series X|S y PC, con una versión especialmente mimada para PS5 Pro. El juego se ambienta de nuevo en Raccoon City, treinta años después de su destrucción, y presenta a una nueva protagonista, Grace Ashcroft, una agente del FBI que investiga una serie de muertes en un hotel marcado por una tragedia personal.
En lo puramente técnico, el estudio japonés ha puesto el foco en que el nuevo PSSR se note desde el primer vistazo. Masaru Ijuin, responsable sénior del área de soporte de desarrollo del motor en Capcom, explica que se han servido de esta tecnología para elevar la expresividad y el nivel de detalle del RE Engine, el motor gráfico de la casa.
Un ejemplo concreto está en la representación del cabello y la barba de los personajes. Ijuin detalla que en Requiem, cada mechón se renderiza como un polígono independiente, reaccionando de manera natural al movimiento del cuerpo y al viento, y cambiando de aspecto según cómo incide la luz. Este tipo de textura tan fina solía dar muchos problemas a la hora de escalar la imagen, generando parpadeos o desenfoques; con el nuevo PSSR, Capcom afirma haber podido mantener ese nivel de detalle sin arruinar la estabilidad visual.
El resultado, según el propio estudio, es un grado de fidelidad visual que ayuda directamente a la inmersión en el terror. Al reducir los defectos ligados al reescalado, el jugador puede centrarse en la atmósfera y en la tensión del juego sin verse continuamente sacado de la experiencia por artefactos en pantalla.
Digital Foundry, por su parte, ha destacado que Resident Evil Requiem es uno de los títulos que mejor aprovechan el hardware de PS5 Pro hasta la fecha, con modos capaces de alcanzar los 120 fps y opciones que mantienen 60 fps incluso con ray tracing activado, algo especialmente relevante en el mercado europeo donde las teles 4K de altas tasas de refresco se han generalizado en los últimos años.
Actualización para PS5 Pro, más juegos compatibles y qué puede esperar el jugador
Sony no se va a quedar solo con Resident Evil Requiem como escaparate. La compañía ha adelantado que, a lo largo de las próximas semanas, se desplegará globalmente la nueva versión de PSSR en PS5 Pro, con impacto directo en alrededor de cincuenta juegos que ya utilizaban la tecnología previa.
El plan pasa por publicar una actualización de software del sistema para PS5 Pro que añadirá una opción específica en el menú de ajustes: “Mejorar calidad de imagen PSSR”. Al activarla, el usuario podrá aplicar los nuevos algoritmos de reescalado a cualquier título que ya cuente con soporte para PSSR sin necesidad de que el estudio responsable publique un parche dedicado, al menos en teoría.
Mark Cerny, arquitecto principal de PS5 y PS5 Pro, ha señalado que será en marzo cuando se detallen más juegos que aprovecharán la PSSR mejorada y cuando los usuarios puedan probar por sí mismos, mediante la citada actualización de sistema, los cambios visuales en su biblioteca. La ventana de lanzamiento de este PSSR renovado, apuntada inicialmente para los primeros meses de 2026, se mantiene por tanto dentro de lo previsto.
Para quienes ya tengan una PS5 Pro en España o en cualquier país europeo, esto significa que Resident Evil Requiem funciona desde ya como “demostración técnica” de lo que viene, y que en cuestión de semanas verán mejoras similares en otros títulos compatibles. No se trata de una nueva consola ni de un cambio de hardware, pero sí de un refuerzo importante de la propuesta de la máquina en un momento en el que la competencia gráfica es especialmente dura.
Entre bambalinas, todo este movimiento también sirve para pulir los puntos débiles del PSSR original, que en algunos juegos había generado críticas notables, como en el caso del remake de Silent Hill 2. Sony admite implícitamente que había margen de mejora y, con esta nueva versión, busca corregir buena parte de esos problemas de artefactos, ruido y falta de consistencia entre títulos.
Con este contexto sobre la mesa, la situación queda bastante clara: Resident Evil Requiem se ha convertido en la carta de presentación del nuevo PSSR de PS5 Pro, demostrando hasta dónde puede llegar la combinación entre reescalado por inteligencia artificial y un motor tan avanzado como RE Engine. A partir de aquí, tocará ver cómo responden el resto de juegos compatibles y hasta qué punto los jugadores europeos perciben ese “salto de calidad” que Sony y sus socios técnicos prometen para los próximos meses.
