TSMC, Panasonic, Toshiba… no todo el mundo le ha vuelto la cara a Huawei

Tras una semana horribilis, las cosas empiezan a tener un tinte no tan malo en el horizonte de Huawei. Aunque aún existen muchas dudas sobre cómo acabará este enfrentamiento entre EEUU y China, algunas firmas han querido ya posicionarse a favor de la casa asiática. Y hasta el propio Trump está empezando a cambiar ligeramente su discurso…

No todo el mundo le da la espalda a Huawei

Es difícil recordar en la historia de la tecnología un acontecimiento como este: un completo veto a un empresa por parte de un país que, a modo de fichas de dominó, ha terminado arrastrando a muchas otras compañías por el camino. Este año se antojaba importante y positivo Huawei, una compañía que sube como la espuma a nivel mundial y que en los últimos años ha conseguido colocar sus teléfonos en lo más alto. Sin embargo, el anuncio de su inclusión en la lista negra por el presidente de los EEUU ha hecho que posiblemente mayo del 2019 pase a ser el peor mes de su historia.

A raíz de la decisión de Trump, como apuntamos, todo ha ido en cadena. Numerosas compañías han retirado sus acuerdos con la empresa china, incluida Google, clave en el funcionamiento de sus dispositivos. Hasta Toshiba, firma japonesa, había suspendido sus envíos de componentes a Huawei, asfixiándola un poco más si cabe.

Sin embargo no todas la empresas están dispuestas a hacer lo mismo. Algunas otras marcas ya se han posicionado a favor de las marca china, dándole su respaldo y aportando así algo de oxígeno a la empresa dirigida por Ren Zhengfei. Es el caso por ejemplo de LGU+, operador surcoreano propiedad de LG Corporation, y del proveedor de telecomunicaciones Korea Telecom. Igualmente es crucial el apoyo de TSMC, uno de los mayores fabricantes de chips del mundo, que también ha roto una lanza a favor de Huawei y ha manifestado su intención de seguir suministrando su tecnología a la firma. TSMC, eso sí, ha confirmado a Reuters que seguirá evaluando el impacto de la decisión de Trump, pero no deja de ser un importante empuje a una compañía a la que de repente le han cortado las alas.

En cuanto a Panasonic, esta semana se informó en un conocido medio asiático que se unía a la lista de empresas que cerraban el grifo a Huawei, sin embargo, la marca japonesa ya se ha encargado de desmentir (o mejor dicho «aclarar») esta información. De esto se hacen eco en Cinco Días, donde recogen que lo que ha hecho Panasonic es parar solo el envío de unos pocos componentes, pero que siguen ofreciendo productos a Huawei «con normalidad»:

La información publicada de que hemos dejado de suministrar productos a Huawei no es cierta. Esta compañía siempre ha sido para nosotros un partner muy importante. […] continuaremos ofreciendo los productos y servicios a los consumidores de China.

La que sí que había puesto en cuarentena a Huawei, como apuntábamos, es Toshiba, que decidió interrumpir temporalmente sus envíos de componentes electrónicos a la firma mientras investigaba cuáles de ellos tienen piezas fabricadas en EE UU -el veto de Trump afecta a productos fabricados en el extranjero si la proporción de contenido derivado de tecnología estadounidense excede el 25% del valor del mercado, explican. Por suerte para la casa china, la japonesa ya ha reanudado sus envíos, tras comprobar que no violan las sanciones impuestas por Estados Unidos.

Donde dije digo

Después de la tregua de tres meses concedida por Trump el pasado martes, ahora el presidente de los EEUU vuelve a suavizar su decisión indicando estar abierto a la negociación. A pesar de que el republicano asegura que «Huawei es muy peligrosa […] desde un punto de vista de seguridad y militar», el político parece estar dispuesto a establecer algún tipo de acuerdo en sus tensos acuerdos con China.

Trump

Esta enorme contradicción pone aún más en evidencia el trasfondo y verdadero sentido de toda esta historia: el uso de Huawei como elemento más de negociación en la actual guerra comercial que mantiene con el país asiático.

Algo similar ocurrió con ZTE el año pasado. A pesar de que la firma fue vetada en abril del 2018 en EEUU por violar las sanciones contra Irán y Corea del Norte, finalmente el gobierno estadounidense aceptó el pago de una multa y la imposición de un equipo especial de supervisión a cambio de sacarla de la lista negra. Qué rápido se les olvidan las amenazas y la peligrosidad a estos americanos…