La gestión de los residuos de baterías eléctricas se ha convertido en un punto clave para la transición hacia una movilidad más sostenible y la consolidación de una economía circular real. Las empresas especializadas despliegan nuevos procedimientos y tecnologías para abordar el reciclaje y la valorización de estos componentes, que requieren una manipulación cuidadosa y cumplen con un marco normativo estricto.
En Alicante, la firma Tera Batteries da un nuevo paso en su plan de expansión con la adaptación de su segunda nave en el Polígono Industrial Pla de la Vallonga. Este espacio, hasta ahora sin uso, se destinará al almacenamiento, clasificación y reciclaje de baterías eléctricas, así como a la gestión óptima de los residuos generados durante el proceso de valorización. Desde la compañía, dirigida por David Santiago, se confirma que estas instalaciones estarán listas antes de finales del próximo año y permitirán incrementar la capacidad operativa de la empresa para cubrir la creciente demanda de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos.
Ampliación de infraestructuras para el reciclaje y valorización de baterías
El proyecto afecta a dos naves que suman más de 2.000 metros cuadrados de superficie, situadas en una amplia parcela del parque industrial. La nueva nave estará dedicada al desensamblaje y caracterización de baterías en su etapa final de vida útil, facilitando su posterior reutilización o su reciclaje como residuos peligrosos o no peligrosos. Se prevé la división de las baterías en tres flujos diferenciados: según su estado, podrán ser reacondicionadas para vehículos, reutilizadas en aplicaciones de almacenamiento de energía solar o, si no presentan posibilidad de reutilización, tratadas como residuos bajo las más estrictas medidas de seguridad.
La manipulación de estos materiales se realizará íntegramente en el interior de las instalaciones mediante herramientas específicas y procedimientos manuales. Además, la plantilla experimentará un crecimiento, duplicándose el número de empleados para adaptarse a la nueva operativa, aunque sin modificar los horarios habituales ni afectar a la dinámica del polígono.
Gestión de residuos y medidas medioambientales
La declaración ambiental que acompaña al proyecto incide en que la actividad está sujeta a evaluación ambiental simplificada como operación de valorización de residuos peligrosos. El informe de impacto ambiental señala que no se esperan emisiones relevantes ni vertidos industriales, destacando como principal aspecto la correcta gestión de residuos como celdas, cables y carcasas, que serán segregados y depositados en áreas habilitadas hasta su entrega a gestores autorizados. Se adoptarán medidas preventivas y correctoras como la instalación de sistemas de contención, formación continua del personal, uso de equipos de protección y la implantación de un programa de vigilancia ambiental con registro y control periódico.
En el análisis de alternativas, la reutilización de la nave ya existente fue considerada la opción más sostenible frente a la construcción de nuevas infraestructuras, aprovechando la ubicación industrial consolidada y reduciendo los posibles impactos sobre el entorno natural. La compatibilidad urbanística de la actividad está garantizada mediante el correspondiente certificado municipal.
Tecnología y herramientas innovadoras para la valorización
En paralelo a la ampliación física, Tera Batteries ha desarrollado recientemente una herramienta pionera para la valorización de baterías eléctricas, lo que les permite diagnosticar y determinar con precisión el valor de cada batería en función de su estado de degradación y su potencial de reutilización. Este avance tecnológico es especialmente relevante para el sector, ya que acelera la integración de procesos circulares y optimiza la vida útil de los componentes, alineándose con los objetivos europeos de sostenibilidad.
El futuro de la movilidad eléctrica pasa ineludiblemente por una gestión eficiente y responsable de los residuos que generan estos dispositivos. Iniciativas como la ampliación de las instalaciones de Tera en Alicante demuestran que es posible combinar avance tecnológico, respeto ambiental y viabilidad económica para abordar uno de los desafíos más relevantes de nuestra era: cómo tratar y valorizar, de manera segura y eficiente, el creciente volumen de baterías eléctricas al final de su vida útil.
