El relevo del portátil más popular de Apple ya es oficial: el MacBook Air da el salto al chip M5 y lo hace sin tocar apenas la parte externa. Misma carcasa de aluminio ultrafina, mismos colores y mismo enfoque en ligereza y silencio total, pero con una actualización profunda en el interior que apunta directamente a la potencia en tareas de IA, el rendimiento gráfico y el almacenamiento.
Apple ha preferido no experimentar con el diseño y concentrar los cambios en aquello que más se nota en el día a día: CPU y GPU más rápidas, memoria con mayor ancho de banda, SSD renovado y conectividad inalámbrica de nueva generación. Todo ello sin renunciar a una autonomía que sigue rondando las 18 horas y a una experiencia de uso muy pensada para estudiantes, profesionales en movilidad y usuarios que trabajan con IA y contenido multimedia sin querer cargar con un MacBook Pro.
Nuevo chip M5: más músculo y enfoque en inteligencia artificial

El corazón de esta generación es el chip M5 de Apple con CPU de 10 núcleos y GPU de hasta 10 núcleos. La compañía afirma que uno de esos núcleos de alto rendimiento es, a día de hoy, el más rápido del mundo en un portátil de este tipo, algo que se traduce en una mejor respuesta en tareas cotidianas —navegación con muchas pestañas, ofimática pesada, edición ligera— y en flujos de trabajo más creativos.
La gran novedad está en cómo se ha planteado el apartado de IA: cada núcleo gráfico integra su propio Neural Accelerator, de forma que parte del trabajo que antes recaía en el Neural Engine se reparte ahora por la GPU. Gracias a este enfoque híbrido, Apple habla de un rendimiento en procesos de inteligencia artificial hasta 4 veces superior al del MacBook Air con M4 y hasta 9,5 veces mayor que el del modelo con M1. Esto afecta, por ejemplo, al uso de Apple Intelligence, a la ejecución de modelos de lenguaje en local o a la edición de vídeo con herramientas que aplican filtros y mejoras automáticas.
En el terreno más gráfico, el M5 incorpora núcleos shader mejorados y un motor de trazado de rayos de tercera generación. Aunque el MacBook Air no está pensado como un portátil gaming puro, sí se nota el salto en juegos compatibles y en tareas de renderizado 3D ligero o visualización de escenas complejas. Quien venga de un modelo con M1 o M2 notará especialmente que la interfaz responde con más soltura cuando se combinan varias apps pesadas.
La memoria unificada también se pone al día: el nuevo MacBook Air con M5 alcanza un ancho de banda de 153 GB/s, aproximadamente un 28 % más que la generación anterior con M4. Esa mejora permite que CPU, GPU y aceleradores neuronales tengan más datos disponibles a mayor velocidad, algo que se nota en la multitarea y en proyectos creativos exigentes, desde edición fotográfica hasta retoque de vídeo en alta resolución.
Almacenamiento renovado: de 512 GB de base a 4 TB

Uno de los cambios más claros —y probablemente más agradecidos— está en la unidad interna. El MacBook Air con M5 parte ahora de 512 GB de almacenamiento SSD de serie, el doble que en la generación anterior, que arrancaba en 256 GB. Es una decisión que encaja mejor con el perfil de usuario actual, acostumbrado a trabajar con bibliotecas de fotos voluminosas, proyectos de vídeo y aplicaciones cada vez más pesadas.
Además, el equipo puede configurarse con hasta 4 TB de SSD, una capacidad que hasta ahora se reservaba a gamas más altas. Para quienes editan vídeo 4K o 8K, gestionan catálogos fotográficos enormes o quieren instalar máquinas virtuales y modelos de IA locales sin depender de discos externos, este tope resulta bastante más realista que el de generaciones previas.
No solo se trata de cantidad: Apple ha rediseñado la unidad SSD para doblar las velocidades de lectura y escritura respecto al MacBook Air con M4. En la práctica, eso significa que importar proyectos grandes, abrir bibliotecas de fotos o cargar modelos de IA se hace en menos tiempo, algo que se percibe tanto en tareas profesionales como en un uso más doméstico.
En escenarios concretos, las mejoras son destacables. La compañía menciona que procesos de vídeo optimizados con IA en herramientas como Topaz Video pueden ejecutarse hasta 6,9 veces más rápido que en el MacBook Air con M1 y casi el doble de rápido que en el M4. El salto en renderizado 3D con trazado de rayos en aplicaciones como Blender llega a ser hasta 6,5 veces superior respecto al M1 y alrededor de un 50 % más rápido que en la generación anterior.
En edición fotográfica, soluciones como Affinity muestran un incremento de rendimiento que, según las cifras facilitadas por Apple, puede multiplicar por 2,7 la velocidad frente al MacBook Air con M1. A esto se suma que, en comparación con algunos portátiles PC con procesadores Intel Core Ultra X7, la navegación web puede llegar a ser un 50 % más rápida, manteniendo además un consumo energético sensiblemente inferior.
Diseño continuista: chasis fanless y pantalla Liquid Retina

En el exterior, quien espere un golpe de efecto se va a encontrar con una apuesta continuista. La carcasa de aluminio del MacBook Air con M5 mantiene el formato ultrafino, ligero y completamente silencioso, sin ventiladores, que debutó con los modelos con M2 y se consolidó en el M4. Sigue siendo un portátil pensado para llevar en la mochila a diario sin preocuparse demasiado por el peso o el ruido.
La pantalla vuelve a ser una Liquid Retina con 500 nits de brillo y compatibilidad con mil millones de colores, disponible en dos tamaños: 13,6 y 15,3 pulgadas. El panel ofrece una nitidez elevada, suficiente para trabajar con texto durante horas sin fatiga visual excesiva y para disfrutar de contenido multimedia con buen nivel de detalle y contraste para un equipo de esta gama.
El apartado multimedia se completa con una cámara de 12 megapíxeles con Center Stage, que encuadra de forma automática al usuario durante las videollamadas, soporte para Vista Cenital y un sistema de tres micrófonos orientados a mejorar la claridad de la voz. El audio corre a cargo de un sistema de sonido envolvente compatible con Audio Espacial y Dolby Atmos, que intenta sacar el máximo partido al reducido espacio físico del chasis.
En cuanto a colores, Apple mantiene una paleta ya conocida: azul cielo, medianoche, blanco estrella y plata. No hay cambios drásticos ni nuevas combinaciones llamativas; la idea parece ser consolidar una estética que ya se ha asentado en el catálogo. Para quien valore la discreción en entornos profesionales, las opciones de plata y blanco estrella siguen siendo las más conservadoras, mientras que azul cielo y medianoche aportan un punto algo más distintivo.
La autonomía, uno de los rasgos clásicos del MacBook Air, continúa siendo un pilar del producto. Apple habla de hasta 18 horas de uso, una cifra que, en la práctica, permite trabajar una jornada completa e incluso estirarla con tareas menos pesadas sin pasar por el cargador. Este margen es especialmente útil para estudiantes, personal que viaja con frecuencia o perfiles que encadenan reuniones y desplazamientos durante todo el día.
Conectividad, macOS Tahoe y experiencia de uso
Junto con el cambio de chip y el nuevo SSD, el MacBook Air con M5 también estrena chip inalámbrico N1 diseñado por Apple, compatible con Wi‑Fi 7 y Bluetooth 6. Esta combinación apunta a conexiones más estables y rápidas, algo que se agradece en redes saturadas (universidades, oficinas compartidas o viviendas con muchos dispositivos conectados) y en el uso de accesorios inalámbricos como auriculares, ratones o teclados.
En el apartado físico, el equipo incluye dos puertos Thunderbolt 4 que permiten conectar accesorios de alta velocidad, monitores externos y unidades de almacenamiento adicionales. Una de las novedades es que ahora el MacBook Air con M5 admite hasta dos pantallas externas, algo que amplía el abanico de usos en entornos de trabajo donde se necesitan varios monitores para mejorar la productividad. La carga sigue dependiendo de MagSafe, que continúa ofreciendo un conector magnético fácil de acoplar y liberar.
El software también tiene su parte de protagonismo. El portátil llega de serie con macOS Tahoe, la nueva versión del sistema operativo de Apple para Mac. Entre las novedades se encuentra una interfaz renovada con el llamado Liquid Glass, que introduce más opciones de personalización para carpetas, iconos de apps y widgets, además de un aspecto algo más moderno y coherente con el resto del ecosistema Apple.
Sobre esa base se asienta Apple Intelligence, el conjunto de funciones de inteligencia artificial integrado en macOS. Entre las utilidades más visibles están la Traducción en Tiempo Real en Mensajes, que facilita conversar en distintos idiomas directamente desde el Mac; las mejoras en Recordatorios, capaces de clasificar y priorizar de forma automática las tareas más relevantes; y una versión más potente de Atajos, que permite automatizar procesos, desde extraer datos de un PDF hasta volcarlos en una hoja de cálculo sin pasar por soluciones de terceros.
La experiencia se completa con las ya conocidas funciones de Continuidad entre Mac y iPhone, que permiten, por ejemplo, reenviar llamadas del teléfono al portátil, compartir archivos con AirDrop o controlar actividades en vivo directamente desde la pantalla del Air. Para quienes pasan buena parte del día en videollamadas, el nuevo efecto Marco de Luz añade una iluminación virtual suave sobre el rostro del usuario, intentando mantener una imagen más uniforme independientemente de las condiciones reales de la habitación.
Precio y disponibilidad del MacBook Air con M5 en España
En el mercado español, el nuevo MacBook Air con M5 llega en dos tamaños, manteniendo su papel como portátil de entrada al ecosistema Mac, pero con un escalón de precio algo más alto que en la generación previa. El modelo de 13 pulgadas parte de 1.199 euros, mientras que la versión de 15 pulgadas arranca en 1.499 euros. En ambos casos, se ofrecen descuentos específicos para el sector educativo que reducen algo la factura final para estudiantes y personal docente.
Las fechas también están fijadas: las reservas se abren el 4 de marzo a las 15:15 (hora peninsular española) a través de la web de Apple y la app Apple Store, y las primeras unidades empezarán a entregarse y llegarán a tiendas el 11 de marzo. Como es habitual, el lanzamiento se realiza de forma simultánea en un buen número de países europeos, entre ellos España, y se espera que los distribuidores autorizados vayan recibiendo stock en esas mismas fechas.
En cuanto a colores, se repite el esquema conocido: azul cielo, medianoche, blanco estrella y plata para ambos tamaños. A nivel de configuración, además de los 512 GB de almacenamiento de base, el usuario puede optar por ampliar tanto la capacidad de la SSD como la memoria unificada, con distintos saltos de precio en función de las necesidades. Apple mantiene el programa Trade In en España, que permite entregar equipos antiguos a cambio de un descuento, si bien el valor concreto depende del estado y el modelo del dispositivo anterior.
En conjunto, el nuevo MacBook Air con M5 no busca romper con lo anterior, sino reforzar los puntos fuertes de este portátil fanless añadiendo un extra de potencia, más almacenamiento y una conectividad mejor preparada para los próximos años. Para quienes ya estaban cómodos con el formato y el diseño del Air, la actualización supone sobre todo un salto interno: más margen para tareas de IA y proyectos creativos, menos dependencia de discos externos y un equipo que sigue apostando por la portabilidad sin renunciar a un rendimiento cada vez más cercano al de los Pro de hace solo unas generaciones.