MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max: así son los nuevos portátiles profesionales de Apple

  • Nuevo MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas con chips M5 Pro y M5 Max y fuerte enfoque en IA.
  • Arquitectura Fusion, hasta 18 núcleos de CPU, 40 de GPU y hasta 128 GB de memoria unificada.
  • SSD de base de 1 TB (M5 Pro) y 2 TB (M5 Max), con velocidades de hasta 14,5 GB/s y Thunderbolt 5.
  • Precios en España desde 2.549 € y disponibilidad a partir del 11 de marzo.

MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max

Apple ha renovado su gama de ordenadores profesionales con los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas equipados con chips M5 Pro y M5 Max. No hay un gran giro de diseño, pero sí un salto importante por dentro, especialmente en todo lo que tiene que ver con inteligencia artificial, potencia bruta y almacenamiento.

En esta generación, la compañía mantiene el chasis, las pantallas y buena parte del hardware externo, pero introduce una arquitectura de procesador completamente nueva, más memoria, SSD de mayor capacidad de serie y conectividad más rápida. Todo ello llega a España y Europa con precios propios de un equipo claramente orientado al entorno profesional.

Diseño continuista, pantallas de nivel y más autonomía

A simple vista, los nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max podrían pasar por los modelos anteriores. Apple mantiene el mismo diseño de aluminio en acabados plata y negro espacial, disponible en dos tamaños: 14 y 16 pulgadas. La firma parece reservase un rediseño mayor para más adelante, así que quien busque un cambio estético profundo tendrá que seguir esperando.

Las pantallas siguen siendo paneles Liquid Retina XDR con tecnología Mini LED, con diagonales de 14,2 y 16,2 pulgadas. Ofrecen una densidad de 254 píxeles por pulgada, picos de brillo de hasta 1.600 nits en HDR y 1.000 nits en SDR, además de frecuencia de actualización de hasta 120 Hz. Para quienes trabajen en entornos con muchas luces directas, se puede añadir un acabado de vidrio nanotexturizado que reduce los reflejos, aunque es un extra de pago.

En lo que respecta a la autonomía, Apple anuncia hasta 24 horas de uso con una sola carga, manteniendo el mismo rendimiento tanto conectado a la corriente como trabajando con batería. En el modelo de 14 pulgadas se utiliza una batería de 72,4 Wh y se recomienda un cargador de 70 W como, mínimo, mientras que el de 16 pulgadas sube hasta los 100 Wh y precisa un cargador de 140 W para exprimir por completo la carga rápida.

La cámara integrada se mantiene en 12 megapíxeles con función Center Stage y Vista Cenital, acompañada de micrófonos con calidad de estudio y un sistema de seis altavoces con audio espacial. Es decir, se repite una configuración que ya estaba bastante por encima de la media en el segmento de portátiles.

Detalle diseño MacBook Pro M5 Pro y M5 Max

M5 Pro y M5 Max: nueva arquitectura Fusion y enfoque en IA

Las grandes novedades están en el interior. Los nuevos M5 Pro y M5 Max estrenan la arquitectura Fusion de Apple, que combina dos matrices de 3 nanómetros en un único sistema en chip (SoC). Esta estructura permite aumentar el ancho de banda y reducir la latencia, algo clave para tareas pesadas y cargas paralelas.

Ambos procesadores comparten el mismo planteamiento de CPU: hasta 18 núcleos en total, con seis supernúcleos de alto rendimiento y doce núcleos optimizados para eficiencia y multitarea. Apple habla de hasta un 30 % más de rendimiento multihilo frente a los modelos comparables de la generación anterior, lo que se nota en trabajos como compilación de código, edición de vídeo o cálculo científico.

Donde más insiste la compañía es en la inteligencia artificial. Tanto el M5 Pro como el M5 Max incorporan una GPU de nueva generación con un Neural Accelerator en cada núcleo gráfico, pensada para procesar modelos de lenguaje y generación de imágenes directamente en el portátil. Según los datos oficiales, el nuevo MacBook Pro puede llegar a ofrecer hasta 4 veces más rendimiento en tareas de IA que la serie M4 Pro y M4 Max y hasta 8 veces más que los modelos con M1, dependiendo de la prueba y la configuración.

En la práctica, esto se traduce en un salto notable en flujos de trabajo basados en IA: generación de imágenes y vídeo mediante redes neuronales, tratamiento de audio con algoritmos avanzados o ejecución local de modelos de lenguaje de gran tamaño. Apple pone como ejemplos mejoras claras en aplicaciones como DaVinci Resolve, Topaz Video o motores de renderizado 3D con trazado de rayos, además de mejores tiempos de respuesta al trabajar con grandes bibliotecas fotográficas o proyectos de vídeo complejos.

Si miramos a las cifras concretas, el M5 Pro admite hasta 64 GB de memoria unificada con un ancho de banda de 307 GB/s, mientras que el M5 Max dobla la apuesta y alcanza 128 GB con un ancho de banda de hasta 614 GB/s. Este aumento del caudal de memoria es uno de los pilares del salto de rendimiento, especialmente al manejar escenas 3D, vídeo 8K o modelos de IA que requieren grandes cantidades de datos en tiempo real.

MacBook Pro M5 Pro y M5 Max rendimiento IA

Memoria y almacenamiento: sube el listón de lo «base»

Uno de los cambios que más se ven sobre el papel es el del almacenamiento. Apple responde, en parte, a las críticas de años anteriores y eleva la capacidad mínima de los nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max, alineándose mejor con las necesidades de perfiles profesionales que manejan grandes volúmenes de datos.

En esta generación, el MacBook Pro con M5 Pro arranca en 1 TB de SSD de serie, mientras que las configuraciones con M5 Max empiezan directamente en 2 TB. Incluso el MacBook Pro con M5 «a secas» se actualiza y pasa también a 1 TB mínimo, dejando atrás los 512 GB de base que se quedaban cortos para muchos usuarios avanzados.

Además de más capacidad, Apple asegura que las nuevas unidades de estado sólido ofrecen el doble de rendimiento de lectura y escritura que la generación previa, llegando a picos de alrededor de 14,5 GB/s en las configuraciones más altas. Esto es especialmente útil para quienes trabajan con vídeo 4K y 8K, grandes bibliotecas de recursos o proyectos científicos con conjuntos de datos extensos.

En el apartado de memoria, la compañía mantiene su apuesta por la memoria unificada. Dependiendo del chip y la configuración, se parte de 24 GB y se puede llegar hasta 128 GB en el M5 Max top. La variante con M5 Pro ofrece desde 24 GB, con saltos que permiten subir a 48 o 64 GB en función del tamaño de pantalla y las necesidades del usuario.

Este enfoque se orienta claramente a flujos de trabajo “pesados”: edición multicámara de vídeo de alta resolución, escenas 3D complejas, simulaciones o entrenamiento de modelos de IA en local. Eso sí, el coste de optar por las configuraciones más altas se dispara, y no precisamente poco.

Puertos y conectividad MacBook Pro M5 Pro y M5 Max

Conectividad actualizada: Thunderbolt 5, N1 y más pantallas externas

El chasis se mantiene, pero los puertos evolucionan. Los nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max incorporan tres puertos Thunderbolt 5, un estándar que incrementa el ancho de banda disponible para transferencias de datos y permite un soporte más holgado de pantallas externas y cabinas de expansión.

Junto a estos puertos, el portátil conserva el HDMI compatible con salida hasta 8K, la ranura para tarjetas SDXC, el conector MagSafe 3 para carga rápida y el clásico jack de auriculares. A nivel de pantallas, las configuraciones con M5 Pro pueden manejar hasta dos monitores externos de alta resolución, mientras que los modelos con M5 Max admiten hasta cuatro, algo interesante para estudios de edición o puestos de trabajo con muchos paneles.

En el terreno inalámbrico, la principal novedad es la llegada del chip N1, diseñado por Apple. Este componente habilita conectividad Wi-Fi 7 y Bluetooth 6, mejorando tanto la velocidad como la estabilidad de las conexiones. Es un cambio que se nota en tareas como transferencias grandes por red local, uso intensivo de AirDrop o conexiones con periféricos inalámbricos en entornos saturados.

Todo esto se combina con macOS Tahoe, la nueva versión del sistema operativo, que trae un rediseño visual tipo «Liquid Glass», mejoras en Spotlight, nuevas funciones de automatización mediante Atajos e integración con Apple Intelligence. La idea de Apple es que buena parte de las tareas de IA pueda ejecutarse directamente en el dispositivo, aprovechando los nuevos chips y evitando depender constantemente de la nube.

Rendimiento en IA, gráficos y comparativas con generaciones anteriores

Más allá de la teoría, Apple refuerza su mensaje con cifras comparativas. En IA, los nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max prometen mejoras notables frente a los M1 y frente a los M4 Pro y M4 Max, aunque muchas de las métricas oficiales toman como referencia modelos que ya tienen varios años en el mercado.

En generación de imágenes con inteligencia artificial, un MacBook Pro con M5 Pro puede ser hasta 7,8 veces más rápido que un modelo con M1 Pro y hasta 3,7 veces más veloz que uno con M4 Pro. En el caso del M5 Max, la mejora alcanza hasta 8 veces frente al M1 Max y 3,8 veces frente al M4 Max, según las pruebas internas publicadas por la compañía.

Para tareas de lenguaje, como el procesado de grandes modelos (LLM), la mejora también es considerable. Apple habla de hasta 6,9 veces más rapidez en el M5 Pro frente al M1 Pro y hasta 3,9 veces frente al M4 Pro. Con el M5 Max, las cifras llegarían a 6,7 veces más frente al M1 Max y hasta 4 veces frente al M4 Max en determinadas pruebas. Son datos que, sobre el papel, apuntan a una fuerte apuesta por un uso intensivo de IA en local.

En el apartado gráfico más clásico, con render 3D o vídeo, también hay salto. En aplicaciones de renderizado como Maxon Redshift, el M5 Pro puede ser hasta 5,2 veces más rápido que un M1 Pro, mientras que DaVinci Resolve en un M5 Max puede llegar a trabajar hasta 5,4 veces más deprisa que en un M1 Max. En juegos con trazado de rayos como Cyberpunk 2077: Ultimate Edition, la mejora frente al M4 Pro se sitúa en alrededor de 1,6 veces, siempre según las comparativas internas.

En cualquier caso, pese a lo llamativo de las cifras, conviene tener en cuenta la letra pequeña: Apple suele comparar con modelos base o de generaciones antiguas, y siempre en escenarios muy concretos. Habrá que esperar a las pruebas independientes para ver hasta qué punto estos números se reflejan en el día a día de profesionales en España y el resto de Europa.

Versiones, precios y disponibilidad en España

Como viene siendo habitual, Apple ha estructurado la nueva gama MacBook Pro en varias configuraciones, tanto por tamaño de pantalla como por chip, memoria y almacenamiento. Los precios en España sitúan claramente estos equipos en el segmento profesional, con un abanico de opciones que puede dispararse si se elige todo al máximo.

En el caso del MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 Pro, las configuraciones base oficiales en España arrancan así:

  • M5 Pro con CPU de 15 núcleos y GPU de 16 núcleos, 24 GB de memoria unificada y 1 TB de SSD: desde 2.549 euros.
  • M5 Pro con CPU de 18 núcleos y GPU de 20 núcleos, 24 GB de memoria unificada y 1 TB de SSD: desde 2.749 euros (según algunas listas de precios) o 2.549 euros en la referencia oficial básica.

Si subimos al MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 Max, las opciones arrancan en:

  • M5 Max con CPU de 18 núcleos y GPU de 32 núcleos, 36 GB de memoria unificada y 2 TB de SSD: desde 4.249 euros.
  • M5 Max con más memoria (48 GB o más) y las mismas 2 TB de base, con incrementos de precio si se eligen 4 TB u 8 TB de almacenamiento.

En el tamaño de 16 pulgadas, la estructura es similar. Para el MacBook Pro 16″ con M5 Pro:

  • M5 Pro con CPU de 18 núcleos y GPU de 20 núcleos, 24 GB de memoria unificada y 1 TB de SSD: desde 3.049 euros.

Mientras que el MacBook Pro 16″ con M5 Max parte de estas cifras:

  • M5 Max con CPU de 18 núcleos y GPU de 32 núcleos, 36 GB de memoria y 2 TB de SSD: desde 4.549 euros.
  • Versión con GPU de 40 núcleos, 48 GB de memoria y 2 TB de SSD: desde 5.049 euros, con posibilidad de subir a 128 GB de memoria y hasta 8 TB de almacenamiento.

Quien decida marcar todas las casillas (M5 Max tope de gama, 128 GB de memoria, 8 TB de SSD, pantalla nanotexturizada) se irá a una factura que supera fácilmente los 8.500 euros en España, un importe que confirma que estamos ante máquinas pensadas para estudios profesionales, empresas o perfiles muy concretos que realmente puedan amortizar esa inversión.

Además, el cargador de mayor potencia no está incluido en todos los casos. Apple vende por separado los adaptadores USB‑C de 96 W y 140 W, con precios que rondan los 85 y 119 euros respectivamente en el mercado español.

Las reservas se abren el 4 de marzo a través de la web de Apple y distribuidores autorizados en España y otros países europeos, y la disponibilidad general en tienda está fijada para el 11 de marzo. Como es habitual, la compañía ofrece precios rebajados para el sector educativo y programas de recompra (Trade In) para quienes entreguen un Mac anterior.

En conjunto, esta generación de MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max supone un salto sobre todo interno: más potencia para IA y gráficos, memorias y SSD claramente más ambiciosos, y una conectividad adaptada a los nuevos estándares, todo ello envuelto en un diseño continuista que muchos ya conocen. Para quienes vengan de un portátil con chip Intel o de los primeros M1, el cambio puede ser muy notable; quienes ya tengan un M4 Pro o M4 Max quizá verán menos motivos para renovar, salvo que su trabajo dependa de exprimir al máximo la IA y las configuraciones de memoria más altas.

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