Madrid impulsa el conocimiento del patrimonio con su gran liga escolar de Minecraft

  • Más de 1.800 estudiantes de 52 centros públicos han participado en esta edición.
  • El reto principal consistió en la reconstrucción digital del desaparecido Real Alcázar de Madrid.
  • La competición ha crecido un 76% respecto al año anterior, llegando a 31 municipios.
  • Se ha fomentado el aprendizaje intergeneracional mediante la colaboración con personas mayores.

Campeonato educativo de Minecraft en la Comunidad de Madrid

La Comunidad de Madrid ha puesto el broche de oro a una iniciativa que ha tenido a miles de chavales pegados a la pantalla, pero por un motivo de lo más didáctico. El evento final de la liga educativa MineMad Competition School ha reunido a los mejores equipos en un torneo donde la creatividad y el rigor histórico han ido de la mano para demostrar que los videojuegos, bien usados, son una herramienta de aprendizaje brutal.

En las instalaciones del Centro de Innovación DigitalizaMadrid se pudo respirar un ambiente de nervios y mucha ilusión durante toda la jornada. Los diez equipos que lograron colarse en la última fase se enfrentaron al titánico desafío de reconstruir virtualmente el Real Alcázar, aquel edificio histórico que fue pasto de las llamas en el siglo XVIII y que se levantaba en el mismo lugar donde hoy podemos visitar el Palacio Real.

minecraft
Artículo relacionado:
Minecraft como herramienta cultural y creativa: nuevas iniciativas y noticias destacadas

El Real Alcázar cobra vida en bloques

Durante la final, el consejero de Digitalización, Miguel López-Valverde, no quiso perderse detalle y acompañó a los alumnos en sus partidas. Los participantes se lo curraron un montón, ya que no solo se trataba de poner bloques al tuntún, sino que tuvieron que superar diversas pruebas de documentación para ser fieles a la realidad histórica. Los chavales han demostrado un nivelazo en capacidades tecnológicas y un conocimiento de la historia de Madrid que ha dejado a más de uno con la boca abierta.

Este tipo de retos obligan a los estudiantes a investigar a fondo, consultando planos antiguos y crónicas de la época para que su versión digital fuera lo más exacta posible. El resultado ha sido una mezcla perfecta entre habilidades digitales y conocimientos teóricos que difícilmente se olvidan cuando se aprenden de una forma tan amena y participativa.

Minecraft
Artículo relacionado:
Todo lo que debes saber sobre Minecraft en el cine y sus novedades de contenido

Cifras que demuestran el tirón de la liga

El éxito de esta convocatoria ha sido rotundo y los números hablan por sí solos. En esta edición se ha registrado un incremento del 76% de centros educativos participantes, lo que deja claro que los colegios madrileños están cada vez más interesados en estas nuevas metodologías. En total, la competición se ha extendido por 31 municipios de la región, lo que supone un crecimiento importante respecto a la primera vez que se puso en marcha.

Si nos fijamos en el volumen de gente, la marea de jugadores ha sido impresionante. Se han movilizado un total de 1.832 estudiantes procedentes de 52 colegios públicos, organizados en casi un centenar de equipos. Es una pasada ver cómo una actividad escolar puede generar tanto interés y movilizar a tantos municipios madrileños, fomentando una rivalidad sana y un espíritu de equipo muy fuerte.

Investigando el pasado para construir el futuro

Una de las cosas más bonitas de este año ha sido la faceta social del proyecto. En el desarrollo de los trabajos, muchos alumnos han contado con la ayuda de personas mayores para recopilar información y anécdotas sobre los monumentos de sus pueblos. Esta colaboración intergeneracional ha permitido que los jóvenes valoren más el patrimonio local mientras los mayores se sentían parte de un proyecto tecnológico puntero.

La liga no es algo que se solucione en una tarde, ya que los chavales llevan trabajando en ello desde el pasado mes de febrero. Durante todo este tiempo, los grupos de segundo y tercer ciclo de Primaria han tenido que realizar visitas de campo, entrevistas y consultas de archivos históricos. El objetivo final era que cada colegio reconstruyera un monumento emblemático de su propia localidad, utilizando Minecraft como el lienzo donde plasmar todo lo aprendido.

Esta propuesta educativa ha dejado claro que se puede aprender de una forma diferente y muy divertida. Gracias al esfuerzo de las instituciones y a la curiosidad de los estudiantes, Madrid se posiciona como un referente en el uso de herramientas digitales para proteger y difundir su patrimonio entre las nuevas generaciones, demostrando que el pasado de nuestra región tiene mucho futuro en el mundo virtual.


Síguenos en Google News