Con el nuevo portátil de Razer para jugar, si parpadeas te lo pierdes

Son cada vez más los usuarios que buscan la movilidad de sus ordenadores pero sin perder la capacidad de proceso para enfrentarse a los videojuegos más exigentes del mercado. Esos AAA que son los que más procesador, memoria y, sobre todo, tarjeta gráfica nos requieren para poder disfrutar de todo el despliegue técnico de esos títulos que nos llenan los ojos con los mejores entornos y motores 3D. Y en este apartado el nuevo Razer Blade 15 tiene bastante que decir.

Potencia gráfica desatada

Como os decimos, el nuevo modelo de la gama Blade 15 de Razer es una auténtica bestia que se centra en ofrecer la mejor experiencia de juego posible, no solo por la capacidad gráfica y de proceso que ofrece su procesador de 12ª generación Intel, sino también por otros componentes como la pantalla, que se actualizan para permitirnos velocidades de refresco que serán perfectas para los que compiten (casi) profesionalmente en el terreno de los eSports.

No en vano, podremos decantarnos por disfrutar de nuestros juegos favoritos en tres resoluciones diferentes, cada una de ellas con tasas de refresco extraordinariamente precisas que no nos dejarán perder detalle de cada decisión que tomemos, lo que nos dará una ventaja competitiva brutal en títulos como CS-GO, donde adelantarnos al enemigo con un único frame puede significar la victoria de nuestro equipo. Así, contaremos con configuraciones distintas que ofrecen a cada jugador esa tasa de refresco que mejor se ajusta a sus necesidades: 360, 240 y 144Hz para resoluciones de pantalla FHD, QHD y 4K, respectivamente.

Ahora bien, todo ese poder desatado tiene que tener el respaldo de un buen procesador, como es el caso de los Core i9 de 12ª generación que equipan, o esa gráfica que no conoce de problemas de abastecimiento de chips y que pone en nuestro portátil toda la potencia de las GeForce RTX 3080 Ti, uno de los mejores modelos que podemos llevarnos en movilidad para no tener caídas de rendimiento con ningún juego de los que han llegado hasta ahora a las tiendas digitales de PC.

Razer Blade 15.

Diseño y versatilidad

De todas formas, toda esa capacidad de proceso luego viene envuelta en un diseño que no es demasiado aparatoso. En el pasado, tener un portátil gaming era equivalente a llevar encima un trasto con un diseño tosco, un grosor imposible de manejar y con un peso que hacía prácticamente imposible cargar con él cómodamente a diario. En esta ocasión, el trabajo de Razer también se ha dirigido en esta dirección, creando un dispositivo extraordinariamente fino de apenas 0,67 mm.

Además, contaremos con un almacenamiento de 1 TB, un slot extra PCIe, configuraciones de 16 ó 32 GB de memoria RAM (DDR5 4800MHz), sistema de refrigeración con cámara de vapor, iluminación RGB tecla por tecla, puerto para tarjetas SD y Windows 11 Home como sistema operativo base de salida, por lo que no vas a necesitar actualización alguna desde Windows 10.

Así que si tenéis claro que vuestro próximo portátil va a ser un modelo gaming, conectable por ejemplo a un monitor externo para disfrutar de él también en casa, Razer Blade 15 es una opción más que aconsejable. Y transportable.

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