Los últimos rumores sobre la próxima consola de Sony empiezan a perfilar un aspecto clave de su hardware: la memoria RAM de la futura PS6, en medio de la crisis de la memoria RAM.
Según estas informaciones, procedentes de filtradores con cierto historial en el sector, la PS6 dejaría atrás el límite de los 16 GB de memoria que ha sido habitual en las consolas de sobremesa recientes. Esto abre la puerta a escenarios en los que los desarrolladores dispondrían de mucho más margen para texturas de alta resolución, mundos más complejos y sistemas de IA más avanzados, algo especialmente relevante para el mercado europeo, donde el juego en 4K y los televisores de alta gama están cada vez más extendidos.
PS6: 30 GB de RAM GDDR7 y un ancho de banda que roza los 640 GB/s

El dato más repetido en estas filtraciones es que la futura consola de sobremesa de Sony llegaría con una configuración de 30 GB de memoria GDDR7. No se trataría solo de un incremento de capacidad frente a PS5 y PS5 Pro, sino también de un salto de generación en el tipo de memoria utilizada, pasando de GDDR6 a GDDR7, algo que debería traducirse en una mayor eficiencia y mejor ancho de banda, y que coincide con la escasez de memoria que afecta al sector.
La cifra de 30 GB llamaría la atención por su carácter poco habitual, ya que lo más común son bloques de memoria que suman 16 o 32 GB. En este caso, los rumores apuntan a una interfaz de 160 bits acompañada de chips de 3 GB que funcionarían a una velocidad de unos 32 Gbps. Combinando estos elementos, el sistema podría alcanzar un ancho de banda en torno a los 640 GB/s, como analizan varias piezas sobre todo lo que sabemos sobre el lanzamiento de PS6.
Ese caudal de datos supondría, según las estimaciones, alrededor de un 11% más de ancho de banda respecto al de PS5 Pro, pero con prácticamente el doble de capacidad de memoria disponible. En la práctica, esto permitiría manejar texturas más pesadas, escenarios más amplios y sistemas de streaming de datos más ambiciosos, algo muy útil para títulos de mundo abierto que tanto tirón tienen en Europa y España.
Además, el hecho de equipararse o incluso superar a muchas configuraciones de PC gaming de gama media-alta en cuanto a memoria facilitaría a los estudios el desarrollo multiplataforma. Ajustar versiones para ordenador, consolas y, eventualmente, para servicios en la nube en Europa podría resultar menos problemático si la memoria deja de ser la gran limitación de la máquina doméstica de Sony.
No obstante, es importante recordar que estas especificaciones no son oficiales. Sony todavía no ha confirmado ni desmentido estos datos, por lo que, por ahora, todo se mueve en el terreno de los rumores, si bien ya hay informes sobre posibles retrasos como en PS6 se retrasa, aunque con cierto grado de detalle técnico que hace que muchos analistas del sector los vean como plausibles.
La nueva PlayStation portátil: 24 GB de LPDDR5X para acompañar a PS6
Junto a la hipotética PS6 de sobremesa, las filtraciones también señalan la existencia de una nueva consola portátil de PlayStation. Esta máquina, que se situaría en un segmento similar al de otros dispositivos x86 portátiles que ya se venden en Europa, tendría un planteamiento muy centrado en acompañar a la futura sobremesa de la marca.
En lo que respecta a la memoria, se habla de una configuración de 24 GB de RAM LPDDR5X. Este tipo de memoria, habitual en portátiles y consolas de mano de última generación, destaca por ofrecer buen rendimiento con un consumo más contenido, algo clave en un dispositivo que dependerá de batería y que debe encontrar un equilibrio razonable entre potencia y autonomía.
La cifra de 24 GB situaría a esta portátil en la misma liga que algunos modelos punteros del mercado actual, como las consolas portátiles basadas en hardware x86 con hasta 24 o 32 GB. En teoría, esto permitiría que el sistema se encargase de ejecutar versiones adaptadas de los juegos de PS6 sin necesidad de recortar de forma drástica la calidad de las texturas o la densidad de elementos en pantalla.
El planteamiento que se deja entrever es que esta portátil compartiría la misma arquitectura de CPU y GPU que PS6, aunque con frecuencias y configuraciones ajustadas a su formato. La idea sería renderizar los juegos a resoluciones inferiores (por ejemplo, 800p o 1080p en lugar de 4K) y apoyarse en técnicas de reescalado avanzadas para acercar lo máximo posible la experiencia visual a la de la consola de salón.
De confirmarse este enfoque, los usuarios europeos encontrarían un ecosistema más cohesionado, con la sobremesa pensada para el juego en casa y la portátil orientada a continuar la partida fuera, con un catálogo compartido y sacrificios visuales contenidos gracias a esa memoria LPDDR5X relativamente generosa.
Comparación con Xbox y la supuesta Xbox Magnus
En este contexto de especificaciones filtradas, también hay referencias a la próxima generación de consolas de la competencia. Las informaciones no oficiales señalan que la hasta ahora conocida como Xbox Magnus podría llegar con una configuración de memoria aún más ambiciosa.
Los rumores sitúan a este modelo de Microsoft en torno a los 36 GB de memoria GDDR7, superando sobre el papel los 30 GB atribuidos a la PS6. De ser así, la consola de Xbox tendría cierta ventaja en cuanto a cantidad de RAM para juegos, lo que podría permitir buffers de mayor tamaño para texturas, más margen para sistemas de físicas o entornos más detallados.
Ahora bien, la memoria es solo una parte del conjunto. Para el usuario de España o de otros países europeos, el resultado final dependerá también de cómo se reparta esa RAM entre sistema y juegos, de la velocidad de la misma, de la gestión que haga el sistema operativo y, sobre todo, de cómo los estudios optimicen sus títulos para cada plataforma.
Es probable que, en la práctica, las grandes producciones multiplataforma se diseñen pensando en el punto común entre ambas consolas, sin explotar al máximo cada MB adicional de memoria disponible en una u otra. Aun así, el hecho de que estas cifras circulen ya en el entorno de los desarrolladores da una idea de que la siguiente generación podría mirar mucho más de cerca a las configuraciones de PC de gama alta que se ven hoy en el mercado europeo.
Arquitectura interna: AMD Zen 6 y RDNA 5 en el corazón de PS6
Más allá de la memoria, las filtraciones dibujan un panorama bastante claro en lo que se refiere al procesador y a la parte gráfica de la PS6. Todo apunta a que Sony volvería a confiar en AMD, esta vez con un SoC personalizado basado en arquitectura CPU Zen 6 y gráficos RDNA 5 (también citada en algunos foros como UDNA).
Zen 6 sería la evolución natural de las generaciones actuales de Ryzen, y se espera que llegue al mercado de PC bajo la familia AMD Ryzen 10000 Series. Para la consola, AMD diseñaría una variante a medida, con menos núcleos que ciertas versiones de sobremesa pero optimizada para cargas de trabajo de juego, latencias reducidas y bajo consumo relativo para una máquina de salón.
En el apartado gráfico, la futura AMD RDNA 5 reemplazaría a RDNA 2 y RDNA 3 como base tecnológica, con una serie de mejoras que incluirían una gestión más eficiente de la energía, nuevas unidades especializadas para trazado de rayos en tiempo real y soporte reforzado para técnicas avanzadas de reconstrucción de imagen.
Conviene recordar que la actual PS5 y su versión mejorada, PS5 Pro, se apoyan en una CPU con arquitectura AMD Zen 2 y en un apartado gráfico derivado de RDNA 2, con ciertas mejoras inspiradas en tecnologías posteriores, como las que se asocian a RDNA 4 para ray tracing y reescalado. El salto a Zen 6 y RDNA 5 implicaría varios escalones de evolución de golpe, algo que, si se acompaña con una memoria GDDR7 de 30 GB, podría suponer una consola bastante más capaz incluso a largo plazo.
Este tipo de SoC, además, encaja bien con el ecosistema de desarrollo actual en Europa, donde los estudios están acostumbrados a trabajar con arquitecturas x86-64 y APIs gráficas modernas. Disponer de una base tecnológica relativamente cercana a la de los PC de gama alta facilita portar juegos, reducir costes y ajustar mejor el rendimiento en todas las plataformas.
IA, nombres en clave y fecha estimada de lanzamiento
Otro de los puntos que más llaman la atención en estas filtraciones es el peso que tendrían las capacidades de inteligencia artificial en la próxima generación de PlayStation. Tanto la sobremesa como la portátil pondrían el foco en este apartado, incorporando hardware dedicado capaz de acelerar modelos de IA directamente en la consola.
Algunos rumores hablan de un rendimiento de hasta 1.200 TOPS (billones de operaciones por segundo) para tareas de IA. Una cifra de este calibre suena elevada y genera dudas, pero encaja con la tendencia general de la industria, que está empezando a integrar aceleradores de IA en casi cualquier dispositivo, desde móviles hasta portátiles y tarjetas gráficas dedicadas.
En el caso concreto de PS6, ese músculo de IA podría utilizarse para mejorar técnicas de reescalado de imagen, generación de frames adicionales, reducción de artefactos y, en el lado jugable, para dotar a los NPC de comportamientos más naturales. También se ha especulado con asistentes integrados en el sistema que ayuden al jugador, análisis de la escena en tiempo real o sistemas de personalización dinámica de la dificultad.
En cuanto a la hoja de ruta interna, el SoC de sobremesa que montaría la PS6 se conocería bajo el nombre en clave de «Orion», mientras que el chip destinado a la portátil recibiría el nombre de «Canis». Este uso de nombres en clave es habitual durante las fases de diseño y pruebas, y no implica que vayan a ser denominaciones comerciales ni en Europa ni en otros mercados.
Respecto a la fecha, las estimaciones más repetidas sitúan la llegada de esta nueva familia de consolas en torno a 2027. Sin embargo, también se menciona la posibilidad de que el calendario sufra retrasos derivados de la situación actual del mercado de semiconductores, especialmente por los costes y la disponibilidad de memoria y almacenamiento. Si los precios de GDDR7 y LPDDR5X siguen siendo elevados, no sería raro que los fabricantes ajustasen sus planes para intentar cuadrar especificaciones y precio de venta.
Con todo, la información que circula sobre PS6 y su supuesta consola portátil apunta a una generación donde la memoria RAM jugará un papel protagonista: 30 GB de GDDR7 para la sobremesa y 24 GB de LPDDR5X para la portátil, acompañadas de arquitecturas Zen 6 y RDNA 5 y un fuerte empuje en capacidades de IA. Aunque por ahora todo son rumores sin confirmación oficial, el cuadro que dibujan encaja con la evolución lógica del mercado y deja claro que la próxima batalla entre consolas, también en España y Europa, se librará con configuraciones de memoria y potencia más cercanas que nunca al PC de alta gama.