RGB-Pi es un SO de Raspberry para emular juegos retro en CRT

Con el paso de los años y el avance de la tecnología, jugar a videojuegos clásicos se ha convertido en una tarea muy sencilla. Aunque no tengas tus antiguas consolas a mano o ya no funcionen, hacer correr los juegos de nuestra infancia es tan sencillo como pillar una Raspberry Pi, ponerle un sistema y un emulador y cargarle la ROM del juego al que nos viciábamos de pequeños. Pero… ¿se puede mejorar la experiencia? Si la emulación de consolas clásicas no termina de llenarte y buscas una experiencia más retro y analógica, esto que vamos a contarte hoy te va a interesar.

Emular consolas analógicas tiene más ciencia de lo que pensabas

Si te puede la nostalgia y, de vez en cuando, te gusta echar una partida a algún videojuego antiguo, seguramente conozcas Retropie. Este sistema se carga dentro de una Raspberry Pi y, tras configurar las BIOS necesarias y encontrar por Internet las ROMs de los videojuegos que poseemos legalmente, podemos transportarnos durante unas horas al pasado y redescubrir aquellos títulos que tanto nos dieron en nuestra infancia.

Sin embargo, Retropie y otros programas de emulación de clásicos no son del todo perfectos. Si lo pensamos detenidamente, las consolas clásicas de 8, 16 y 32 bits eran completamente analógicas. Y, cuando utilizamos un sistema actual para emularlas, sustituimos todo lo analógico por señales digitales. ¿Supone eso un problema? Si no eres un purista, no te darás cuenta, pero realmente, sí. Las consolas y videojuegos clásicos estaban diseñados para correr sobre un televisor de los de antes, de los de tubo. Al convertir la señal a digital, no solo perdemos algunos de los encantos de dicha tecnología, sino que también empeoramos un poco la experiencia. Un debate muy repetido en este aspecto es el del input lag. Aunque pueda parecerte difícil de creer, cuando en tu SNES pulsas el botón y Mario salta, hay menos retardo que si realizas el mismo proceso con una Raspberry Pi y un mando moderno conectado por USB.

RGB-Pi. Emulando los clásicos tal y como se merecen

rgb pi cable

Si lo que buscas es jugar a videojuegos tal y como se crearon, lo primero que necesitas es un televisor CRT. Sí, de lo gordos. No te será demasiado complicado hacerte con uno. Una pantalla de 14 pulgadas será más que suficiente. Suelen ser muy baratos, ya que hoy día nadie los quiere. Una vez tengas el televisor, puedes seguir emulando tus juegos con la Raspberry Pi. Pero, en lugar de utilizar Retropie, utilizarás RGB-Pi, que es un sistema operativo diseñado para hacer de intermediario entre la placa y un televisor analógico.

RGB-Pi es un sistema independiente que no está basado en Emulation Station, sino que parte de un desarrollo independiente. Puede emular hasta 30 sistemas diferentes hasta la fecha. Tiene su propia interfaz de usuario y es totalmente plug and play. Cuenta con dos versiones: OS2 para Raspberry Pi 2/3 y OS4, que funciona exclusivamente en Raspberry Pi 4. La conexión al televisor se realiza directamente desde la placa de la Raspberry Pi, utilizando un cable SCART que va desde el GPIO de 40 pines de la placa hasta el euroconector del televisor, dando una salida de vídeo de 240p con sincronía RGB. Una vez montado, podrás jugar en modo PAL tanto en 50 como en 60 hertzios, disfrutando de una experiencia de juego idéntica a la original.

Fuente > RGB-Pi

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