Las ventas de Tesla en Europa llevan meses encadenando descensos significativos, en un entorno donde, paradójicamente, el mercado de vehículos eléctricos registra uno de sus mejores momentos de crecimiento. Los últimos datos oficiales y de consultoras especializadas dibujan un panorama preocupante para la marca dirigida por Elon Musk en pleno 2025, marcando su peor periodo desde que empezó a dominar el segmento eléctrico europeo años atrás.
En mayo, Tesla registró una disminución de ventas cercana al 40% respecto al año anterior y suma ya cinco meses seguidos a la baja. En el acumulado anual, la caída es incluso más aguda, rozando el 45%. Durante los cinco primeros meses de este año, la compañía apenas ha sobrepasado las 50.000 unidades matriculadas en Europa, prácticamente la mitad que en el mismo periodo de 2024. Este descenso contrasta con las cifras generales del sector: las entregas de vehículos eléctricos puros crecieron más del 27% en el continente en el mismo periodo, alcanzando cuotas de mercado sin precedentes y confirmando que el coche eléctrico ha pasado de moda pasajera a tendencia consolidada entre los consumidores europeos.
La competencia no da tregua: China y Europa a la conquista del eléctrico

En el nuevo contexto europeo, Tesla ha descendido hasta la quinta posición entre las marcas de coches eléctricos más vendidas, superada por rivales tradicionales y emergentes como Volkswagen, BMW, Skoda y Audi. Asimismo, los fabricantes chinos continúan recortando distancias, con crecimientos espectaculares que duplican o incluso triplican sus resultados del año anterior pese al establecimiento de aranceles. El caso de BYD —que ya iguala en entregas a Tesla en algunos meses— ilustra hasta qué punto la presión asiática es protagonista en este cambio de ciclo.
Mientras tanto, el Tesla Model Y resiste como el eléctrico más vendido en Europa, aunque sus cifras tampoco escapan del retroceso global de la marca. En mayo, este modelo alcanzó algo más de 10.000 unidades vendidas, un 7% menos que el año pasado, mostrando que ni siquiera su buque insignia logra revertir la tendencia negativa.
Factores detrás del declive: imagen, catálogo y estrategias comerciales

Las razones que explican la pérdida de fuelle de Tesla son variadas. Por un lado, la imagen pública de Elon Musk y su vinculación a movimientos y figuras polémicas en el ámbito político estadounidense han generado cierto rechazo entre el consumidor europeo, especialmente en mercados clave como Alemania o Francia. A ello se suma la retirada de determinados incentivos y ayudas a la compra para vehículos eléctricos en países con gran peso en el sector, lo que ha encarecido el acceso a los modelos de Tesla.
Otro gran obstáculo está en la falta de renovación de la gama: el Model 3 y el Model Y, pese a ser icónicos, presentan pocas novedades y resultan menos atractivos comparados con los lanzamientos frescos de la competencia, tanto de fabricantes chinos como de las grandes marcas europeas, que han apostado por la electrificación como piedra angular de su estrategia. Además, el nuevo Tesla Model Y 2025 sigue sin ofrecer una revolución en diseño o tecnología que motive a los compradores a apostar por la marca. Además, las tiendas y precios de Tesla en Europa están siendo reestructurados, lo que también influye en su percepción de accesibilidad y cercanía hacia los consumidores.
Cuota de mercado y contexto general: eléctrico al alza, Tesla a la baja

Las cifras de cuota de mercado confirman el retroceso. Tesla ha pasado de liderar ampliamente el segmento eléctrico a quedarse con poco más del 1% en mayo, cuando el año anterior rozaba el doble y aún en 2023 se situaba en lo más alto del ranking europeo. El auge de los híbridos (que ya suponen más de un 35% de las matriculaciones), el empuje de los híbridos enchufables (más del 8% del mercado) y el declive constante del diésel y la gasolina han transformado radicalmente la foto del sector.
En paralelo, el mercado total de automóviles en Europa muestra síntomas de recuperación tras un inicio de año plano: mayo acumula ya el segundo mes consecutivo de incremento en matriculaciones, y países como España o Alemania destacan por crecimientos notables en la venta de eléctricos e híbridos. Sin embargo, las cifras de Tesla siguen siendo una excepción, pues su oferta no parece satisfacer ni en precio ni en novedades a los nuevos compradores.
Las respuestas de Tesla y el reto de volver a ser relevante

Frente a este escenario, Tesla ha puesto en marcha algunas iniciativas para recuperar terreno, entre ellas el lanzamiento de servicios innovadores como el robotaxi en otros mercados, y la llegada de productos como la Powerwall 3 en España. Sin embargo, estas novedades no han logrado revertir la tendencia negativa en Europa. La falta de un modelo eléctrico realmente asequible, el limitado éxito de propuestas como el Cybertruck, y una política de precios que no siempre se ajusta a la demanda europea, hacen que la compañía tenga que replantear su estrategia con urgencia para frenar la caída.
Actualmente, Tesla se enfrenta a una competencia feroz tanto por parte de las marcas tradicionales como de nuevos jugadores asiáticos y europeos. El mercado de la movilidad eléctrica se ha convertido en un campo de batalla en el que se defienden precios, innovación y respaldo institucional. La capacidad de adaptación a las demandas de los conductores europeos será clave para mantener su posición.