En las últimas semanas, la industria de los videojuegos se ha visto sacudida por informaciones alarmantes sobre una inminente ola de despidos en Xbox Game Studios. Fuentes cercanas a Microsoft y a los equipos de desarrollo implicados confirman que la compañía tecnológica prepara recortes de plantilla que podrían afectar a entre 1.000 y 2.000 empleados en todo el mundo, sacudiendo de lleno la estructura de su división de videojuegos.
El nerviosismo se palpa entre los trabajadores de los diferentes estudios internos de Xbox. Sobre la mesa está no sólo la posibilidad de grandes despidos, sino también el riesgo real de cierres completos de equipos con historia y gran peso dentro del ecosistema de Microsoft Gaming. El anuncio oficial, según varias fuentes, podría materializarse en cuestión de días, intensificando la incertidumbre entre los afectados.
Preocupación máxima: Turn 10 y otros estudios, en la cuerda floja
Turn 10 Studios, responsables de la franquicia Forza Motorsport, es uno de los nombres que más suena entre los posibles afectados por estos recortes. Informaciones de periodistas muy próximos a la industria, como Tom Warren (The Verge) y Jason Schreier (Bloomberg), apuntan a que los directivos ya han advertido al personal de la inminencia de estas medidas.
No se trata simplemente de Turn 10. Las alarmas se han disparado también en estudios británicos como Ninja Theory (conocidos por Hellblade) y Rare (autores de Sea of Thieves y el proyecto en desarrollo Everwild), donde la preocupación por el futuro es máxima. Incluso Playground Games y Compulsion Games han sido señalados como estudios en riesgo, según especulaciones y rumores internos.
Un reajuste estructural con impacto global
El origen de esta posible reestructuración se encuentra en la búsqueda de Microsoft por realinear su negocio de videojuegos tras la millonaria adquisición de Activision Blizzard. Tras varias rondas de despidos en 2023 y 2024, la compañía se enfrenta ahora a una de las mayores oleadas de recortes en toda su historia reciente, que podría suponer la reducción del 10% al 20% de su plantilla solo en la división Xbox.
Según han compartido trabajadores y medios especializados, la medida afectaría tanto a equipos de desarrollo en Estados Unidos como a estudios europeos. Además, la reestructuración podría traducirse en el cierre total de operaciones en determinados países de Europa, especialmente en aquellos donde las ventas de Xbox han ido a la baja en los últimos meses.
La adquisición de Activision Blizzard, lejos de brindar estabilidad, habría generado presión añadida por mejorar la rentabilidad y los márgenes de beneficio. Mientras tanto, el rendimiento comercial de títulos propios y el crecimiento de servicios como Xbox Game Pass muestran signos de fatiga, lo que incrementa aún más la tensión dentro de los equipos.
Testimonios de la industria y estudios en la cuerda floja
Uno de los testimonios más difundidos en redes sociales ha sido el del veterano George Broussard, cofundador de 3D Realms y creador de Duke Nukem. Broussard aseguró que, según su información, la inquietud es generalizada en prácticamente todos los estudios de Xbox: “Estoy escuchando cosas desde dentro, a nivel de desarrolladores, donde equipos completos temen ser cerrados”.
Las previsiones, en base a diferentes filtraciones, apuntan a que la cifra final de despidos podría moverse entre las 1.000 y las 2.000 personas, lo que supondría uno de los recortes más drásticos en la historia reciente de Microsoft Gaming.
Entre los nombres propios que podrían verse especialmente afectados se mencionan:
- Turn 10 Studios (Forza Motorsport)
- Ninja Theory (Hellblade)
- Rare (Sea of Thieves, Everwild)
- Playground Games (Forza Horizon, Fable)
- Compulsion Games (South of Midnight)
Mientras tanto, el cierre definitivo de algunos estudios menores no está descartado si no tienen proyectos activos en producción o si su rendimiento ha sido considerado insuficiente para la nueva estrategia corporativa.
Un futuro incierto para el desarrollo en Xbox
Este nuevo ajuste estructural se suma a los despidos ya producidos tras la pandemia, así como a la cancelación y abandono de varios proyectos en Xbox (caso de títulos como Project Odyssey) y el cierre de Arkane Austin o Alpha Dog Games. La situación, lejos de estabilizarse, se agrava con la inminente llegada del verano, donde se espera el anuncio oficial del alcance total de los despidos.
La incertidumbre y la preocupación marcan ahora el día a día de miles de trabajadores de Xbox Game Studios, que aguardan noticias definitivas sobre su continuidad profesional. El impacto de estas decisiones podría reconfigurar el futuro de algunos de sus nombres más icónicos en la industria del videojuego.