Yayagram, el comunicador para abuelos hecho con Raspberry Pi

Yayagram, el comunicador para abuelos hecho con Raspberry Pi

Pedro Santamaría

Si bien es cierto que ya hay muchos dispositivos que facilitan la comunicación con sus familiares a todas esas personas mayores que no se manejan bien con la tecnología, siempre se le puede dar una vuelta al tema y crear algo más sencillo aún. Así es como nace Yayagram, una caja con una Raspberry Pi con la que los abuelos podrán comunicarse fácilmente.

Yayagram: Raspberry Pi y Telegram como forma de contacto

Enviar un mensaje a través de WhatsApp o cualquier otra aplicación de mensajería es algo que al cabo del día la gran mayoría de todos nosotros hacemos en repetidas ocasiones. Y ojo, no sólo mensajes de textos, también imágenes, audios, etc.

El uso de la tecnología y todas estas aplicaciones y servicios se ha vuelto tan habitual que hasta cuesta imaginar que aún haya personas que a día de hoy no sepan manejarse con ellas. Más aún si se tiene en cuenta que hay incluso fabricantes de teléfonos móviles que han adaptado la interfaz de sus dispositivos para que sean mucho más simples aún, con enormes números, rápidos accesos a la agenda de contacto, etc.

Sin embargo, sí que hay personas cuya destreza tecnológica nunca será la suficiente para abrir una aplicación como Telegram y enviar un mensaje a algún familiar para preguntarle cómo está o simplemente contarle que está bien, que no hay nada de qué preocuparse. Así que para ese tipo de usuario está Yayagram.

Este comunicador creado por Manuel Lucio está pensado para suplir una necesidad muy puntual y hacerlo de la forma más sencilla posible: permitir que una persona mayor se pueda comunicar con otras a través de Telegram. Pero por qué Telegram y no WhastsApp que parece ser la aplicación por excelencia entre millones de usuarios. Pues simplemente por una cuestión de implementación.

Cómo funciona Yayagram

El funcionamiento de este Yayagram es bastante sencillo. Por cierto, por si te lo preguntas, tiene este nombre porque Manuel sólo tiene abuela (yaya) y no abuelo (yayo).

La base del dispositivo como muchos otros es la Raspberry Pi. Esta placa será la encargada de ejecutar todo el software necesario, de conectarse a internet y ejecutar las diferentes librerías que junto al uso de Python como lenguaje de programación permite:

  • Que la persona que quiere comunicarse con otros lo haga usando un micrófono para enviar un mensaje de voz
  • Que cuando se reciba un nuevo mensaje de alguno de sus contactos este se imprima haciendo uso de una impresora térmica. Así podrá leer los mensajes en papel cuando quiera si tener que interactuar con ningún tipo de interfaz gráfica

Para facilitar aún más el uso de este comunicador, el dispositivo cuenta con siete conectores de audio que a su vez están asociados a un contacto específico más un conector que permite el envío masivo del mensaje de voz a los siete contactos anteriores. Así, según quiera hablar sólo con una persona o con todos, lo único que tendrá que hacer es enchufar el cable al conector correspondiente como en aquellas primeras centralitas telefónicas. Sí, las que has podido ver en series como Las chicas del cable.

Una vez está conectado el cable que vale como metáfora de la conexión entre dos personas, sólo tendrá que pulsar el botón rojo para comenzar a grabar el audio a través de un micrófono USB colocado en la propia caja. Todo de un modo muy sencillo para cualquier persona sin importar su nivel tecnológico.

Más usos para la Raspberry Pi

Tal y como contabas a través de un hilo el creador de este Yayagram, crear uno no resulta nada excesivamente complejo si se tienen unos conocimientos básicos y la capacidad de seguir las instrucciones que puedes encontrar en internet sobre cómo hacer uso de las distintas librerías o la conexión de los componentes necesarios.

Igualmente, aunque muchos de nosotros no lleguemos a tener la necesidad de tener un dispositivo así para la comunicación con familiares y amigos, lo bueno es que también da ideas de otros usos que se podría hacer de este producto. Por ejemplo, para que una tienda o restaurante pudiese tener en papel pedidos que sus usuarios le hiciesen a través de aplicaciones de mensajería. Aquí ya depende de la imaginación de cada uno.