Among Us se llenó de tramposos y debes saber por qué

Among Us se llenó de tramposos y debes saber por qué

Pedro Santamaría

Among Us es una de las sensaciones del momento, un juego que está logrando atraer y retener a muchos jugadores día a día en todas las plataformas donde se puede jugar. El problema es que está lleno de agujeros de seguridad y los tramposos los están aprovechando para obtener ventajas.

Among Us y los tramposos

Among Us

Uno de los juegos del momento es sin duda alguna Among US. Este título que no es nuevo, pero que sí recientemente ha logrado obtener una gran popularidad entre jugadores de todo el mundo, está causando sensación. El problema es que podría pasar rápidamente al olvido si sus desarrolladores no son capaces de darle solución a los distintos problemas de seguridad que se le han encontrado.

Vamos ir por partes y empezamos por el principio. Desde hace un par de meses hay muchos jugadores que se están quejando acerca de una proliferación de tramposos que están arruinando la experiencia de juego. Es más, puede que incluso tú mismo hayas notado que hay partidas donde ocurren cosas extrañas sin motivo o explicación aparente.

Pues bien, es cierto que el número de tramposos dentro de Among Us ha ido en aumento. Debido a la popularidad del juego hay quienes han estado indagando en las tripas de su código. Algunos con la intención de modificar y eliminar ciertas restricciones, mientras que otros directamente para ver cómo aprovechar posibles vulnerabilidades para obtener ventaja en las partidas.

En ese primer caso, en el de usuarios que buscaban quitar algunas limitaciones, estaba James Sebree. Este investigador de la empresa de seguridad Tenable publicó en Medium un post sobre hackeando Among US. En él cuenta cómo inicialmente sólo tenía la intención de ver si podría quitar el máximo de 10 jugadores de cada partida. El problema es que cuando comenzó a ver el código notó que había algo más.

Sin entrar en detalles técnicos que seguramente se escapen del conocimiento de muchos, Sebree logró encontrar la forma de hacer que el juego prácticamente jugase para él. Es decir, estos fallos de seguridad permitían cosas tan locas y negativas que arruinaban las mecánicas más básicas del juego. Por ejemplo, podía manejar otros personajes, matarlos a voluntad, teletransportarse por la nave, cruzar paredes, moverse más rápido que el resto u obtener objetos sin pagarlos entre otras más acciones.

Después de leer el artículo de Sebree entiendes mucho mejor por qué desde hace unas cuantas semanas el número de tramposos ha ido creciendo rápidamente. Porque estos fallos prácticamente permiten hacer lo que quieras y cuando quieras dentro del juego. Es cierto que algunos de estos fallos parecen estar siendo resueltos por parte su desarrollador, pero ponen en jaque al título.

El futuro de Among Us: mejorar su servidor

Por lo que comenta James Sebree, el gran problema de Among Us está o parece estar en su servidor que no es capaz de validar la información que el cliente del juego de cada jugador envía. Por tanto, con «pequeñas y simples» aplicaciones se pueden llegar a engañar para lograr esa ventaja frente al resto.

¿Es esto un problema para el futuro de Among Us? Sí y muy grande, porque si grandes títulos sufren problemas de este tipo y a pesar de una gran cantidad de recursos pierden jugadores, el juego de Innersloth directamente podría pasar al olvido para todos aquellos que buscan partidas públicas y no sólo con amigos.

La parte positiva es que parece que Innersloth está trabajando en todos y cada uno de estos problemas. Por el momento parece que algunos ya quedaron resueltos y dejaron de permitir a los tramposos campar a sus anchas. Ojalá logren atajar el resto y Among Us siga siendo para muchos esa escapatoria de la rutina diaria y un lugar donde poder echar el rato divirtiéndose con amigos u otros jugadores.

Por lo demás, tampoco hay que castigar a su desarrollador por estos fallos de seguridad. Al fin y al cabo la popularidad les llegó de golpe y siendo una compañía pequeña es muy complicado gestionar ese crecimiento desmesurado y el «hambre» de muchos cuando algo se hace popular para ver cómo pueden aprovechar el mínimo detalle a su favor.