Assassin’s Creed Hexe tambalea: recorte de 50 desarrolladores y giro creativo hacia un enfoque más realista

  • Ubisoft ha apartado a unos 50 desarrolladores de Assassin’s Creed Hexe y los ha trasladado al equipo interno Interproject.
  • El juego mantiene como objetivo un lanzamiento en 2027, con una ventana que oscila entre junio y la campaña navideña.
  • La nueva dirección creativa de Jean Guesdon elimina la magia sobrenatural y el compañero felino para apostar por una brujería más terrenal y basada en la química.
  • Las salidas de Clint Hocking y Benoit Richer se suman a la reestructuración interna de Ubisoft en torno a la franquicia Assassin’s Creed.

Arte de Assassin's Creed Hexe

Assassin’s Creed Hexe, la que apunta a ser una de las entregas más arriesgadas y oscuras de la saga de Ubisoft, atraviesa un momento delicado. En plena fase de producción, el proyecto ha sufrido un recorte de personal de unas 50 personas y un giro importante en su dirección creativa, lo que ha disparado las dudas sobre sus plazos y sobre el tono final del juego.

La compañía francesa no ha detallado oficialmente estos movimientos, pero distintas informaciones coinciden en que Hexe sigue adelante y no está en riesgo de cancelación, aunque su llegada al mercado podría producirse más tarde de lo que se esperaba inicialmente, algo que afecta directamente a jugadores de España y del resto de Europa que contaban con él para 2027.

Un recorte de 50 desarrolladores en pleno desarrollo

Desarrollo de Assassin's Creed Hexe

Según fuentes internas citadas por distintos medios especializados, Ubisoft ha decidido retirar a alrededor de 50 desarrolladores del equipo de Assassin’s Creed Hexe. No se trata de despidos directos: el personal ha sido reasignado al conocido grupo Interproject, una estructura interna donde se concentran los trabajadores que no están ligados en ese momento a un juego concreto.

El funcionamiento de este equipo es bastante claro: quienes pasan a Interproject disponen de un plazo aproximado de tres meses para encontrar acomodo en otro desarrollo dentro de la compañía. Si en ese margen no logran incorporarse a un nuevo proyecto, se exponen a un posible despido, lo que convierte esta reubicación en una situación de incertidumbre laboral más que en un simple cambio de departamento.

La decisión se habría tomado pocos días después de la cancelación de Alterra, un proyecto de Ubisoft que nunca llegó a anunciarse públicamente. Diversas fuentes vinculan ambos movimientos a un ajuste presupuestario general, en el que Hexe habría tenido que reducir su escala para mantenerse dentro de los límites de coste que maneja la editora gala.

En este contexto, cobra fuerza la hipótesis de que parte de esos 50 desarrolladores estaba centrada en sistemas jugables y elementos más fantásticos que se han recortado con el cambio de visión. La compañía estaría apostando por un proyecto más contenido, con menos experimentos técnicos y un alcance más medible de cara al presupuesto.

Cambio de rumbo: de la magia sobrenatural a la brujería realista

Uno de los puntos donde más se nota el nuevo enfoque es en el tratamiento de la brujería. La idea inicial contemplaba elementos claramente sobrenaturales, incluyendo un compañero felino que acompañaba a la protagonista y que los jugadores podían llegar a controlar directamente en algunos momentos.

Con la llegada de Jean Guesdon al frente de la franquicia, esa línea se ha dado la vuelta. El veterano de Ubisoft, que ahora supervisa creativamente Assassin’s Creed, habría decidido eliminar el famoso “compañero gato” y otros aspectos mágicos para acercar el juego a una interpretación más terrenal de la brujería. El objetivo sería que todo lo que ocurre en pantalla pueda explicarse a través de conocimientos técnicos, químicos o científicos de la época.

En lugar de hechizos o poderes inexplicables, la protagonista aprovechará técnicas de alquimia, sustancias químicas y trucos prácticos para dar la impresión de estar realizando actos imposibles. Un ejemplo que se repite en los distintos informes es el de las bombas de humo: para el personaje sería simplemente una herramienta construida con cierta pericia, mientras que para los ciudadanos del entorno parecería una desaparición mágica propia de una bruja.

Esta apuesta por un realismo retorcido encaja con la tradición de la saga, que siempre ha mezclado ficción histórica con elementos fantásticos moderados. Sin embargo, llama la atención que en un universo donde existen artefactos ancestrales, figuras casi divinas y sucesos difíciles de justificar, se haya optado por cortar precisamente los componentes sobrenaturales ligados a las brujas, uno de los temas centrales de Hexe.

Aun así, la idea de un Assassin’s Creed más oscuro, centrado en la persecución y en el miedo social de la época, sigue plenamente vigente. El cambio no elimina la atmósfera opresiva que rodea a los juicios por brujería; simplemente desplaza el foco desde la magia abierta hacia el engaño, la manipulación de la percepción y el uso inteligente de recursos materiales.

Un liderazgo agitado: salidas clave y llegada de Jean Guesdon

El estado actual del proyecto no puede entenderse sin repasar sus movimientos internos. Assassin’s Creed Hexe ha visto cómo dos de sus principales responsables abandonaban Ubisoft en un margen de tiempo relativamente corto. Primero fue el director creativo Clint Hocking, conocido por su trabajo en Splinter Cell: Chaos Theory, Far Cry 2 o Watch Dogs: Legion, quien se alejó del juego a principios de año.

Posteriormente le siguió Benoit Richer, director del juego, con una larga trayectoria en la franquicia y participación en expansiones de Assassin’s Creed Valhalla. Richer ha pasado a cofundar un estudio independiente, Servo Games, junto a otros ex empleados de Ubisoft, lo que refuerza la sensación de relevo generacional y de salida de talento veterano de la compañía.

En paralelo a estas marchas, Ubisoft ha situado a Jean Guesdon como responsable de la dirección creativa de la serie. Guesdon, que ya estuvo implicado en la franquicia en el pasado, ha sido el artífice del nuevo enfoque realista de Hexe y del ajuste de su alcance. Las distintas fuentes coinciden en que ha revisado en profundidad el proyecto, cortando ideas que ponían en riesgo los plazos o el presupuesto.

Aunque estos cambios de liderazgo generan inestabilidad y alimentan la percepción de que el desarrollo no termina de asentarse, Ubisoft mantiene que el proyecto sigue en marcha con el equipo actual. Eso no impide que una parte de la comunidad vea con inquietud la sucesión de salidas y reestructuraciones alrededor de un juego que lleva ya varios años en cocina.

Para los jugadores europeos, acostumbrados a recibir la información de la saga en grandes eventos internacionales y a través de filiales locales, toda esta situación se traduce en una comunicación más difusa: no hay tráilers nuevos, ni demostraciones jugables, ni detalles concretos que compensen el flujo de noticias sobre recortes y cambios internos.

Ambientación oscura en el corazón de Europa

Uno de los puntos que más llama la atención de Assassin’s Creed Hexe es su escenario. El juego se sitúa en la Europa Central de los siglos XVI y XVII, en pleno Sacro Imperio Romano Germánico, durante la etapa más dura de los juicios por brujería. Para el público de España y del resto del continente, se trata de un contexto histórico cercano, con referencias culturales reconocibles y un trasfondo documentado.

La idea es construir una aventura más lineal, centrada en la narrativa y con fuerte componente de terror, alejándose del modelo de RPG de mundo abierto que la saga ha explotado en sus últimas entregas numeradas. Este giro hacia una experiencia más contenida puede resultar atractivo para quienes echan de menos aventuras más guiadas dentro de Assassin’s Creed.

Dentro de ese marco, la protagonista se moverá en un entorno de sospecha constante, persecuciones y fanatismo religioso, donde el simple rumor de brujería puede bastar para desencadenar una caza. El uso de trampas, artimañas químicas y recursos tácticos servirá tanto para sobrevivir como para explotar las supersticiones de la población.

Este planteamiento mantiene la esencia de la franquicia, que siempre ha jugado con la idea de asesinos moviéndose en las sombras de grandes acontecimientos históricos. En este caso, el foco no estará tanto en guerras abiertas o conspiraciones políticas a gran escala, sino en un clima local de miedo, delación y violencia institucionalizada.

La ambientación en el corazón de Europa también abre la puerta a una representación detallada de ciudades, aldeas y bosques centroeuropeos del periodo, algo que podría conectar muy bien con el público europeo si el juego consigue plasmar con acierto la arquitectura, los paisajes y la atmósfera de la época.

Calendario de lanzamiento: objetivo 2027 con dudas en el horizonte

En cuanto a fechas, las distintas filtraciones sitúan el lanzamiento de Assassin’s Creed Hexe en 2027. En un principio, el objetivo interno apuntaría al mes de junio, una ventana habitual para grandes producciones que buscan posicionarse antes del verano y de la campaña de otoño.

Sin embargo, los recortes en el equipo y el reajuste del alcance han hecho que no se descarte un desplazamiento hasta finales de ese mismo año, coincidiendo con la temporada navideña. Varios informes señalan ya una ventana genérica de “finales de 2027” como marco más realista, sin garantías de que el juego llegue en verano.

Pese a todos estos cambios, Ubisoft seguiría manejando internamente 2027 como año clave para la llegada de Hexe, evitando por ahora hablar de un posible salto a 2028. La compañía tiene histórico de ajustar calendarios según evolucionan sus producciones, por lo que no se puede descartar que haya más movimientos en función de cómo progrese el desarrollo durante los próximos meses.

En cualquier caso, los jugadores de consolas y PC en Europa pueden dar por hecho que no habrá noticias de un lanzamiento inminente. Aún queda un margen amplio hasta que el título se acerque a su fase final, lo que deja espacio para que Ubisoft vaya desgranando información con cuentagotas en futuros eventos y presentaciones.

Lo que sí parece firme es el listado de plataformas de destino: PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC figuran ya como los sistemas a los que se dirige Hexe, manteniendo la línea de la generación actual y dejando atrás consolas anteriores.

Hexe dentro de la estrategia global de Assassin’s Creed

El complejo panorama de Assassin’s Creed Hexe se enmarca en un momento de reordenación general de Ubisoft alrededor de su franquicia estrella. Mientras Hexe avanza entre recortes y cambios de visión, la compañía mantiene en marcha otros proyectos como Assassin’s Creed Black Flag Resynced, un remake del clásico de piratas previsto para antes de la salida de Hexe.

Junto a él, también se desarrolla un título multijugador conocido por ahora con el nombre en clave Invictus y otro remake de una entrega clásica que todavía no se ha hecho oficial. En paralelo, Ubisoft ha impulsado estructuras internas como Vantage Studios para gestionar y coordinar mejor la dirección global de la saga.

La reasignación de parte del equipo de Hexe al grupo Interproject se interpreta como una forma de controlar costes y redistribuir recursos hacia otros proyectos considerados prioritarios a corto plazo, sin llegar a apagar la llama de un juego que se concibe como una apuesta distinta dentro del universo Assassin’s Creed.

Para el jugador medio en España o en cualquier país europeo, esto significa que la oferta de la franquicia en los próximos años no dependerá solo de Hexe. Entre remakes, propuestas multijugador y otras revisiones de títulos antiguos, la marca seguirá muy presente en el mercado mientras el proyecto de brujería termina de encontrar su forma definitiva.

En definitiva, Assassin’s Creed Hexe se ha convertido en un caso paradigmático de cómo se gestionan hoy los grandes desarrollos: recortes de equipo, cambios de rumbo creativo y calendarios flexibles para adaptarse a presupuestos y estrategias que van mutando con rapidez. A día de hoy, el juego sigue vivo, con un tono más oscuro y realista, un lanzamiento que apunta a 2027 y un equipo recortado que deberá sacar adelante una de las entregas más peculiares de la saga para los jugadores de Europa y del resto del mundo.

Saga Assassin's Creed.
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