¿Copió Piratas del Caribe la historia de Monkey Island?

Piratas del Caribe y The Secret of Monkey Island son dos de las sagas más exitosas de los últimos 30 años. Una en las pantallas de los cines desde su primera aparición en 2003 y la otra, en los ordenadores de prácticamente todo el planeta donde se ha convertido en la referencia de las aventuras gráficas. Así que con la inminente llegada de Return to Monkey Island, es hora de despejar una duda que nos reconcome a todos los gamer. ¿Quién copió a quién?

Un trayecto de ida y vuelta

Si tenemos que poner una primera fecha a la creación del fenómeno pirata, tenemos que remontarnos al año 1967 cuando se estrenó por vez primera la atracción que más tarde dio nombre a la franquicia cinematográfica protagonizada por Jack Sparrow. En Disneyland nos llevaban de la mano de un Caribe algo más salvaje, lleno de fiestas y crueles asesinos y ladrones que arrasaban con todo lo que podían. En la retina de millones de chavales quedaron grabadas esas imágenes con el pueblo en llamas o el galeón gigante en el que se desataba toda una batalla a cañonazos mientras un grupo de animatrónicos encarcelados le daban un hueso a un perro para que les acercase las llaves de su celda.

Tan buena e imaginativa era que un jovencísimo Ron Gilbert quedó prendada de ella y años más tarde reconoció que le sirvió de inspiración para crear el universo y la puesta en escena de una aventura gráfica que prácticamente lo cambió todo: The Secret of Monkey Island.

Así lo confesó el norteamericano, aunque luego puso mucho talento de su parte y ese punto de imaginación y humor tan genial en el título de la por aquel entonces conocida como Lucasfilm Games. Así que a finales de los 80 es evidente quién se inspiró en quién. Pero ahí no terminó la cosa.

Un poco de fantasía nunca viene mal

Ahora bien, Ron Gilbert y todo el equipo de Lucasfilm Games no se detuvo en una simple historia de piratas y, como recordaréis, la cosa era un poco más compleja: un torpe aspirante a cruel pirata (Guybrush Threepwood) aparece en Monkey Island, una Gobernadora (Elaine) con las ideas muy claras le roba el corazón y por el fondo emerge la figura de un malvado (LeChuck) que retorna de entre los muertos, en una especie de infierno que surca entre mares de lava gracias a un barco fantasma.

Ese era el punto diferencial de The Secret of Monkey Island que Piratas del Caribe ¿copiaría? en la primera película, La Maldición de la Perla Negra, donde existen referencias muy claras a los videojuegos: Jack Sparrow es un capitán hecho y derecho pero casi tan torpe como Guybrush; Elizabeth Swann bien podría pasar por arrojo y valentía por la propia Gobernadora Elaine (aunque en realidad es la hija del Gobernador), aunque no se enamore del protagonista; y claramente el reflejo del pirata LeChuck y su maldición hay que buscarla en Barbossa, dueño y señor de una Perla Negra maldita en el primer film.

Así que es aquí donde se produce el segundo roce entre ambas franquicias, con un claro trasvase de ideas desde el videojuego hasta la gran pantalla con las producciones impulsadas por Disney hace ahora casi 20 años. Parece que la cosa va empatada pero, ¿qué ocurrió a continuación?

¿Dos personas tienen la culpa?

Seguramente no sea casual ese trasvase de ideas desde The Secret of Monkey Island hasta Piratas del Caribe ya que durante buena parte de los años 90, en Lucasfilm y LucasArts se barajó la posibilidad de realizar un proyecto de película e incluso puso a algunos de sus miembros manos a la obra para explorar su viabilidad. Y no penséis que la cosa quedó en una simple intención, ya que se estuvo trabajando en cómo sería el estilo visual y, por supuesto, en la historia y el argumento.

Y es aquí donde aparecen dos nombres: Terry Rossio y Ted Elliott. Según contó en febrero de 2021 a Polygon David Carson, artista visual de Industrial Light & Magic (la famosa ILM de George Lucas), los dos fueron invitados a las oficinas de la compañía de efectos visuales para convencerles de que se unieran al proyecto cinematográfico de The Secret of Monkey Island y, para hacerlo, les dieron un tour por las instalaciones y, de paso, les mostraron algunos de los conceptos visuales en los que trabajaban.

Lo que Carson declaró fue que “recorrieron ILM y vinieron a las oficinas del grupo de historia. Hablamos con ellos sobre las películas en las que habían participado y les mostramos el arte en el que estábamos trabajando para Monkey Island«. Pero claro, la sorpresa vino cuando se enteraron del pequeño secreto que guardaban: «lo que no sabíamos era que en ese momento Ted y Terry estaban desarrollando un guión para Disney basado en la atracción de Piratas del Caribe en Disneyland”. ¿Es posible que los dos tomaran buena nota y cogieran esos puntos claros que hay entre las dos franquicias? ¿Necesitaron hacer ese tour para coger referencias de los videojuegos?

Básicamente esta es la historia, resumida, de lo ocurrido entre dos sagas míticas: una en el mundo de los videojuegos y otra en los parques temáticos y los cines. ¿Creéis que hay un claro plagiador? ¿O las dos se han influido y ayudado con sus ideas a avanzar la una a la otra durante más de 50 años? Está complicada la decisión, ¿no?

Fuente > Kotaku

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