Documentos oficiales desvelan que a Sony no le gustaba el crossplay en PlayStation

Cuando eres el rey del mambo y tienes todo el protagonismo asegurado, lo normal es que en algunas ocasiones no dejes escapar ni un ápice de tu protagonismo. Y es que todo lo que sea compartir el éxito, no te hará perder, pero te hará ganar menos. Es una de las reglas de cualquier industria gigante, y en el mundo de los videojuegos no iba a ser menos.

PlayStation no quiere compartir

PlayStation

De sobras era conocido el recelo de PlayStation en todo lo relacionado con el juego multiplataforma en PS4, pero hoy se ha podido saber por fin que esas sospechas y ese vox pópuli eran completamente ciertos. Gracias al juicio que se está desarrollando entre Epic Games y Apple, están aflorando algunos documentos confidenciales que irremediablemente van a salpicar a toda la industria. Y el primero en mojarse es ni más ni menos que Sony.

Según unos correos electrónicos presentados en el juicio, Epic Games estuvo pidiendo a Sony que activara el juego cruzado en su plataforma para que los usuarios de otras plataformas pudieran jugar entre sí. Esta petición no pareció surtir efecto, y Fortnite acabó bloqueando el crossplay mientras Nintendo y Microsoft lo permitieron en sus plataformas. ¿El resultado? Una oleada de críticas por parte de los usuarios obligó a la compañía cambiar de planes más tarde para permitir, por fin, que sus jugadores se encontrasen con aquellos que jugaran desde otras consolas.

Según la información, parece que Epic se lo puso bastante en bandeja a Sony, prometiéndole todo el protagonismo posible en la operación (con intervención estelar en pleno E3), integrando nativamente todas las funciones posibles y hasta ofrecían extender la licencia de UE4, la cual caducaba en una fecha cercana. Nada de eso sirvió para convencer a la compañía, quién se negó rotundamente en ofrece crossplay.

No crossplay, no party

Fortnite Temporada 6

Obviamente no era algo personal en contra de Epic Games. Se trataba más bien de una posición completamente contraria al crossplay, ya que anteriormente Rocket League y Minecraft también se quedaron sin la opción, no en cambio en Nintendo y Microsoft. En palabras de Gio Corsi, el que fuera director senior de relaciones con desarrolladores, “muchas empresas están explorando esta idea, pero ninguna puede explicar cómo el juego cruzado entre consolas mejora el negocio de PlayStation”. Obviamente buscaban el máximo beneficio propio, así que todo lo que fuera repartir lo veían con malos ojos.

Para vosotros jugadores

PlayStation para vosotros jugadores

Debido a las presiones de los jugadores al no poder disfrutar de crossplay en Fortnite, Sony acabó dando su brazo a torcer, y activó la función en ese y otros juegos. De todas formas, ahora se ha podido saber que Sony impuso una tarifa especial a los desarrolladores, de manera que todo juego con crossplay activado debía de abonar una comisión especial con el fin de compensar las supuestas pérdidas generadas por el juego cruzado (se desconoce si Nintendo o Microsoft aplica una tarifa similar en sus plataformas).

Esto es todo lo que se ha podido saber al respecto tras conocer los correos electrónicos que intercambiaron ambas compañías, así que si te quedaba alguna duda de si Sony introdujó el crossplay a regañadientes, parece que todo ha quedado bastante clarito. La pregunta es, ¿estarán arrepentidos de no haberlo activado antes?