A medida que nos acercamos al esperado 19 de noviembre, fecha marcada en rojo para el estreno de Grand Theft Auto VI, el debate sobre su comportamiento técnico está que arde. Con las reservas ya abiertas y una expectación que ha roto todos los récords, los jugadores españoles y de todo el mundo se hacen la misma pregunta: ¿podremos disfrutar de la locura de Vice City con la fluidez que otorgan las 60 imágenes por segundo o nos tocará conformarnos con los tradicionales 30?
Aunque Rockstar Games mantiene su habitual hermetismo, las opiniones se dividen entre los rumores que llegan de fuentes cercanas al estudio y el análisis frío de los especialistas en hardware. Lo cierto es que, independientemente del resultado final, el juego aspira a convertirse en el nuevo techo gráfico de la presente generación, exprimiéndolo todo para ofrecer una simulación de mundo abierto sin precedentes.

Filtraciones y esperanzas sobre el modo rendimiento
La mecha de la esperanza la encendió recientemente el podcast polaco Rock and Borys, una fuente que ya ha demostrado tener buenos contactos en la industria anteriormente. Según sus informaciones, Rockstar estaría trabajando en dos configuraciones distintas para las máquinas más potentes de Sony y Microsoft: un modo fidelidad bloqueado a 30 fps para lucir músculo visual y un modo rendimiento que alcanzaría los 60 fps. Esta noticia ha corrido como la pólvora, ya que supondría un hito para la compañía en el momento del lanzamiento.
No obstante, alcanzar esta cifra no está siendo un camino de rosas, especialmente cuando hablamos de la arquitectura de las consolas actuales. Se comenta que, para llegar a tiempo a las tiendas, el equipo de desarrollo está pisando a fondo en las labores de optimización, y no se descarta que este modo de mayor fluidez pudiera llegar incluso mediante una actualización poco después del estreno si no consiguen la estabilidad deseada para el primer día.
Por otro lado, la situación de la «blanquita» de Microsoft, la Xbox Series S, es harina de otro costal. Las pruebas actuales mantienen el juego en 30 fotogramas estables, pero parece que Microsoft ha enviado refuerzos para trabajar codo con codo con Rockstar. El objetivo es intentar obrar el milagro y ver si es posible rascar una tasa superior, aunque a día de hoy sea el hardware que más quebraderos de cabeza está dando a los ingenieros.

La realidad técnica y el cuello de botella de la CPU
Frente al optimismo de las filtraciones, los expertos de Digital Foundry han lanzado un jarro de agua fría basado en el análisis de las capturas y tráileres publicados. Para estos especialistas, el problema de GTA 6 no es la resolución o los efectos visuales, sino la inmensa carga de trabajo de la CPU. La densidad de peatones, el tráfico inteligente, las complejas físicas de los vehículos y la simulación del agua requieren una potencia de procesado que podría dejar fuera de juego la opción de los 60 fps.
Muchos usuarios confían en que la futura PS5 Pro sea la salvación, pero los datos técnicos sugieren que, aunque su gráfica sea mucho más potente y mejore el trazado de rayos, el procesador apenas ha recibido un ligero empujón. Esto significa que si el motor del juego está saturando la CPU en la consola base, la versión Pro difícilmente podrá duplicar la fluidez por mucha potencia gráfica extra que tenga bajo el capó.
Una solución que está ganando enteros es la implementación de un modo intermedio de 40 fps. Esta configuración, que ya hemos visto en otros títulos exigentes, es ideal para quienes tengan televisores con paneles de 120 Hz, ofreciendo una sensación de suavidad mucho mayor que los 30 fps sin comprometer la ambiciosa IA y la destrucción del escenario que Rockstar ha diseñado para esta entrega.
Históricamente, Rockstar siempre ha preferido que sus juegos entren por los ojos. Títulos como Red Dead Redemption 2 o el propio GTA V salieron al mercado priorizando el detalle visual por encima de la tasa de fotogramas, dejando las mejoras de rendimiento para versiones posteriores o para el PC. Todo indica que, con un mapa de tal magnitud y un nivel de detalle en cada mechón de pelo y reflejo por Ray Tracing, el estudio volverá a apostar por la espectacularidad cinematográfica.
La moneda sigue en el aire y solo el tiempo dirá si las fuentes polacas están en lo cierto o si el análisis técnico de los expertos acaba imponiéndose. Lo que parece claro es que GTA 6 va a llevar al límite el hardware actual, obligando a los jugadores a elegir entre una imagen cristalina con todo el detalle posible o una jugabilidad más ágil. La decisión final está en manos de Rockstar, pero vete pensando que la estabilidad y la densidad del mundo serán las verdaderas protagonistas cuando pongamos un pie en Vice City por primera vez.