Si te estás pegando un buen vicio con el nuevo título de IO Interactive, sabrás que 007 First Light no es solo darle a los gatillos. El juego mezcla la acción desenfrenada con un estilo de sigilo y exploración muy marcado, donde James Bond tiene que valerse de su ingenio para infiltrarse en los lugares más comprometidos.
Uno de los muros más comunes con los que te puedes chocar son esos molestos teclados numéricos que bloquean el paso. Aunque probar combinaciones al azar es una pérdida de tiempo total, la buena noticia es que estos códigos son fijos en todas las partidas, por lo que no importa la dificultad que hayas elegido.
El misterio de la lavandería en ‘Todo el tiempo del mundo’

Durante la misión denominada Todo el tiempo del mundo, te tocará perseguir a un sospechoso que se ha metido en la zona de lavandería. Para entrar por la vía rápida, necesitarás introducir el código 1805 en el teclado situado a la derecha de la puerta. Esta entrada se encuentra en la planta baja del hotel, justo en el pasillo a la derecha del pie de la escalinata de la recepción.
Si eres de los que prefiere hacer las cosas por su cuenta para no saltarse la experiencia, puedes conseguir el dato infiltrándote en la oficina del gerente. Para llegar allí, debes pasar por detrás del mostrador de recepción y cruzar un par de puertas blancas. Una vez llegues a la zona de «Staff Only», ten mucho cuidado porque es territorio restringido.
Para no llamar la atención, lo mejor es agacharse y usar las estanterías y cajas de equipo para esconderse de las dos doncellas que patrullan la sala. Una vez que logres colarte en el despacho del jefe, revisa la Nota de Seguridad que descansa sobre la mesa; ahí tendrás la clave y, de paso, desbloquearás el desafío Hackeo a la antigua usanza.
Otras cajas fuertes y cerraduras clave

Aprovechando que estás en el despacho del gerente, no te vayas sin abrir la caja fuerte que hay bajo la mesa. El código es 1952, el cual puedes deducir mirando la etiqueta de la botella de vino. Hacer esto te dará la Llave de la bodega y completarás el reto del Sumiller.
Más adelante, en la misión Caballero caído, te toparás con la caja fuerte de la oficina de Webb. Para abrirla, deberás introducir el código 1493. Si quieres jugar al detective, la respuesta se saca combinando los números de la maqueta, el diploma, el cuadro del basilisco y el videojuego de la habitación.
En la misión Intruso, encontrarás la puerta de la sala de mantenimiento en el patio, concretamente en la zona del comedor. La clave para entrar es 3256, un dato que puedes encontrar rastreando un portátil en la biblioteca. Esto te permitirá obtener la Tarjeta de acceso del patio y el coleccionable de las 9 campanas.
Desafíos técnicos en el Laboratorio Q y Seguridad
Cuando llegue el momento de equiparte en El hombre del momento, tendrás que lidiar con dos cerraduras en el laboratorio de Q. La primera es la de la armería, donde el código 1324 es indispensable para pillar la pistola de servicio; este número coincide con el récord de Waters en la galería de tiro.
Por otro lado, la cámara de la prueba de estrés Q-03 requiere el código 4397. Una pista visual muy clara te ayudará a resolverlo: solo tienes que mirar la matrícula del Range Rover que está detrás del cristal. Al abrirlo, conseguirás información sobre Rhys Beckett.
Finalmente, en la misión La ola del futuro, te encontrarás con la puerta del archivo. El código es 1864. Tienes dos opciones para conseguirlo: resolver la operación matemática que hay en las taquillas o buscar la llave en el departamento legal para abrir una caja fuerte inferior.
Puzles y accesos especiales
No todo son números; a veces hay que usar la lógica. En la misión Todo el tiempo del mundo aparece el Puzle de la Quimera en la chimenea. Para avanzar, debes pulsar los botones de los animales en el orden correcto: León, Serpiente y Cabra, basándote en los estandartes de la pared.
En cuanto a la tecnología, hay dispositivos que no aceptan códigos manuales. Para la tablet del personal de seguridad en la misión Sin invitación, debes usar un farol para colarte tras la barra de la cafetería y leer el papel oculto en el cajón de la cafetera. Lo mismo ocurre con el sistema de videovigilancia: el código está pegado debajo de una taza en el escritorio de las tres pantallas.
Recuerda que, independientemente de la combinación que uses, es fundamental pulsar la tecla E (o el botón de confirmación de tu consola) para que la cerradura se active. Con todas estas claves en mano, ya no habrá puerta ni caja fuerte que pueda detener la progresión de James Bond por los escenarios de este espectacular despliegue de espionaje.
