
El agente secreto más icónico de la cultura popular ha decidido que ya era hora de salir de su escondite. Tras años de sequía en el mundo del ocio digital, por fin llega a nuestras manos 007 First Light, la ambiciosa propuesta de IO Interactive que busca devolver el brillo a la licencia de Ian Fleming. Con el lanzamiento oficial para PC, PS5 y Xbox Series ya fijado en el calendario para este 27 de mayo, el juego aterriza en un momento de lo más curioso, justo cuando el cine aún no ha decidido quién heredará el esmoquin tras la marcha de Daniel Craig.
La responsabilidad de este proyecto ha recaído en el estudio danés IO Interactive, conocidos por ser los padres de la saga Hitman. Han pasado catorce años desde aquel tropezón que supuso 007 Legends, y la pregunta que todos nos hacíamos era si Bond seguía teniendo hueco en un mercado saturado de shooters y juegos de rol. La respuesta parece ser un sí rotundo, ya que el equipo ha sabido deconstruir al mito para ofrecernos una obra que se siente valiente, madura y, sobre todo, muy respetuosa con las raíces literarias del personaje.
Un James Bond joven y con mucha garra
En esta ocasión, no nos ponemos en la piel del espía sofisticado y cínico que lo sabe todo. La trama nos invita a conocer a un James Bond de solo 26 años que todavía está terminando de formarse. Es un chaval impulsivo, algo macarra y con una cicatriz en la cara que recuerda a su pasado militar. Esta decisión narrativa, aunque ha levantado alguna ampolla entre los puristas, funciona de maravilla para empatizar con un héroe que comete errores y que tiene que ganarse su número de agente a base de golpes y astucia.
El encargado de dar vida a esta versión es el actor irlandés Patrick Gibson, cuya interpretación sobresaliente consigue dotar al personaje de un magnetismo especial. A lo largo de las aproximadamente 20 horas que dura la campaña, veremos cómo evoluciona su relación con personajes clásicos como una Moneypenny mucho más proactiva o un Q que no para de suministrarnos juguetitos. Eso sí, preparad los oídos para el inglés, porque el juego no llega doblado al castellano, una decisión que choca un poco siendo una producción de este calibre, aunque los textos sí están bien localizados a nuestro idioma.
Jugabilidad: entre el sigilo de Hitman y la acción de Uncharted
Si algo domina IO Interactive es el arte de la infiltración, y aquí se nota el ADN del Agente 47 por los cuatro costados. El juego apuesta por un híbrido entre el sigilo social clásico (donde podemos usar disfraces o escuchar conversaciones ajenas) y momentos de acción que parecen sacados de una película de la saga Uncharted. Los mapas son amplios y huyen de los pasillos estrechos, permitiéndonos elegir si queremos entrar como un elefante en una cristalería o si preferimos hackear terminales y usar distractores para que nadie note nuestra presencia.
Una de las novedades más divertidas es el curioso sistema de engaños o faroles. Si un guardia nos pilla donde no debe, James puede intentar soltar alguna excusa arrogante o un chiste para salir del paso. Si el enemigo es un novato, probablemente cuele, pero como lo intentemos con un oficial de alto rango, la cosa acabará en un tiroteo en menos que canta un gallo. Además, el arsenal de Q es fundamental, habiéndose detallado ya sus reglas de espionaje, gadgets y combate: desde un reloj táctico para hackeos remotos hasta unas lentes especiales que resaltan las amenazas a través de las paredes.
Cuando la diplomacia falla, el sistema de combate cuerpo a cuerpo se luce gracias a unas animaciones fluidas y ejecuciones brutales. Bond puede usar casi cualquier cosa del escenario para defenderse, desde un ladrillo hasta una botella. Lo mejor es que la famosa Licencia para Matar está integrada de forma orgánica; al principio de su formación, James solo puede disparar si su vida corre peligro real, activándose la interfaz de combate letal únicamente cuando los enemigos desenfundan sus armas primero.
Sello español en una superproducción europea
Es un orgullo ver que una parte importante de esta obra se ha cocinado en casa. El estudio de IO Interactive en Barcelona ha sido clave en el desarrollo, con unos 80 profesionales trabajando mano a mano con las sedes de Copenhague o Estambul. En total, más de 350 personas han dado forma a este mundo que nos lleva desde lujosos hoteles en Europa hasta mercados negros en Mauritania o castillos barrocos en Eslovaquia. El equipo español ha recalcado que sienten el juego como algo propio, lo cual se nota en el mimo puesto en cada detalle de los escenarios.
A nivel visual, el motor Glacier vuelve a sacar músculo ofreciendo texturas realistas y una iluminación espectacular, especialmente si jugamos en PC con una tarjeta gráfica potente. Los reflejos en la carrocería del Aston Martin son para quedarse embobado, aunque no todo es perfecto. Se han detectado algunos fallos técnicos puntuales, como que el sistema de coberturas a veces se vuelve un poco loco o que la inteligencia artificial enemiga sufre de cierta sordera selectiva, ignorando ruidos que deberían poner en alerta inmediata.
Tecnología punta y mucha rejugabilidad
Para los que siempre se quedan con ganas de más tras los créditos, el título incluye el modo llamado Simulación Táctica. Se trata de una zona de entrenamiento virtual en el MI6 donde podemos enfrentarnos a desafíos de sigilo o combate para mejorar nuestras puntuaciones y competir en clasificaciones online. Es el lugar perfecto para exprimir las mecánicas sin la presión de la historia y para desbloquear nuevos trajes o gadgets que nos faciliten la vida en las dificultades más altas.
En cuanto al rendimiento, si tienes una máquina de última generación, vas a disfrutar de lo lindo. Con tecnologías como el DLSS de NVIDIA, es posible alcanzar tasas de fotogramas altísimas manteniendo una resolución 4K muy nítida. Eso sí, llama la atención algún detalle publicitario un poco descarado, como máquinas expendedoras de Coca-Cola en mitad de la base secreta británica, pero son minucias que no empañan una experiencia que, en general, se siente como el blockbuster de acción que los fans llevaban décadas esperando.
Esta nueva aventura supone un punto de inflexión necesario para un personaje que parecía haber perdido su sitio en las consolas. IO Interactive ha logrado lo que parecía imposible: actualizar al espía para las nuevas generaciones sin cargarse su esencia, ofreciendo un título divertido, variado y técnicamente sólido que sienta las bases de lo que podría ser una franquicia muy duradera. Con sus virtudes y sus pequeños defectos de IA, 007 First Light se posiciona como una parada obligatoria para cualquier amante del sigilo y las buenas historias de espionaje, demostrando que el agente secreto tiene todavía mucha cuerda y que, a pesar de los años, su leyenda sigue estando en plena forma.