
La batalla legal entre Sony Interactive Entertainment y Tencent por el juego Light of Mortiram ha terminado de manera discreta, pero con consecuencias muy visibles para el tÃtulo. Tras meses de cruce de acusaciones por supuesto plagio de la franquicia Horizon, el pleito por Light of Mortiram ha quedado cerrado fuera de los focos, sin juicio mediático y con un pacto que no se ha hecho público.
Mientras los detalles económicos y creativos del acuerdo permanecen en secreto, el resultado práctico ya se nota: desapareció de las principales tiendas de PC, lo que en la práctica deja el proyecto en pausa indefinida y siembra dudas sobre su futuro dentro y fuera de Europa.
Un acuerdo confidencial que cierra el caso «Horizon clone»
Según la documentación presentada ante un tribunal federal de California, solicitaron conjuntamente la desestimación del procedimiento en virtud de una norma que permite a las partes poner fin a una demanda por mutuo acuerdo. La corte aceptó la petición y archivó el caso con prejuicio, una fórmula jurÃdica que impide reabrir los mismos reclamos en el futuro.
En la resolución se especifica que todas las mociones pendientes quedan retiradas y cada compañÃa asumirá sus propias costas. No hay ninguna mención a posibles indemnizaciones, licencias cruzadas u obligaciones adicionales, lo que encaja con la naturaleza de un acuerdo totalmente confidencial en el que las cifras, si las hay, quedan alejadas del escrutinio público.
Este cierre marca el final de una disputa abierta el pasado verano, cuando demandó a Tencent y varias de sus filiales por entender que Light of Mortiram no se limitaba a inspirarse en Horizon, sino que copiaba elementos esenciales de su universo, personajes y presentación general.
Las acusaciones: similitudes con Horizon Zero Dawn y Forbidden West

Desde el primer momento, la compañÃa japonesa sostuvo que reproducÃa rasgos clave de la saga Horizon, tanto en la ambientación de un mundo postapocalÃptico dominado por criaturas de aspecto mecánico, como en la estructura visual y el diseño de su protagonista. En la demanda se alegaba incluso que el personaje principal del juego de Tencent era, en la práctica, una reinterpretación demasiado cercana a Aloy.
En Europa y España, donde la serie Horizon cuenta con una base de jugadores muy consolidada en PlayStation, el caso fue seguido con interés por el debate de fondo: hasta qué punto un estudio puede tomar como referencia un éxito comercial de otra marca sin cruzar la lÃnea del plagio. El litigio se convirtió en ejemplo de esa fina frontera entre la inspiración legÃtima y la copia directa.
Por su parte, contraatacó cuestionando la supuesta originalidad, argumentando que Sony pretendÃa apropiarse de ideas y recursos estilÃsticos ya habituales en el género de mundos abiertos con toques de ciencia ficción. La empresa china describió algunas de las pretensiones de Sony como «sorprendentes» y defendió que el juego se limitaba a trabajar dentro de convenciones compartidas del sector.
De un conflicto creciente a una salida negociada
Durante varios meses, el caso se movió entre escritos técnicos y discusiones sobre dónde acaba la creatividad. Sony presionó para que se paralizara el desarrollo comercial de Light of Mortiram mediante órdenes judiciales que impidieran al juego avanzar hacia su lanzamiento global, también en mercados europeos.
En respuesta, el equipo jurÃdico de Tencent sostuvo que el gigante japonés trataba de blindar en exceso su protección intelectual, extendiendo su protección más allá de lo razonable y buscando convertir en exclusivos elementos que, según su versión, formaban parte del lenguaje común de los videojuegos de aventuras y acción.
Hasta hace apenas unas semanas, todo apuntaba a que el asunto acabarÃa resolviéndose en una vista más extensa a comienzos de 2026. Incluso se habÃa acordado sobre el papel que Tencent detendrÃa la promoción y las pruebas públicas de Light of Mortiram mientras se organizaba un calendario procesal que agrupase las cuestiones de mayor calado en una misma fase.
Light of Mortiram desaparece de Steam y Epic Games Store
El giro inesperado llegó con la firma del acuerdo y la posterior comunicación al juzgado. Poco antes de que se hiciera oficial la desestimación del caso, fue retirado silenciosamente de las principales plataformas. Las páginas de producto en Steam y Epic Games Store dejaron de estar accesibles para el público en cuestión de horas.
Actualmente, el enlace a la ficha en la tienda de Epic conduce a un error 404 tipo «Página no encontrada», mientras que, en el ecosistema de Valve, el intento de acceder a la página del juego redirige a la portada general de la tienda. Datos de seguimiento como los de SteamDB recogen que la aplicación ha sido retirada y que ya no está disponible para su consulta normal ni para añadir a la lista de deseados.
Aunque la retirada de un juego de estas plataformas puede responder a múltiples motivos, en este caso la coincidencia temporal con la firma del acuerdo sugiere que la eliminación de la presencia pública del tÃtulo forma parte, de una u otra manera, de las condiciones pactadas entre ambas empresas. Desde el punto de vista del jugador europeo, el mensaje es claro: el proyecto deja de existir, al menos tal y como se habÃa presentado hasta ahora.
El juego se apaga en tiendas, pero sigue vivo en la red
Un detalle llamativo es que, pese al apagón en las distribuidoras digitales, sus canales en redes sociales y Discord siguen activos. Incluso se pueden encontrar todavÃa antiguos enlaces hacia Steam o Epic, aunque ya no conduzcan a ninguna ficha válida.
Este escenario a medias alimenta las especulaciones: podrÃa regresar en algún momento con cambios profundos, tal vez con un rediseño de personajes, un replanteamiento artÃstico o incluso bajo un nuevo nombre que evite asociaciones directas con Horizon. No hay anuncios formales, pero mantener vivos los canales oficiales deja abierta una vÃa para comunicarse con la comunidad si se decide reactivar el proyecto.
Lo último que se supo antes del cierre del caso es que aceptó pausar toda promoción y pruebas públicas, sin nuevos test abiertos ni campañas de marketing, a la espera de ver cómo evolucionaba la disputa legal. Con la demanda ya zanjada, el siguiente paso depende exclusivamente de la estrategia interna del gigante chino.
Declaraciones oficiales y puertas entreabiertas a futuras colaboraciones
En el terreno comunicativo, ninguna de las dos partes ha querido profundizar demasiado. Sean Durkin, responsable de comunicaciones de Tencent Americas, se limitó a señalar en un escueto comunicado que Sony Interactive Entertainment y Tencent «se complacen en haber llegado a un acuerdo confidencial y no harán más comentarios públicos sobre este asunto».
La misma nota añadÃa que esperan seguir colaborando en el futuro, lo que sugiere que, pese a la dureza del enfrentamiento, ninguna quiere cerrar la puerta a posibles alianzas en otros frentes, especialmente ahora que Sony refuerza su presencia en PC y servicios en la nube y Tencent mantiene inversiones y acuerdos con diferentes actores de la industria europea.
Desde el lado de PlayStation, no se han ofrecido respuestas adicionales a preguntas de los medios, y la empresa ha preferido dejar que sea la documentación judicial la que marque la lÃnea oficial: caso cerrado, sin derecho a reabrirlo, y cada cual se hace cargo de su propia factura legal.
Contexto: protección de IP y próximos movimientos de Sony en Europa
Este episodio se produce en un momento en el que la protección de sus grandes franquicias parece cobrar especial relevancia para Sony, un aspecto clave para su estrategia global en consolas y PC. La compañÃa prepara nuevos proyectos relacionados con el universo Horizon, incluidos desarrollos en colaboración con estudios externos, que también tendrán impacto en el mercado europeo.
Entre esos planes se sitúa, por ejemplo, el proyecto Horizon Steel Frontiers desarrollado junto a NCSoft, orientado a reforzar la presencia del universo creado por Guerrilla Games más allá de los tÃtulos principales, asà como un juego multijugador ambientado en la misma licencia. En este contexto, tener en circulación un producto percibido como clonado habrÃa sido una piedra en el zapato en plena fase de expansión comercial.
Desde una perspectiva más amplia, la resolución amistosa del caso envÃa una señal al resto de estudios que trabajan con fórmulas similares a éxitos ya establecidos. El mensaje es que los derechos de propiedad intelectual en torno a grandes sagas no solo se defienden en el terreno de las ventas, sino también en los tribunales, y que incluso empresas de gran tamaño como Tencent pueden verse obligadas a recalibrar proyectos si se acercan demasiado a las lÃneas rojas de otra marca.
Un precedente más en la eterna discusión sobre inspiración y copia
Para el sector del videojuego, especialmente en mercados maduros como el español y el europeo, se suma a otros casos en los que se ha tenido que dirimir si un juego resulta ser homenaje, evolución lógica de un género concreto o copia directa de una obra previa.
La ausencia de un juicio con sentencia detallada deja sin una referencia jurÃdica clara que sirva de guÃa futura, pero el desenlace práctico ya habla por sà mismo: el tÃtulo acusado de plagio desaparece de los escaparates digitales y la empresa demandada opta por negociar en lugar de pelear hasta el último recurso. No hay una doctrina nueva sobre lo que se puede o no se puede copiar, pero sà un ejemplo más de lo costoso que puede resultar acercarse demasiado a una IP consolidada.
Para los jugadores, el balance es agridulce. Por un lado, se refuerza la idea de que las grandes licencias estarán muy vigiladas y de que los clones demasiado evidentes tienen poco recorrido. Por otro, se pierde la posibilidad de ver cómo habrÃa evolucionado Light of Mortiram si hubiera seguido adelante, quizá adoptando una personalidad propia que lo diferenciara con claridad del referente que lo inspiró.
Con la demanda cerrada, el juego borrado de Steam y Epic y los términos del pacto guardados bajo llave, queda como un recordatorio de la tensión constante entre creatividad e imitación; ahora solo falta ver si Tencent decide rescatar el proyecto con otra cara o dejarlo como un capÃtulo más de lo que pudo ser y no fue.