Mark Gordon abandona Treyarch tras 22 aƱos liderando la saga Call of Duty

  • El veterano director del estudio deja su cargo tras mĆ”s de dos dĆ©cadas vinculado al desarrollo de tĆ­tulos bĆ©licos fundamentales.
  • Kevin Hendrickson y Yale Miller han sido nombrados como los nuevos codirectores para garantizar la estabilidad del equipo.
  • La salida se produce en un contexto de reestructuración en Xbox y tras el tibio rendimiento comercial de Black Ops 7.
  • Cobran fuerza los rumores sobre posibles remasterizaciones de las primeras entregas de Black Ops para consolas actuales.

Mark Gordon deja Treyarch

La industria del videojuego se ha levantado con una noticia que marca un antes y un después en una de las casas con mÔs solera de Activision. Mark Gordon, una de las figuras mÔs respetadas y veteranas de la franquicia Call of Duty, ha decidido poner punto y final a su etapa en Treyarch tras haber pasado nada menos que 22 años al pie del cañón. Esta marcha no es una tontería, ya que Gordon ha sido el arquitecto de muchas de las experiencias bélicas que hemos disfrutado en nuestras consolas desde hace dos décadas.

Su adiós se produce en un momento bastante movidito para el estudio, justo cuando los ecos de un Black Ops 7 que no terminó de cuajar en el mercado todavía resuenan en las oficinas. La noticia ha corrido como la pólvora por redes sociales tras un comunicado oficial, confirmando que el directivo busca centrarse en una nueva etapa profesional, dejando atrÔs un legado que ha definido el género de los disparos en primera persona para millones de jugadores en todo el mundo.

Un legado forjado desde los cimientos de la saga

Logotipo de Treyarch y Call of Duty

Para entender lo que significa este movimiento, hay que echar la vista atrÔs hasta 2004 o 2005, cuando Gordon se unió al equipo inicialmente como director de tecnología. Por aquel entonces, el estudio todavía andaba liado con juegos de Spider-Man, pero pronto se convirtió en una pieza fundamental para Activision al trabajar en títulos como Call of Duty 2: Big Red One y el recordado World at War. Fue su visión la que ayudó a que la subsaga Black Ops se convirtiera en el gigante que es hoy en día.

A lo largo de su trayectoria, Gordon fue escalando posiciones hasta alcanzar la dirección del estudio en 2016. Durante su mandato, tuvo que lidiar con la presión de ciclos de desarrollo anuales y la responsabilidad de mantener el pabellón bien alto. Aunque su salida se ha comunicado con un tono muy amable y ceremonial, muchos analistas ven en este gesto un síntoma del desgaste acumulado tras tantos años liderando proyectos de un presupuesto tan desorbitado, donde el margen de error es prÔcticamente inexistente.

La marcha de Mark Gordon se suma a otras salidas sonadas en el pasado reciente del estudio, como la de David Vonderhaar, quien también dejó el equipo para montar su propio chiringuito independiente. Parece que los veteranos estÔn buscando nuevos aires fuera de la estructura de los grandes estudios, quizÔs cansados de las exigencias corporativas y buscando proyectos donde puedan tener un control mÔs directo sobre la creatividad sin tantas ataduras.

El nuevo mando: Kevin Hendrickson y Yale Miller

Lejos de dejar un vacío de poder que pudiera desestabilizar el desarrollo de futuros proyectos, Treyarch ha movido ficha rÔpido nombrando a dos sucesores. A partir de ahora, las riendas las llevarÔn Kevin Hendrickson y Yale Miller en un formato de codirección. Ambos son viejos conocidos de la casa que llevan años currelando en puestos de responsabilidad técnica y de producción, por lo que conocen al dedillo el ADN de la serie y cómo funciona la maquinaria interna de Activision.

Esta decisión de apostar por un liderazgo compartido busca, sobre todo, proteger la cultura interna del estudio y asegurar que el ritmo de producción no se vea afectado. Miller, que entró en 2017, y Hendrickson, con un pasado como vicepresidente en la propia Activision, tienen por delante el reto de devolver a la marca Black Ops a sus años de gloria comercial, especialmente tras ver cómo las últimas entregas han tenido una acogida algo mÔs fría entre el público general.

Mientras este relevo se asienta, los rumores en la industria no dejan de crecer. Se dice que el estudio estÔ preparando discretamente las remasterizaciones de Black Ops 1 y 2, algo que los fans llevan pidiendo a gritos desde hace eones. Las filtraciones aparecidas en bases de datos de PlayStation sugieren que estos clÔsicos podrían llegar pronto a hardware moderno, incluyendo PS5 e incluso la futura sucesora de Nintendo Switch, lo que serviría para calmar las aguas mientras el próximo gran juego se cocina a fuego lento.

No podemos olvidar que este cambio de cromos ocurre bajo el paraguas de una Xbox que estÔ en plena reestructuración. La incertidumbre sobre el futuro de otros estudios bajo el sello de Microsoft ha puesto a todo el sector en alerta, y aunque Treyarch parece blindada por su relevancia económica, nadie se atreve a poner la mano en el fuego. El panorama estÔ cambiando a una velocidad de vértigo y los perfiles directivos de toda la vida estÔn dando paso a nuevas formas de gestionar estos mastodontes del entretenimiento.

En definitiva, nos encontramos ante el cierre de un ciclo histórico para Treyarch y la comunidad de jugadores que han crecido con sus historias de espionaje y guerra fría. Mark Gordon se marcha dejando el listón muy alto y una estructura interna renovada que deberÔ demostrar su valía en los próximos meses, enfrentÔndose al reto de mantener viva la esencia de Black Ops mientras se adaptan a las nuevas exigencias de un mercado que no perdona ni un solo traspié en sus lanzamientos anuales.


Add as preferred source