Pimientos, nueces y pomelos, así se hacen los desagradables sonidos de Mortal Kombat 11

Mortal Kombat es uno de los juegos más sanguinarios y violentos que nos podemos encontrar en el catálogo actual de las consolas. El lanzamiento del primer Mortal Kombat supuso un antes y un después en la venta de videojuegos, ya que su estética gore obligó a la Asociación de Software de Entretenimiento (ESA) a crear la Entertainment Software Rating Board (ESRB), o la organización que cataloga los juegos según la edad.

Mortal Kombat, la saga más violenta de los videojuegos

Mortal Kombat

Cuando Mortal Kombat apareció en los primeros sistemas arcade de 1992, los gráficos eran sprites basados en gráficos digitalizados que mostraban detalles bastante realistas, algo que, sumado a la extrema cantidad de sangre que salpicaba a la pantalla, hacían al juego cuando menos… llamativo. La saga ha evolucionado a lo largo de los años hasta convertirse en todo un clásico, y a sus espaldas almacena numerosas entregas y hasta películas.

Pero las nuevas generaciones evolucionan, y más allá de los sprites, el público busca realismo y gráficos de infarto. El pasado mes de abril se lanzó Mortal Kombat 11, el último título de la saga para consolas de última generación, una versión que sorprende por el detalle de los gráficos y lo explícito de las ejecuciones finales (característica destacada de Mortal Kombat). Pero, ¿cómo representas el sonido de un cráneo fracturándose?.

Los sonidos de Mortal Kombat

En VICE se han dado un paseo por las oficinas de NetherRealm, los estudios encargados de la producción de Mortak Kombat 11, para conocer de primera mano cómo se crean los sonidos que aparecen el el juego. ¿El resultado? Más sorprendente de lo que podrías pensar. Stephen Schappler es el Diseñador de Sonido Senior en la compañía, y es uno de los encargados de crear todos esos efectos especiales que escuchas cuando hacemos explotar un cerebro en el juego o abrimos en canal un pecho.

Verlo mientras juegos te hará estremecerte ligeramente las primeras veces, pero, ¿cómo sería imaginar cómo suena? Ese es el trabajo de Schappler, y para ello utiliza herramientas cotidianas combinadas con frutas, verduras y otros elementos viscosos cuya manipulación nos haga recordar todo lo relacionado con vísceras.

Como podrás ver en el vídeo de la entrevista, Schappler estruja con sus propias manos un pimiento frente al micrófono para obtener sonidos muy peculiares, que posteriormente editados y modificados podrían servir para simular casi cualquier acto de violencia. El momento del pomelo es especialmente llamativo, aunque quizás el que se lleva el premio es el del plátano, que directamente es… dejémoslo ahí.