Ya sabemos quién pagó 300.000 dólares por la Nintendo Play Station

Ya sabemos quién pagó 300.000 dólares por la Nintendo Play Station

Carlos Martínez

El prototipo más extraño que se ha podido ver en la historia de los videojuegos tiene ya nuevo dueño. Tras una subasta gestionada por la reputada Heritage Auctions, la Nintendo Play Station pone rumbo ya hacia su nuevo propietario. Pero la gran pregunta es, ¿quién ha sido el valiente que ha soltado 300.000 dólares por ella?

Un viejo conocido

maquinas arcade

Al contrario de lo que podríamos pensar en un principio, la persona que acertó con la máxima puja no fue Palmer Luckey. El fundador de Oculus parecía tener una posición privilegiada debido a su poder adquisitivo y su conocido gusto por los videjojeugos, sin embargo, el padre de los visores de realidad virtual no ha sido quién se ha llevado la consola.

El premio se lo ha llevado Greg McLemore, una persona que, si hasta ahora no habías escuchado nunca acerca de él, a partir de ahora te interesarás más por si vida. Y es que Mclemore pegó el pelotazo de su vida vendiendo dominios. En 1999 fundó Toys.com y Pets.com, dos dominios muy fuertes que acabaron siendo comprados por Amazon en aquellos tiempos de la burbuja .com.

Gracias a estas ventas, McLemore pudo dedicarse a lo que más le gusta, y n oes otra cosa que coleccionar videojuegos. Para ser exactos, máquinas arcade y máquinas de monedas que circulaban en los años 80. Su colección comenzó a crecer tanto, que llegó a conseguir prototipos muy extraños y exclusivos, de ahí el interés por esta Nintendo PlayStation.

Cuenta además con un museo virtual en forma de página web en el que se puede ver una gigantesca colección de manuales, anuncios y documentos relacionados con toda la colección que posee, encontrando algunos documentos tan interesantes como los diagramas de las placas de muchas recreativas.

¿Qué pasará con la Nintendo Play Station?

Teniendo en cuenta que la mayoría de elementos de su colección son recreativas y máquinas de gran tamaño con mecanismos que funcionan con monedas, la Nintendo Play Station se sitúa un tanto fuera de lugar entre tanto dinosaurio tecnológico. Pero McLemore asegura que está pensando qué hacer para “no enterrar la máquina en un armario”. Según él, su intención no es otra que compartir su pasión por los videojuegos, y para ello quiere centrarse en la evolución del os juegos, desde cómo los primeros arcades inspiraron a los videojuegos, y cómo estos más tarde influenciaron en la innovación.

Puede que ahí tenga el hueco su nueva adquisición, así que esperamos que no tarde en mostrarla al mundo, ya que tesoros como ese no se ven todos los días.