Esta Nintendo Switch ejecutando el emulador de Xbox nos recuerda lo divertida, lenta y desesperante que puede llegar a ser la scene

Muchos programadores y amantes de la scene tienen como única meta en la vida ejecutar emuladores y software casero en cualquier tipo de plataforma. Esa parece ser una de las intenciones de Voxel9, un amante de Xbox que decidido buscar la manera de poder ejecutar sus juegos favoritos de la primera consola de Microsoft en una Nintendo Switch. Ahí es nada.

Una Nintendo Switch emulando juegos de Xbox

Hay que decir que el funcionamiento es bastante limitado, ya que la emulación obtenida es extremadamente lenta e injugable, sin embargo, ahí está la hazaña de nuestro protagonista. Como podrás ver a continuación, para llegar al resultado final ha tenido que ejecutar el emulador XQEMU sobre una versión Linux4Tegra de Ubuntu, un proceso bastante complicado que no está al alcance de cualquiera (especialmente el paso de ejecutar Linux en la Switch).

La demostración se limita a ejecutar un par de juegos, el mítico Halo: Combat Evolved y Jet Set Radio Future, dos títulos que arrancan, pero que lamentablemente no alcanzan un rendimiento ni tan siquiera aceptable. Como podrás comprobar. La tasa de imágenes por segundo es bajísima, y en el caso de Jet Set Radio Future, el autor del vídeo ha decidido aumentar la velocidad de reproducción del vídeo para que podamos imaginar cómo se vería si trabajara a la velocidad correcta.

Otro punto bastante curioso de esta demostración es que logra reunir las tres marcas principales de videojuegos, ya que si la plataforma donde se ejecuta es de Nintendo y el emulador el de Xbox, el mando utilizado es un Dualshock de PlayStation 4, por lo que su creador ha obtenido un equilibro de la Santa Trinidad un tanto peculiar.

¿Emuladores en la Nintendo Switch?

El caso del emulador de Xbox no es el primero que llega a la portátil convertible de Nintendo. La comunidad de usuarios ha estado trabajando desde hace ya bastante tiempo en llevar diferentes soluciones que permitan ejecutar emuladores en el software del sistema, aunque para realizar este tipo de prácticas es necesario hacer uso de prácticas un tanto oscuras que no gustan para nada en Nintendo.

Esto nos lleva a la polémica de siempre. ¿Hasta qué punto puede un usuario dueño de un hardware instalar el software que le plazca en su dispositivo? Es un tema que ha sonado durante años y que cobró especial protagonismo cuando Sony retiró la posibilidad de instalar Linux en la PlayStation 3 y que acabó obligándole a pagar 65 dólares a todos los usuarios de su consola de primera generación.