Uno de los mejores juegos de PlayStation pudo ser exclusivo de Xbox

Mucho se habla de la desastrosa política de Microsoft alrededor de sus juegos exclusivos y la historia de hoy viene a refrendar que los éxitos, muchas veces, se cimentan sobre decisiones arriesgadas, de esas que nadie ve salvo los ojos de quienes están un paso más adelante. No nos queremos poner demasiado solemnes, pero es cierto que si a alguien en Redmond le hubiera dicho sí a los responsables de Mavel Games, lo mismo hoy Xbox estaría en una posición algo mejor.

Quiero ser como Arkham

Algo tan sencillo como tener ese pensamiento terminó por germinar en el proyecto de Spider-Man como título exclusivo de PS4. Un libro, The Ultimate History of Video Games Vol. 2, rescata la historia de cómo este título desarrollado por Imsomniac Games pudo caer en las manos de Microsoft y sus Xbox, como un juego completamente exclusivo pero los de Phil Spencer decidieron pasar porque, en palabras de Jay Ong (vicepresidente ejecutivo de Marvel Games), querían centrarse en sus propias franquicias. Que todos sabemos cuáles son (de buenas, de malas y de prescindibles algunas).

Todo partió de un intento de Marvel Games por revitalizar los juegos de superhéroes tras años de auténticas basuras lanzadas en colaboración con Activision. Solo hay que recordar los juegos de los primeros años del siglo XXI, que fueron un lento declinar de sagas que nunca fueron excelsas. Por desgracia, esa tendencia quedó sellada en 2014 con el lanzamiento de The Amazon Spider-Man 2: Marvel Games decidió olvidarse de seguir intentándolo y cortó su colaboración.

Pero hubo un hecho que a Marvel Games le llenó de esperanza: Batman Arkham Asylum. La maravilla de Rocksteady logró vender 10 millones de copias y modificó por completo la narrativa, la jugabilidad, la complejidad y la forma de percibir a los superhéroes en un videojuego. Así que Marvel Games quería repetir esa fórmula pero lejos de Activision, y se puso a buscar un partner con el que iniciar el desarrollo de un nuevo Spider-Man.

Acabó en manos de Sony

El proyecto fue pasando de mano en mano y llegó antes a las de Microsoft que a la de los japoneses. Los primeros, como os hemos dicho, prefirieron centrarse en sus franquicias y los segundos vieron con buenos ojos una nueva IP exclusiva para sus consolas. Incluso Ong convenció a Sony diciéndoles que «podríamos vencer a Arkham y tener un juego y tal vez varios que podrían impulsar las compras de su plataforma». Ahora solo faltaba el estudio responsable.

Con una inyección de 100 millones de dólares por parte de Sony, se eligió a Imsomniac Games (ahora parte de PlayStation Studios) por su trayectoria y por la última maravilla que habían desarrollado, en exclusiva, para Microsoft: Sunset Overdrive, franquicia por cierto que desde 2021 está en manos de los japoneses y que no se descarta que pueda tener alguna continuación en los próximos tiempos.

Desde luego, hoy y ahora, en 2022, Spider-Man es uno de los juegos exclusivos de más éxito, que contará con nuevas entregas y que viene a confirmar que los proyectos no son tanto lo que sospechamos que van a ser, sino lo que queremos que realmente sean. Y si los juegos de superhéroes no eran precisamente un ejemplo de calidad hace 15 años, ahora sí lo son, precisamente, por grandes estudios y grandes inversiones que supieron ver su potencial. Una pena que Microsoft no fuera capaz de hacerlo.

Fuente > Kotaku

¡Sé el primero en comentar!