¿Por qué Sonic corría más en USA que en Europa?

Tanto si eres fan de los videojuegos como si no te llaman demasiado, es muy probable que alguna vez hayas echado una partida al Sonic. Los juegos del erizo azul son muy divertidos porque combinan el típico sistema de plataformas con un personaje imparable que debemos conducir por el escenario a toda pastilla de una forma muy frenética. Sin embargo, un mismo videojuego de Sonic no se veía igual en todos los países del mundo. De hecho, los niños americanos tuvieron que sacar a relucir todos sus reflejos para poder pasarse el juego, mientras que en Europa, era posible pasar sus niveles recién levantado de la siesta. ¿A qué se debe esta diferencia?

La tecnología suponía una barrera de dificultad en los Sonic clásicos

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Juegos como Elden Ring han reavivado el debate sobre si los videojuegos debieran tener o no un selector de dificultad. Para muchos, tener un modo fácil puede ser la diferencia entre disfrutar un título o acabar frustrado. Sin embargo, el Sonic no era más fácil en Europa porque SEGA pensara que éramos más torpes, sino por la tecnología de nuestros televisores.

Si jugaste videojuegos cuando todavía existían las teles de tubo, esto de lo que te vamos a hablar a continuación seguro que te sonará. Durante años, hubo en el planeta dos formatos distintos de televisores: NTSC y PAL. El sistema NTSC era el utilizado en Estados Unidos, Canadá, buena parte de América Central, Japón y América del Sur. Por otro lado, en Europa, Australia, Argentina, Brasil y Uruguay utilizábamos el sistema PAL. Paralelo a esto también existió el sistema SECAM, que era usado por Francia, Rusia y muchos países de África, aunque eso podría dar para otro artículo.

El sistema PAL se caracterizaba por su gran calidad de imagen. Tenía un total de 576 líneas frente a las 486 del NTSC. Sin embargo, ambas tecnologías compartían ancho de banda. Y aquí es donde el formato NTSC sacaba a relucir su punto fuerte. Al tener NTSC menos líneas, utilizaba el resto del ancho de banda para mostrar más imágenes por segundo. De este modo, NTSC funcionaba a 60 hertzios frente a los 50 del PAL.

Los europeos jugamos una versión descafeinada de Sonic

A la hora de ver una película, por ejemplo, los europeos podíamos visualizar una mejor calidad de imagen, y la tasa de refresco no parecía tener mucho impacto en el resultado final. Sin embargo, a la hora de jugar a videojuegos, la cosa cambiaba bastante. En un juego tan rápido como Sonic, la carencia de fotogramas del sistema PAL hace que parezca un juego con dificultad para bebés. Las partidas americanas son mucho más rápidas, mientras que las que disfrutamos aquí no suponían un mayor reto. De haber existido el competitivo por aquella época, los jugadores de sistemas PAL no habrían tenido nada que hacer contra los jugadores del otro lado del charco.

Si quieres ver una comparativa, aquí te dejamos un vídeo de ATH’ Ages en el que comparan ambas versiones utilizando un emulador, pero conservando la tasa de fotogramas original.

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