Los sonidos de The Last of Us 2: un arte que redondea la experiencia

Los sonidos de The Last of Us 2: un arte que redondea la experiencia

Pedro Santamaría

Un fuelle, líquido sobre una sartén caliente o sustancias pegajosas son algunas de las cosas que se usan para generar los sonidos que marcan la experiencia de The Last of Us Parte 2. Beau Anthony Jimenez, ingeniero de sonido de Naughty Dog muestra cómo se crean algunos de ellos y vuelve a demostrar cómo de importante es el ingenio.

The Last of Us 2 y sus ingenieros de sonido

The last of usThe Last of US 2 es un gran juego, uno tan bueno que incluso si te has comido algún spoiler importante de su historia lo llegas llegas a disfrutar muchísimo de principio a fin. Y es que el trabajo llevado a cabo por Naughty Dog es sobresaliente en prácticamente todos los aspectos, tanto los que están relacionados con la jugabilidad como con detalles que afectan a su apartado gráfico o sonoro.

Este último, el sonoro, resulta mucho más interesante pues de él depende gran parte de la ambientación y sensaciones que podemos experimentar mientras paseamos por un campo abierto, detrás de algunas casas o dentro de ellas en la más absoluta oscuridad. De ahí que, como en otras tantas ocasiones, a estos títulos siempre se recomiende jugar con unos buenos auriculares gaming.

Ahora, en el vídeo que verás a continuación, Beau Anthony y SoundWorks Collection comparten en unos pocos minutos detalles acerca del proceso de creación de algunos de los sonidos que puedes escuchar durante la aventura. Así como otros que están ahí y a los que pocas veces se les presta atención. Pero te aseguramos que si no estuviese el climax que genera el juego sería completamente diferente.

Como puedes ver, muchos sonidos que acompañan a esta segunda parte de uno de los juegos más importantes y mejor valorados, tanto por la crítica especializada como la mayoría de jugadores que ya disfrutaron de él, han sido creados recurriendo al ingenio y no a un simulación real de lo que se iba a mostrar.

Por ejemplo, hay sonidos que se hacen directamente con la boca y ya luego en estudio se modifican y combinan con otros para dar el resultado final. Pero también hay otros en los que una simple sustancia pegajosa puede servir para recrear cómo sonaría una persona infectada. O bien, el sonido de inflado de un salvavidas para similar explosiones.

Hay muchas formas de lograr este tipo de efectos sonoros con cosas tan cotidianas como los chisporroteos de una sartén caliente cuando entra en contacto con algún líquido o elemento a distinta temperatura.

Por eso, este tipo de vídeos que a veces se comparten y que dan una muestra más o menos detallada de los procesos creativos que siguen producciones de todo tipo como películas, vídeojuegos e incluso podcasts son tan interesantes. Porque dan valor al trabajo de los ingenieros de sonido sin los que el resultado final del producto no sería el mismo. Y es bueno reconocerles el trabajo, porque con tanto impacto visual es fácil que los sonidos pasen más desapercibidos. Pero están ahí y son realmente importantes. Y atentos cuando el uso del audio espacial empiece a popularizarse en los vídeojuegos.