El remake de The Last of Us para PS5 está en marcha acompañado de polémica

El remake de The Last of Us para PS5 está en marcha acompañado de polémica

Carlos Martínez

Las cosas dentro del imperio de PlayStation parecen estar bastante movidas. Según varias informaciones publicadas por Jason Schreier en Bloomberg, la compañía parece estar definiendo su estrategia hacia los estudios más grandes y rentables, apostando únicamente por aquellos que cuentan con grandes éxitos y dejando de lado a los pequeños estudios que requieren inversión. Y entre todo esto, un traspaso de poder del remake de The Last of Us.

El remake de The Last of Us

The Last of Us HBO

Empecemos por el principio. Dentro de Sony existía un grupo encargado de maquillar el resultado final de los juegos. El Grupo de Servicios de Artes Visuales de Sony (Visual Arts Service Group), tenía como trabajo terminar los juegos diseñados en otros estudios de Sony, ya sean elementos de animación, contenido, arte o parte del desarrollo. Es un trabajo fundamental que tiene gran culpa del éxito final del juego, y como no recibían el reconocimiento merecido, los grandes dirigentes de este grupo decidieron montar una nueva unidad de desarrollo dentro de Sony.

La idea era reforzar las franquicias más exitosas de Sony. ¿Qué tal un remake de Uncharted? La idea sonaba bien, pero fue descartada porque requería bastante desarrollo. Así que optaron por la otra gran joya de Naughty Dog: The Last of Us. La meta no era otra que crear un remake del The Last of Us original para llevarlo a PS5 con las nuevas mecánicas y características estrenadas en The Last of Us 2.

Centrado en los grandes que dan dinero

Spider-man

El problema es que Sony nunca reconoció la existencia de este equipo, por lo que no había inversión ni ayudas, y acabó derivando la propiedad del proyecto a su creador original, Naughty Dog. Después del ninguneo, el grupo que dio vida a este estudio de desarrollo decidió disolverse, entendiendo que era imposible promocionar y crecer dentro de Sony.

Estas declaraciones formadas por testimonios anónimos de algunos de los integrantes del grupo de desarrollo, ha levantado una interesante reflexión sobre la manera en la que Sony está gestionando sus efectivos, priorizando absolutamente a los más grandes y dejando aparentemente de lado a los estudios más necesitados y no por ello, faltos de potencial. Incluso se ha descartado una secuela de Days Gone debido a la mezcla de críticas y problemas de desarrollo que acompañó a su lanzamiento, pese a ser un gran juego.

¿Es necesario un remake de The Last of Us?

The Last of Us 2

Dejando a un lado la mala gestión interna del proyecto y sus equipos de desarrollo, la pregunta que muchos se hacen es si verdaderamente es necesario lanzar ahora un remake de un juego del 2013. Nadie duda de la inmensidad y la repercusión que ha tenido el juego en la industria en los últimos años, pero quizás los jugadores esperan más otra cosa, algo completamente nuevo, que un remake de un juego de PlayStation 3 que sigue siendo perfectamente jugable a día de hoy, por no hablar de la edición remasterizada que llegó a PS4, la cual es directamente una versión espectacular a la que poco más se puede pedir. ¿De verdad los usuarios quieren ver a Naughty Dog consumiendo su tiempo en un remake y no en una nueva IP?

Sony, Microsoft y los puntos de vista

Xbox Series X analisis

Estos acontecimientos dejan bastante a relucir la idea que tiene Sony en mente, que pasa por exprimir sus IPs más exitosas, las cuales consiguen vender millones de consolas a base de exclusivos de enorme calidad. Es una fórmula que obviamente le ha funcionado en los últimos años y que básicamente se limita a buscar éxito y dinero de la manera más rápida posible, pero que daña bastante el ambiente interno y cierra puertas a muchísimos proyectos.

Microsoft por otro lado, basándose en su servicio Xbox Game Pass, parece estar abierta a la recepción de estudios más pequeños que permitan aumentar su catálogo virtual, una idea que ha ayudado a muchos desarrolladores a vender sus juegos y que está demostrando que es una jugada maestra para ambas partes. Xbox tampoco olvida los grandes lanzamientos, y con la compra de Bethesda también ha reforzado su portfolio de estudios propios, por lo que está demostrando una estrategia bastante poderosa y ambiciosa.