Otra razón más para comprar una Xbox Series S: va a ser más potente

Cuando Microsoft presentó su nueva generación de consolas y mostró dos modelos distintos, muchos pensaron que se habían vuelto locos pero resulta que la jugada les está saliendo de maravilla: entre su concepción solo digital orientada a seducirnos con el Game Pass y su capacidad de reproducir juegos de nueva generación, muchos gamers están optando por comprarla mientras se piensan si dar el salto a una PS5 o una Xbox Series X.

¿Un poquitín más de potencia?

El caso es que Microsoft ha escuchado las plegarias de algunos desarrolladores que llevan meses insistiendo a los de Redmond de que deben permitirles tener a mano más recursos para optimizar mejor los juegos que lanzan en esas Xbox Series S que nos venden los norteamericanos, y que son perfectas para jugar en pantallas con un máximo de 1.440p de resolución y una tasa de refresco de 120Hz.

El problema es que a día de hoy no hay muchos (por no decir que casi ninguno) que cumpla esas cifras, por lo que prácticamente todo lo que llega a la consola se reproduce en un mondo y lirondo 1080p. Así que, ¿qué va a ocurrir próximamente para que se dé la vuelta a la tortilla y tengamos mejores juegos en la next-gen más modesta de Microsoft?

Actualización al canto

Lo que va a permitir Microsoft, y que anunció en uno de sus últimos vídeos dirigidos a desarrolladores, es liberar más memoria para que la consola pueda realizar muchas más tareas de optimización y aumento de calidad del aspecto gráfico de los juegos que instalamos en ella. Y no solo en cuestiones de resolución o tasa de refresco de fotogramas por segundo, sino también en el renderizado de lo que aparece en la pantalla (texturas, efectos, etc.).

Según podéis comprobar por el vídeo que os dejamos más arriba, puede verse decir que los desarrolladores que optimizan sus juegos para Xbox Series S tendrán a su disposición “cientos de megabytes adicionales de memoria», lo que les brinda “más control sobre la memoria, lo que puede mejorar el rendimiento de los gráficos en condiciones de memoria limitada”.

Debéis tener en cuenta que Xbox Series S dispone de 10GB de memoria RAM, de la que dos están solo dedicadas al sistema operativo, así que quedan ocho para todo lo demás. Exactamente la mitad de lo que Xbox Series X utiliza para ofrecer un mayor rendimiento, así que por muy poco que sea ese aumento se podrá notar una leve diferencia que beneficiará a la calidad general de todo lo que ponemos en marcha con la máquina.

De momento este anuncio anda en manos de los desarrolladores, que están mirando dónde podrán tocar un poco más para ganar ese pequeño plus de potencia y calidad gráfica para, cuando todo esté bien probado, llevarlos a todas las consolas gracias a una futura actualización. Así que toca esperar pero recuerda, tu Xbox Series S será un poquito más poderosa sin cambiarle nada por dentro.

Y eso es una gran noticia. ¿No te parece?

Fuente > The Verge

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