Así de fácil es usar Alexa para controlar tu casa cuando no estás

Una de las grandes ventajas de Alexa y su plataforma domótica es que resulta muy fácil configurar el acceso desde fuera de casa. Comparado con otras soluciones, basta con tener a mano tu dispositivo con la aplicación y en un par de pasos ya está todo hecho. Pero si aún no te habías planteado esta opción, te mostramos cómo controlar tus dispositivos conectados desde cualquier rincón del mundo.

Alexa y el control domótico fuera de casa

Cuando uno se plantea crear un hogar conectado es importante detenerse a valorar bien cuál de las plataformas que más interesa. Si además tienes intención de usar de forma activa alguno de los tres asistentes de voz más populares de la actualidad, más aún.

En estos momentos, tanto Alexa como HomeKit y Google Assistant cuentan con un buen número de dispositivos soportados, por lo que no suele ser un gran problema optar por una u otra. Aunque sí es cierto que Alexa de Amazon ha logrado posicionarse como la más universal por así decirlo.

El asistente de voz del gigante del comercio online se ha sabido adaptar muy bien y gracias a su plataforma basada en la nube es capaz de interactuar con multitud de dispositivos conectados. Desde bombillas hasta básculas inteligentes, termostatos, cámaras de vigilancia y mucho más.

No obstante, uno de los grandes valores de Alexa y ese diseño basado en la nube es lo sencillo que resulta la configuración para el acceso a estos dispositivos conectados desde fuera de casa. Básicamente durante el proceso de configuración inicial ya queda todo listo, pero hagamos un repaso.

Cómo usar Alexa para controlar la domótica de casa

Para configurar el acceso desde fuera de casa a cualquier dispositivo conectado que tengas lo primero que necesitas es contar con la aplicación de Alexa en tu smartphone. Si ya la tienes has de asegurarte que el dispositivo aparece en ella. Si no es así, algo que podría pasar por usar sólo la app del fabricante para su control, sólo tienes que añadirlo.

Parece obvio, pero comprueba que el dispositivo es compatible

Uno de los detalles importantes que debemos tener en cuenta es que, antes de comprar un dispositivo de domótica, verifiquemos que va a funcionar sin problemas con Alexa. Eso lo puedes saber simplemente mirando la caja y las especificaciones marcadas en uno de los laterales, pero si aun así tienes dudas lo mejor es consultar, como afirma Amazon, «la lista de dispositivos compatibles» desde su sección de Casa inteligente, o en la web del propio fabricante.

Compatible con Alexa.

En caso de dudas, no adquieras ese modelo y decántate por otro con el que ya tengas la certeza absoluta de que no te dará problemas, ni a la hora de vincularlo directamente con el asistente de Amazon, ni con la skill que permite que enlacemos todas las órdenes de forma indirecta.

Añade tus dispositivos compatibles

El proceso de añadir un nuevo dispositivo a Alexa es tan sencillo como abrir la aplicación, ir al apartado de Dispositivos y darle al icono + de la esquina superior derecha. Ahora pulsa sobre Añadir dispositivo y a partir de ahí seleccionar por el tipo que sea. Por ejemplo, si es una bombilla selecciona la marca y sigue las instrucciones que te muestra en pantalla.

En otros casos, la conexión con Alexa no será tan sencilla. Por ejemplo, las bombillas de Ikea requieren utilizar previamente un puente TRÅDFRI que se conecta al router. Luego, cada equipo inteligente de la marca sueca se conecta al puente, y de ahí pasa a ser detectado por Alexa a través de la skill oficial —de esto te hablaremos en el siguiente epígrafe—. Lo mismo ocurre con otros dispositivos domóticos como algunos robots aspiradores. En ocasiones, vas a necesitar una aplicación oficial para ligar el dispositivo y luego unirlo a Alexa.

Enlaza con Alexa a través de la Skill

alexa funciones personalizadas

Los dispositivos que no se conectan directamente a Alexa requieren utilizar una Skill. Por lo general, seguiremos los pasos que nos indique el fabricante en el manual de instrucciones. El proceso no suele ser demasiado complicado y es la clave para poder utilizar estos dispositivos cuando no estemos en casa.

Para instalar la skill correspondiente, sigue los siguientes pasos:

  1. Abre tu app Alexa en tu teléfono móvil.
  2. En la esquina inferior derecha, ve a ‘Más‘.
  3. Localiza la opción ‘Skills y juegos‘ y haz clic.
  4. Utiliza la lupa ubicada en la esquina superior derecha para buscar el nombre de la skill que necesitas instalar. Siguiendo con el caso anterior, buscaríamos ‘Ikea Home Smart’. Una skill muy utilizada por dispositivos inteligentes es ‘Smart Life’.
  5. Una vez instalada la skill, tendremos que iniciar sesión con el usuario que tenemos registrado para dicho servicio. Estos dos pasos también pueden realizarse a la inversa. Desde la propia aplicación el dispositivo domótico puedes buscar la opción ‘enlazar con Alexa’. Se te abrirá un navegador y tendrás que iniciar sesión con tus credenciales de Amazon. Hecho esto, ya elijas un método u otro, habrás conseguido enlazar ambos sistemas.
  6. Automáticamente, Alexa te avisará de que ha encontrado un nuevo dispositivo.

Listo, ya lo tienes, ahora cuando uses Alexa en tu smartphone o accedas a la aplicación verás la lista de dispositivos que tienes configurados en casa. Cuando toques o interactúes con uno de ellos la aplicación enviará una orden no al dispositivo a través de una conexión local como ocurre con algunas soluciones domóticas sino que lo que hace es enviarla a través de la nube de Amazon. Por ello, sin necesidad de estar conectado vía wifi a la misma red podrás controlar toda la domótica de casa compatible con Alexa.

Las posibilidades de esto son ilimitadas. Supongamos que hace un día muy caluroso y vas a llegar a casa. Si tienes un equipo de aire acondicionado inteligente o controlado mediante un mando inteligente, puedes encenderlo unos minutos antes de entrar y así no tener que esperar a que tu salón se enfríe. También puedes encender y apagar las luces de tu casa para simular que hay alguien dentro mientras no estás —o poner música, o encender la tele.

Sácale el potencial con las rutinas

Si quieres rizar el rizo, el siguiente paso es aprovechar todas las capacidades de Alexa para que actúe en tu casa sin tu intervención. Por ejemplo, puedes programar que tu robot aspirador salga a hacer sus tareas todos los días a las 10.00 AM, justo cuando no estás en casa. También puedes programar determinadas luces de tu casa para que se enciendan al atardecer y se apaguen también automáticamente a determinada hora. Esto puede ser útil de cara a simular actividad o no dejar a oscuras a tus gatos cuando no estás en casa, por poner un ejemplo.

Para crear las rutinas, ve a Más > Rutinas dentro de a la app de Alexa para móviles. Luego, puedes pulsar ‘+‘ y crear tu propia automatización. Para ello, simplemente tienes que seleccionar un dispositivo, establecer una hora o un desencadenante y escribir la acción que tiene que realizar. Ahora, tu casa trabajará por ti aunque estés fuera.

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