Así de fácil es usar Alexa para controlar tu casa cuando no estás

Así de fácil es usar Alexa para controlar tu casa cuando no estás

Pedro Santamaría

Una de las grandes ventajas de Alexa y su plataforma domótica es que resulta muy fácil configurar el acceso desde fuera de casa. Comparado con otras soluciones, basta con tener a mano tu dispositivo con la aplicación y en un par de pasos ya está todo hecho. Pero si aún no te habías planteado esta opción, te mostramos cómo controlar tus dispositivos conectados desde cualquier rincón del mundo.

Alexa y el control domótico fuera de casa

Cuando uno se plantea crear un hogar conectado es importante detenerse a valorar bien cuál de las plataformas que más interesa. Si además tienes intención de usar de forma activa alguno de los tres asistentes de voz más populares de la actualidad, más aún.

En estos momentos, tanto Alexa como HomeKite y Google Assistant cuentan con un buen número de dispositivos soportados, por lo que no suele ser un gran problema optar por una u otra. Aunque sí es cierto que Alexa de Amazon ha logrado posicionarse como la más universal por así decirlo.

El asistente de voz del gigante del comercio online se ha sabido adaptar muy bien y gracias a su plataforma basada en la nube es capaz de interactuar con multitud de dispositivos conectados. Desde bombillas hasta básculas inteligentes, termostatos, cámaras de vigilancia y mucho más.

No obstante, uno de los grandes valores de Alexa y ese diseño basado en la nube es lo sencillo que resulta la configuración para el acceso a estos dispositivos conectados desde fuera de casa. Básicamente durante el proceso de configuración inicial ya queda todo listo, pero hagamos un repaso.

Cómo usar Alexa para controlar la domótica de casa

Para configurar el acceso desde fuera de casa a cualquier dispositivo conectado que tengas lo primero que necesitas es contar con la aplicación de Alexa en tu smartphone. Si ya la tienes has de asegurarte que el dispositivo aparece en ella. Si no es así, algo que podría pasar por usar sólo la app del fabricante para su control, sólo tienes que añadirlo.

El proceso de añadir un nuevo dispositivo a Alexa es tan sencillo como abrir la aplicación, ir al apartado de Dispositivos y darle al icono + de la esquina superior derecha. Ahora pulsa sobre Añadir dispositivo y a partir de ahí seleccionar por el tipo que sea. Por ejemplo, si es una bombilla selecciona la marca y sigue las instrucciones que te muestra en pantalla.

Una vez detectado el dispositivo, el siguiente paso será instalar la skill oportuna en caso de ser necesario. Esta será la clave, para que luego el acceso desde fuera de casa funcione. Así que una vez hecho todo, lo último que necesitas es comprobar que en el apartado de Dispositivos, en la zona superior, aparecen todos aquellos que has conectado.

Listo, ya lo tienes, ahora cuando uses Alexa en tu smartphone o accedas a la aplicación verás la lista de dispositivos que tienes configurados en casa. Cuando toques o interactúes con uno de ellos la aplicación enviará una orden no al dispositivo a través de una conexión local como ocurre con algunas soluciones domóticas sino que lo que hace es enviarla a través de la nube de Amazon. Por ello, sin necesidad de estar conectado vía wifi a la misma red podrás controlar toda la domótica de casa compatible con Alexa.

Comparado con las soluciones de Google o Apple resulta mucho más sencilla. En el caso de Apple es necesario un Apple TV, HomePod o iPad para ser usado como central de accesorios, lo cual aporta ciertas ventajas, pero también ese inconveniente de necesitar un dispositivo más. Mientras que otras plataformas requieren un redireccionamiento de los puertos del router que también complican la configuración a usuarios menos avanzados. Así que ya tienes otro motivo más para apostar por Alexa.