Lo que debes saber antes de comprar una persiana inteligente

Lo que debes saber antes de comprar una persiana inteligente

Pedro Santamaría

Puesto a domotizar tu casa, ¿por qué no te planteas sustituir tus persianas tradicionales por unas persianas inteligentes? Los beneficios que pueden ofrecer resultan bastante llamativos, aunque antes de lanzarte a por ellas hay que conocer algunos detalles.

Qué son las persianas inteligentes

persiana inteligente ikea

Muchos abrazaron la domótica hace ya unos cuantos años, pero aún hay quien duda de las ventajas que puede aportarles. Es cierto que no todos los escenarios de uso son idénticos y eso afecta al beneficio real, pero en la mayoría de casos la experiencia mejora.

Antes, ¿qué es una persiana inteligente? Pues ni más ni menos que una «cubierta» de ventana que puede cubrir por fuera o por dentro y que incluyen unos motores para que el proceso de subir y bajar no deba hacerse de forma manual. Es más, a través de ciertas capacidades también se pueden programar horarios y otro tipo de automatizaciones.

En este caso nos vamos a centrar en las persianas para dentro de caso. Es decir, las que normalmente conoceríamos como estores. Porque las otras sí que pueden llegar a requerir una instalación mucho más compleja e incluso una pequeña obra.

Ventajas del uso de persianas inteligentes

Del mismo modo que las bombillas inteligentes o los termostatos ayudan a reducir el consumo de energía y mejoran la comodidad dentro del hogar, las persianas inteligentes aportan prácticamente los mismos beneficios.

Si hubiese que listar las ventajas de las persianas inteligentes tendríamos que:

  • Son cómodas de usar y con un simple toque de botón u orden se abren y cierran mientras puedes seguir realizando otra actividad
  • Ayudan al ahorro de energía. Aunque parezca extraño, mediante el uso de diferentes sensores se pueden programar reglas para que, en caso de días muy soleados, se impida la entrada de rayos de sol que provocarían un aumento de la temperatura interior del hogar
  • Seguridad, automatiza la subida y bajada para simular que hay gente en casa

Estos son los aspectos básicos, combinadas con el resto de soluciones domésticas se pueden obtener otros beneficios. Y hay uno del que muchos usuarios se olvidan: su uso por parte de personas con problemas de movilidad.

Aquellas personas que sufren algún problema de movilidad o discapacidad pueden recurrir al uso de comandos de voz par ese tipo de acciones diarias que de otro modo igual les costaría más. Al final, una de las premisas más importante de la tecnología es ayudar al usuario en su día a día.

Cómo elegir una persiana inteligente

Para elegir una persiana inteligente lo primero es conocer qué opciones existen en el mercado. Así puedes valorar qué solución te puede resultar más atractiva en función a tus necesidades y el resto de domótica que ya tengas integrada en el hogar. Así que, básicamente estas serían los tres grandes grupos en temas de persianas inteligentes:

  • Persianas inteligentes a medidas: aquí el fabricante se adapta a tus necesidades y crea una solución donde principalmente se busca que encaje perfectamente con tu ventana, tanto en ancho como alto. Son la solución más cara
  • Persianas inteligentes estándar: son las persianas ya hechas y listas para su colocación. Las medidas son las que el fabricante ha seleccionado y suelen cubrir las medidas estándares, por lo que si el hueco de tu ventana es diferente puede que no cuadre y no puedas usarlas. Su gran ventaja es la facilidad de instalación
  • Sistemas de adaptación: estos no son persianas propiamente dicho sino los mecanismos necesarios para adaptar algunos tipos de persianas analógicas e incluso motorizadas para ofrecer las ventajas de una inteligente. La opción más económica

Ahora que ya sabes qué opciones tienes, elegir una persiana inteligente no deja de ser algo muy similar a elegir bombillas, termostatos inteligentes o cualquier otro producto para el hogar conectado.

Lo primero que debes tener en cuenta es cómo se integra en tu propuesta domótica. Es decir, usas Google Assistant, Alexa o prefieres la plataforma de Apple, HomeKit. En función a eso deberías apostar por una u otro. Es cierto que, como ya hemos comentado en alguna que otra ocasión, lo normal es que para Alexa den soporte la gran mayoría. Por lo que integrarlas al uso de altavoces como los Amazon Echo resulta muy sencillo.

Con esto claro, el siguiente paso es que la persiana te convenza por precio y diseño, especialmente las que son tipo estor. Aunque en estas el cambiar la tela por una que te resulte más atractiva no resulta nada complicado.

Lo interesante de apostar por una solución concreta es crear todo un ecosistema de productos que entre ellos puedan «comunicarse». Por ejemplo, sensores de luz o temperatura con los que establecer reglas para que las persianas suban o bajen en función a los datos de cada momento, automatizar acciones para cuando dices «vamos a ver una película» y automáticamente las luces se encienden en los colores seleccionados, se bajan las persianas y enciente tanto el televisor como equipos de sonido e incluso el reproductor Blu-Ray o el control desde fuera de casa.

Persianas inteligentes que ya puedes comprar

Si buscas la mínima complicación a la hora de apostar por unas persianas inteligentes, la opción más recomendable son las persianas Kadrilj y Fytur de Ikea. Están disponibles en cinco anchos distintos y todas comparten el mismo alto, 195 cm.

Lo más interesante es que son fáciles de instalar y ofrecen soporte con Amazon Alexa, Apple HomeKit y Google Home además del control a través de su aplicación Ikea para toda su apuesta de hogar inteligentes.

La otra opción es recurrir a sistemas motorizados como este riel para cortinas, aunque no es propiamente una persiana resulta fácil de usar. También hay otras soluciones como los motores para las cintas de los estores convencionales que puedes ya tener en casa, por ejemplo, este de Benexmart compatible con Alexa y Google Assistant.

Por último, fabricantes como Somfy ofrecen distintos motores para persianas de las que van en su respectivo cajón y quedan fiera de casa. No son completos de instalar, pero sí que requieren algo más de trabajo. Además, pueden resultar algo caros al ser ya kits listos para usar. Si eres un amante de los proyectos DIY, podrías hacerlo tu mismo adquiriendo sólo los motores y resto de sesntores.