Crea una cámara térmica muy económica con una Raspberry Pi

Bien como proyecto educativo o simplemente para saciar tu curiosidad y utilizarla en determinadas ocasiones donde te vendría nada mal, por sólo unos 100 euros podrás construir tu propia cámara térmica con una Raspberry Pi.

El precio de una cámara térmica profesional

Las cámaras térmicas son productos muy específicos y por esa misma cuestión, además de la tecnología que integra, el precio de las mismas suele ser bastante elevado. Aunque también es cierto que con el paso de los años y el abaratamiento de muchos componentes se han vuelto más accesibles.

No obstante, una buena cámara térmica, capaz de mostrar con precisión cada punto de calor puede costar unos 1.000 euros tranquilamente. Y claro, pagar ese importe por un producto que luego usas en contadas ocasiones no tiene mucho sentido. Así que aquí es donde entra la versátil Raspberry Pi y su amplio ecosistema de accesorios.

Gracias a esta placa puedes crear una cámara térmica con la que poder experimentar diferentes tipos de uso que podría ir hasta medir dónde se generan los puntos de calor en un portátil hasta ver si hay algún tipo de problema con la instalación eléctrica de la casa o crear un sistema de vigilancia nocturno.

Claro que lo mejor de todo ya no son todos los posibles usos que podrías darle, lo más interesante del tema de construir tu propia cámara térmica es que apenas te costaría unos 100 euros. ¿Quieres saber cómo hacerlo? Pues te lo vamos a contar.

Cómo crear tu propia cámara térmica

Empecemos por lo básico es imprescindible para poder llevar a cabo este proyecto: los componentes. Como ya puedes imaginar hay dos elementos básicos, que son la Raspberry Pi y una cámara térmica compatible con dicha placa, y luego una serie de elementos extras con los que se logra todo lo necesario para que éste se haga realidad.

Esta es la lista del hardware necesario para fabricar tu propia cámara térmica:

  • Raspberry Pi 4
  • Cámara térmica MLX90640
  • Cables para la conexión de la cámara a la placa
  • Fuente de alimentación

Con estos componentes ya podrías montar el proyecto, aunque puedes añadir algunos elementos extras como un disipador que le ayude a reducir el calor generado durante largos periodos de uso, carcasas, etc. Incluso podrías sumar una pequeña pantalla externa que conectarle a la Raspberry Pi y así tener la imagen siempre a la vista si no quieres hacerlo de forma remota o usando un monitor de gran tamaño.

Una vez tienes todo el material hardware listo, el primer paso es conectar todo. Aquí no tienes que preocuparte por pensar que pueda resultar extremadamente complicado, porque no lo es realmente. Se podría decir que lo único es colocar cuatro cables al conector GPIO y eso es algo que todo el mundo podría hacer siguiendo el siguiente esquema compartido por Tom Shaffner, responsable de este increíble proyecto.

Una vez ya tienes todo listo a nivel de hardware, el siguiente paso es instalar el software necesario para hacer funcionar el proyecto. Aquí sí que vas a necesitar tener ciertos conocimientos a la hora de instalar librerías y realizar algún que otro paso que implica el uso del Terminal. Pero tampoco te preocupes si nunca has lidiado con él, porque de nuevo tendrás todas las instrucciones necesarias.

Básicamente el proceso consiste en:

  1. Instalar las librerías
  2. Activar la comunicación con el módulo de cámara térmica
  3. Verificar la correcta comunicación entre placa y cámara
  4. Finalizar la configuración para lograr mostrar la imagen en pantalla

Todos estos pasos con sus respectivos comandos los tienes de forma detallada en la página del proyecto creada por Tom Shaffner. Es más, también podrás activar la opción de acceder a esa imagen que está capturando la cámara de forma remota. De modo que podrás ver en todo momento lo que ocurre si, por ejemplo, usas este sistema como una cámara se seguridad.

Limitaciones y casos de usos

Como puedes ver la calidad de las imágenes no es la de una cámara térmica profesional y eso es algo obvio que ya sabrías nada más comenzar a leer. Porque no puedes equiparar un hardware de miles de euros a uno que cuesta apenas 100 euros.

No obstante, estas limitaciones técnicas se suplen con los numerosos usos que se le puede dar a este proyecto. Principalmente para temas educativos es interesante llevarlo a cabo. Porque los pequeños pueden entender mucho mejor cómo funcionan ciertos aspectos físicos y ver una imagen muy desconocida para muchos.

Luego, desde el punto de vista más personal, como sistema de seguridad también puede resultar muy interesante. Así como para realizar diferentes comprobaciones en él hogar si eres curioso y buscas pues cosas tan variadas como los puntos que generan más calor en una habitación, las zonas más calurosas una vez llega el verano o cosas similares.

Las posibilidades las marcas realmente tú, pero si te quedas sin ideas o quieres ir mejorando esta primera versión, sigue de cerca a Shaffner. Porque ya ha comentado cuáles serán los siguientes pasos en este particular e interesante proyecto.