Si tienes una Raspberry Pi puedes montar tu propio NAS fácilmente

Si tienes una Raspberry Pi puedes montar tu propio NAS fácilmente

Pedro Santamaría

Uno de los proyectos más populares que puedes hacer con una Raspberry Pi es montarte tu propio NAS. Y ahora que el modelo más reciente con 2GB de RAM bajó de precio más aún. Porque aprovechas la potencia y mejoras a nivel de conexiones que ofrece. Así que, vamos a ello.

Por qué crear un NAS con una Raspberry Pi

NAS 2 Bahia Asustor Nimbustor 2

Teniendo en cuenta la variedad de modelos de NAS de marcas como Synology, QNAP o ASUSTOR entre otras que existen y los precios de estos, por qué resultaría interesante montarte tu propio NAS. Veamos los pros y contras.

Si no te quieres complicar, evitar posibles contratiempos y tener un producto, digamos, bien acabado es evidente que la mejor opción es optar por uno de los NAS comerciales que puedes encontrar ya en el mercado. Además, estos ofrecen un software y aplicaciones ya consolidadas.

Sin embargo, el principal problema de estas soluciones NAS es que debes elegir muy bien qué modelo comprar. Porque resulta habitual optar por un modelo que luego se queda corto o ofrece más de lo que realmente necesitas, por lo que no compensa su inversión.

Montándote tu propio NAS tienes libertad para ampliar o no cuando lo necesites, para trastear todo lo necesario y valorar si, de cara al futuro, la compra de un NAS sería interesante o no para ti.

Si a esto le sumas que crear tu propio NAS con una Raspberry Pi es más económico, creo que no hace falta seguir dando más motivos para, al menos, probar la experiencia.

Cómo crear tu propio NAS con la Raspberry Pi 4

Para montar tu propio NAS lo primero que debes conocer es qué vas a necesitar, tanto a nivel de software como hardware. Los requisitos básicos son:

  • Raspberry Pi. Da igual el modelo, pero cuanto más reciente mejor. La Raspberry Pi 4 con 2 GB de RAM es una gran opción ahora mismo.
  • Unidades de almacenamiento USB. Si quieres conectar varías tendrás que recurrir a un HUB.
  • Según el modelo de Raspberry Pi, cable ethernet para conectar al romper (opción recomendada) o bien adaptador Wifi para hacerlo de forma inalámbrica.
  • Tarjeta SD o microSD para la instalación del software
  • Si quieres subir el nivel, existen unas placas que añaden conexiones SATA a la Raspberry Pi

Cuando ya tengas todo lo necesario, el siguiente paso es descargar el software que vas a usar para montarte el NAS. OpenMediaVault es la distribución centrada en esta tarea de montar tu propio NAS.

El proceso de instalación del software no resulta complejo, y con aplicaciones como ApplePi-Backer o BerryBoot es cuestión de seguir unos sencillos pasos y ya lo tendrás. Una vez hecho, introduce la tarjeta en la Raspberry Pi, conecta los discos USB y enciéndela.

OpenMediaVault

A partir de ese momento, los siguientes pasos ya los realizarás en la propia interfaz web de OpenMediaVault. Para conocer la IP asignada a la Raspberry Pi hay muchas opciones, pero si tienes un terminal Android hay una aplicación muy sencilla de usar llamada Network Discovery.

Configuración OpenMediaVault

Al igual que en las soluciones de Synology o QNAP, Openmediavault ofrece numerosas opciones de configuración con las que, por ejemplo, podrás crear un soporte de almacenamiento usando RAID 0, 1, JBOD, etc. Y eso es sólo el inicio, hay muchos más ajustes que los usuarios avanzados sabrán aprovechar y los menos expertos tendrán que investigar. Para eso te puede ayudar la documentación oficial de Openmedivault. Así no tendrás dudas a la hora de establecer usuarios, permisos y hacer uso de algunas utilidades que te permiten compartir contenido multimedia con otros equipos, realizar copias de seguridad remotas, etc.

Si tras llevar acabo el proceso ves que un NAS no es una solución adecuada para ti, no pasa nada. Borra la tarjeta de memoria y aprovecha tu Raspberry Pi para realizar cualquier otro proyecto. El que nunca falla, el de crear tu propia consola retro gracias a los numeroso emuladores disponibles.

NAS vs Raspberry Pi vs nube

Tanto un NAS comercial como una Raspberry Pi o los distintos servicios de almacenamiento en la nube tienen como punto común que son ubicaciones online en las que guardar toda nuestra información. ¿Cuál es mejor de las tres? Pues todo dependerá del uso y necesidades de cada uno.

Un NAS comercial, de los que ya vienen configurados con su propio software, distintos números de bahías, etc., suele ser la opción ideal para quien busca cero complicaciones y, normalmente, un mayor rendimiento. Porque podrás acceder a modelos de muy alta gama pensados para usos exigentes. Tanto por volumen de información a guardar como para usos determinados tipo virtualización de sistemas operativos, edición de vídeo en red, etc.

Las Raspberry Pi y un software NAS como Openmediavault te permite controlar tú todo el hardware e instalación. Esto tiene ventajas, pero también implica tener más necesidades en caso de errores o simplemente sacarle el máximo partido. Por tanto, debes tener paciencia y lidiar con ciertas limitaciones. Aunque lo más importante es que no es una solución para exigentes.

Por último, para todos aquellos que tanto una como otra opción les quede grande, los servicios en la nube de Microsoft, Apple, Google o Dropbox entre muchos más son suficiente para tener una copia accesible desde cualquier lugar con conexión a internet de sus datos más importantes o necesarios para el día a día.