Spotify en la Raspberry Pi: tres formas de disfrutar de la música

Spotify en la Raspberry Pi: tres formas de disfrutar de la música

Pedro Santamaría

Si eres de los que está constantemente escuchando música y, además, eres usuarios de Spotify, creemos que esto te va a interesar. Porque a pesar de tener numerosas opciones a través de las cuales acceder al servicio de música en streaming, te vamos a contar tres formas de disfrutar de Spotify en una Raspberry Pi.

Raspberry Pi, Spotify y que no pare la música

Para muchos usuarios el poder escuchar música siempre que les apetezca no es un lujo sino una necesidad. Hay quien necesita tener algo sonando, aunque sea de fondo, para poder ser productivo durante su jornada de trabajo. Y ya ni que decir cuando quieres un extra de motivación para hacer ejercicio físico o simplemente amenizar una comida con familiares o amigos.

Hoy en día existen multitud de opciones a la hora de disfrutar de tu música favorita. Están los altavoces inteligentes, los reproductores clásicos, los ordenadores y el teléfono móvil que sin duda es el rey actual entre todos ellos.

Sin embargo, hay un pequeño dispositivo del que solemos hablar mucho por su versatilidad y que también se puede convertir un reproductor de música muy interesante. Porque puede hacer uso de Spotify. Y claro, eso hace que resulte interesante para determinadas situaciones o, simplemente, para darle uso si por algún motivo no estás aprovechándolo en otro proyecto.

Nos referimos a la Raspberry Pi. En la actualidad hay diferentes opciones para poder disfrutar del popular servicio de música en streaming. Algunas incluso se complementan con otro de los usos estrellas de esta placa: la de reproductor multimedia.

Por tanto, hablemos un poco de cuáles son estas propuestas que te permite usar Spotify en una Raspberry Pi.

Kodi

Kodi es junto a Plex una de las soluciones más populares en lo que respecta a reproductores multimedia. Además, con el uso de algunos plugins extras, las posibilidades se disparan mucho más. Tanto que incluso se puede ver Netflix a través de ella.

En el caso que nos interesa, Spotify se puede instalar con relativa facilidad a través de comandos SSH que permiten enviar los archivos necesarios desde el repositorio que instala la aplicación en la Raspberry Pi.

Eso sí, previamente has de instalar Kodi. Para ello sólo tienes que instalar OSMC, un sistema operativo que descargas gratuitamente y vas a tener que copiar en la tarjeta SD. Una vez hecho, puedes seguir esta guía, para instalar Spotify tendrás que seguir los siguientes pasos:

  1. Dentro de My OSMC > Ajustes activa SSH
  2. Desde un ordenador, mediante algún cliente tipo Filezilla, acceder a la Raspberry Pi a través de su dirección IP
  3. Inicia sesión con los datos por defecto si no has aplicado cambio alguno: osmc/osmc
  4. Ahora, descarga el archivo comprimido del repositorio de Spotify
  5. Una vez copiado en la carpeta que hayas decidido, vuelve a OSMC y dale a añadir nuevo Plugin
  6. Una vez instalado, sólo tendrás que pasar al proceso de configuración y listo

No es complicado, aunque el tema SSH pueda sonar a todo lo contrario.

MusicBox

Una segunda forma de disfrutar no sólo de Spotify sino también de otros servicios de música vía streaming como Google Music, SoundCloud e incluso Apple Podcasts entre otros más es MusicBox.

Este conjunto de aplicaciones o herrmientas están construidas sobre Raspbian, el sistema operativo por defecto de las Raspberry Pi o el que The Raspberry Pi Foundation desarrolla.

Para instalar MusicBox de nuevo el proceso es tan sencillo como instalar cualquier otro sistema operativo en una Raspberry Pi. Más incluso que con la anterior opción de Kodi pues prácticamente queda todo instalado con el primer paso.

Así que, lo único que has de hacer es descargar MusicBox e instalar en una tarjeta SD. Luego inicia tu Raspberry Pi y sigue los pasos que van apareciendo en pantalla.

Para realizar la configuración sin necesidad de pantalla tendrás que acceder vía SSH. Para ello necesitarás conocer la IP asignada al dispositivo y las contraseñas por defecto (root/musicbox). Y un último detalle, MusicBox sólo es compatible con cuentas Premium de Spotify.

Volumio

Volumio es otra aplicación dedicada a la reproducción de música en la Raspberry Pi. Eso significa que está pensada para ofrecer desde una mejor interfaz hasta ciertas opciones adicionales como el control desde un dispositivo móvil.

Para instalar Volumio en una Raspberry Pi los pasos son los siguientes:

  1. Para empezar, descarga los archivos necesarios desde la web oficial de Volumio
  2. Crea una SD con estos archivos a través de aplicaciones como Wind32DiskImager o ApplePi Backer
  3. Una vez finalizado, inserta la SD en la Raspberry Pi e inicia el dispositivo
  4. Si tu Raspberry Pi incorpora conexión WiFi no tendrás que hacer nada, si no es así sí tendrás que conectar algún adaptador WiFi USB a la misma
  5. Hecho lo anterior, desde tu dispositivo conéctate a la red WiFi que crea la placa. La contraseña es volumio2
  6. Una vez conectado cargará una página de inicio con su correspondiente asistente de configuración
  7. Una vez finalizada la configuración, accede a los Ajustes y en el apartado de Plugins instala el de Spotify
  8. Listo, introduce los datos que te piden y a disfrutar de la música

Por qué usar Spotify en una Raspberry Pi

Es probable que te preguntes por qué usar una Raspberry Pi para disfrutar de Spotify en lugar de alguno de los muchos dispositivos que seguro tienes en casa compatibles. Pues bien, la respuesta es la misma que para otros muchos proyectos hechos con esta placa: por qué no.

A fin de cuentas, aunque es cierto que añade una capa de dificultad mayor a rehusar un viejo smartphone u ordenador, o hacerte con un Amazon Echo Dot y conectarlo a unos altavoces externos, aquí es más bien la satisfacción de lograr hacerlo.

Además, si eres un poco manitas también puedes hacerte con algún que otro módulo adicional y crear un reproductor portátil. Porque si algo ofrece la Raspberry Pi es versatilidad, así que podrías usarla junto a otros dispositivo o en lugares más complejos de ubicar que cualquier otro producto similar. O bien darle vida a un equipo analógico que tienes y sigue sonando genial.