Usa tu router para algo más que para acceder a internet

Usa tu router para algo más que para acceder a internet

Pedro Santamaría

Ante la pregunta de si realmente necesitas un NAS o no la respuesta es: depende. Es cierto que las ventajas que ofrece son muchas, pero si sólo necesitas almacenamiento en red y un servidor multimedia, puede que no necesites nada más que tu propio router. Sí, el router sigue siendo un gran desconocido para muchos y a veces puede que te sorprendas al ver opciones como estas.

Para qué sirve ese puerto USB del router

Al router de casa no se le suele prestar mucha atención y no debería ser así. Porque cosas tan básicas como saber cambiar la contraseña y nombre de la red WiFi tendría que saber hacerlo todo el mundo. El resto de opciones como puertos, administrador QoS, etc., ya son cosas que pocos realmente necesitarán conocer, aunque sí hay una opción que es muy útil y hay quien no la conoce aún.

El puerto USB de tu router da mucho más juego del que podrías pensar. Y es que, ahí vas a poder conectar distintos dispositivos USB y usarlos en red. Por ejemplo, una impresora, aunque lo mejor es cuando conectas una unidad de almacenamiento y de buenas a primeras ya tienes un servidor multimedia.

Gracias a esto, si lo que quieres es compartir series y películas para verlas desde cualquier dispositivo de casa, podrás hacerlo fácilmente. Aunque también es verdad que con la multitud de servicios de streaming y sus amplios catálogos no es algo tan demandado hoy en día. Pero bueno, siempre hay alguien interesado y lo importante es tener opciones.

Cómo crear un servidor multimedia con tu router

Para crear un servidor multimedia con tu router sólo debes asegurarte de que tienes dicha opción disponible desde su propio software y conectarle un disco duro USB externo. Algo que realmente es muy sencillo de lograr. Si lo desconocías, te vamos a mostrar cómo hacerlo. En función del router habrá posibles diferencias, pero la base es prácticamente la misma en todos.

Lo primero que necesitas es acceder a la interfaz web, puede que tengas aplicación propia también, pero siempre es más sencillo recurrir a tu navegador e introducir la dirección IP asignada al router. Esta suele ser del tipo 192.168.178.1 o 192.168.1.1. De todos modos, si usas Windows o Mac es tan fácil como hacer lo siguiente:

  • En Windows, entra al símbolo del sistema (busca CMD y pulsa ultra) y ejecuta el comando ipconfig. Cuando le des a intro verás un mensaje con Puerta de enlace predeterminada. Los números que ves a continuación es la IP de router.

  • En macOS simplemente ve a las preferencias del sistema > Red y sobre el adaptador (WiFi o Ethernet) verás la IP de Router.

Ahora que ya tienes la IP, escríbela en tu navegador y pulsa enter. Verás que carga la interfaz del router y tienes dos campos en los que debes introducir el usuario y la contraseña. Si nunca lo has hecho es probable que por defecto tengas las que el fabricante asignó. Si no tienes las instrucciones, simplemente haz una búsqueda con el modelo de tu router y los términos usuario y contraseña por defecto. Verás que aparecen varios resultados o paginas donde indican cuáles son. Lo más habitual admin/admin admin/root…

Una vez dentro de tu router deberás buscar el apartado que hace referencia a dicho puerto USB o a la opción de conectar dispositivos USB, servidor de medios, etc. Esto, nuevamente, dependen de la interfaz de usuario del propio router, pero no es para nada complicado.

Una vez dentro de dicho apartado, lo único que tendrás que hacer es activar la opción. Previamente habrá de conectar la unidad USB que quieras utilizar. Nuestra recomendación es que, aunque puede ser un simple pendrive, lo ideal es que sea un disco duro con suficiente capacidad y si no requiere adaptador de corriente mejor, por el hecho de ahorrarte conectar un cable extra.

Respecto al formato, tienes que tener en cuenta que debe poder ser leído por el software del router, así que lo ideal para evitar problemas de almacenamiento con archivos grandes es usar ExFat. Y listo, ya sólo te queda ir a tu ordenador, Smart TV o dispositivo móvil y acceder a su contenido.

Para esto último todo dependerá de la aplicación. Si estás en Windows o Mac ve al apartado de dispositivos en red y la unidad se detectará automáticamente. Si es un televisor o un reproductor tipo VLC (disponible tanto para Android como iOS) sólo tendrás que ir a red y verás todas las unidades compartidas dentro de tu red local. Esto es así porque lo normal es usar el protocolo SMB, uno de los más compatibles con cualquier sistema.

Una alternativa al NAS

Como puedes ver, sin saberlo es posible que ya tengas en casa una buena alternativa a un NAS si sólo necesitas un servidor multimedia para compartir archivos con otros equipos. Si por algún casual sigues necesitando o queriendo trastear con las opciones que ofrecen los NAS puedes probar a montarte el tuyo propio con una Raspberry Pi u optar por opciones comerciales como las de Syonolog,y, Asustor o Qnap.

Lo importante es que encuentres la opción que necesitas sin invertir más dinero del que realmente es necesario. Porque comprar un disco duro externo de 2,5″ y 2TB de capacidad es algo que sólo supone 70 euros de inversión, y cuando lo necesites para otra cosa siempre estará disponible.