Esta luz led de Xiaomi es más que una simple lámpara para monitor

Desde que George Carwardine inventó la lámpara flexo en 1930 ha sido la luz que ha acompañado a muchos en sus escritorios a la hora de leer, trabajar, etc. Hoy en día lo sigue haciendo, pero hay otras opciones que si trabajas con tu ordenador te podrían interesar. He probado la lámpara para monitor de Xiaomi y esta ha sido mi experiencia.

Mi Monitor Light Bar, análisis en vídeo

Las lámparas led para monitores se han ido popularizando más y más durante los últimos meses. Una solución que permite hacer uso del ordenador en situaciones de poca luminosidad sin tener que forzar tanto la vista, especialmente si, además, quieres tomar algunas notas, leer o saber qué teclas vas a pulsar en tu teclado.

Claro que esa es la teoría y seguro que muchos se preguntan cómo se comportan luego en la práctica, si merecen la pena o no frente al tradicional flexo que durante años nos ha acompañado y aún a día de hoy sigue siendo la solución por defecto de casi cualquier escritorio.

Pues déjamele que te cuente, porque durante un mes he estado haciendo uso de la Mi Computer Monitor Light Bar de Xiaomi. Así que te cuento todo sobre la lámpara en sí y también la experiencia. Para que puedas tener mucho más claro si esta es una opción interesante o no para ti.

Una lámpara de monitor elegante y bien construida

No voy a descubrirle a nadie el buen hacer de Xiaomi a la hora de diseñar y fabricar sus productos, especialmente aquellos que no son los teléfonos móviles por los que la gran mayoría conoce al fabricante chino.

La Mi Computer Monitor Light Bar es muy elegante, minimalista y con una calidad de construcción muy buena. Mucho más si tenemos en cuenta el precio frente a otras propuestas que también están muy bien valoradas, pero que vale en doble prácticamente.

La lámpara en sí es como puedes ver en las imágenes, un tubo cilíndrico de color gris oscuro casi negro y fabricado en metal. Esto le confiere una robustez y sensación de calidad muy alta. Aunque no sólo es el tubo LED que da forma a la lámpara, también el propio soporte que se utiliza para poder adaptarse a cualquier monitor prácticamente.

Este ofrece un sistema muy similar al que puedes ver en numerosas webcams, una especie de pinza que a su vez hace de contrapeso para que la cámara no caiga hacia delante de la pantalla y se mantenga en la posición que la has puesto. Además, ese mismo contrapeso tiene una parte gomosa para que no se resbale y quede la lámpara siempre perfectamente colocada.

En mi caso, en una pantalla Dell de 25 pulgadas que no es ni excesivamente gruesa ni delgada queda perfecta. Incluso cuando muevo la pantalla con el brazo a otra posición, la lámpara se mantiene. Y ojo, porque el sistema de fijación de la lámpara a dicha base es magnético.

Por lo demás, la lámpara incluye un control remoto inalámbrico que con forma circular es muy cómodo de usar. Aunque de esa experiencia y del funcionamiento hablamos a continuación. Ahora un breve repaso a los datos técnicos principales.

  • Dimensiones de la lámpara: 44,8 cm de ancho y diámetro de 2,3 cm
  • Dimensiones del mando a distancia: 3,4 cm de alto y 66,5 cm de diámetro
  • Potencia nominal de 5W
  • Se alimenta a través de conexión USB C y requiere potencia de 5V y 1A
  • Temperatura de color de los LEDs entre 2.700 y 6.500 grados kelvin

El contenido del paquete es, por tanto el que hemos mencionado antes: lámpara, base, mando a distancia, cable USB C a USB A y manual de instrucciones.

Ahorra espacio y mejora la iluminación de tu escritorio

Hablemos de la experiencia de uso, de mi experiencia tras haber pasado por distintos tipos de soluciones a la hora de trabajar durante muchas horas delante del ordenador y realizando todo tipo de tareas, desde simple escritura de textos hasta edición de fotos y vídeos.

La principal ventaja que encuentras en el uso de este tipo de lámparas para monitor es que tu escritorio queda perfectamente iluminado y ahorras espacio. Esto puede parecer una tontería, pero en mesas pequeñas o donde hay otros accesorios y dispositivos más puede suponer un gran cambio.

Además, a menos que busques iluminar de forma indirecta con la intención de generar un ambiente lumínico concreto, el modo que tiene de hacerlo esta propuesta de Xiaomi es muy correcto. Porque lo que se ilumina es sólo el escritorio, no la luz no queda reflejada en la pantalla y eso es importante. Algo que con los flexos no suele ocurrir a menos que juegues con la posición del mismo y de igual modo puede que no consigas exactamente lo que necesitas.

Otro detalle interesante es que gracias a ese sistema magnético la lámpara LED puede oscilar unos 25º y eso todavía da más control sobre la zona a iluminar del escritorio y que está justo delante tuya. Por si el teclado, libro que estás consultando o libreta donde tomas notas está más o menos cerca de la pantalla.

Luego está el tema del control. El mando inalámbrico usa la frecuencia de los 2,4 Ghz para conectar con la lámpara y se alimenta con dos pilas triple A. Por lo demás, es muy sencillo de utilizar:

  • Una pulsación corta enciende la luz y otra la apaga
  • Si giras la rueda a la derecha aumentas el nivel de intensidad y a la izquierda lo reduce
  • Si mantienes pulsado y giras a derecha, pasas a una temperatura de color fría y si lo haces a la izquierda, es cálida. Ya sabes, entre 2.700 y 6.500 grados kelvin
  • Pulsación prolongada activa los modos para equipos

Todo esto más un índice de reproducción de color Ra95 hacen que incluso cuando la usas para tareas de edición fotográfica o de vídeo no afecte a lo que estás viendo en pantalla. Porque no tinta la imagen, no repercute en los colores que ves, así que no es un problema de cara a tareas que requieren más precisión. Aunque, aquí siempre habrá preferencias personales acerca de cómo realizar estos trabajos.

Una solución muy recomendable

Después de todos estos días probando la lámpara para monitor de Xiaomi tengo que decir que el uso de los flexos me sigue pareciendo interesante y muy cómodo en multitud de situaciones, pero estas propuestas aportan interesantes ventajas.

Al ser una lámpara que permite regular la temperatura es mucho más fácil conseguir un ambiente lumínico más agradable según el momento, situación y actividad. También el control inalámbrico de este modelo hace que sea mucho más cómodo, porque lo puedes colocar donde más fácil te resulte acceder a él.

El sistema de soporte a la pantalla es bueno y aunque para un portátil no sería lo idea, siempre podrías recurrir a una posible repisa que tuvieses junto donde trabajar habitualmente con él. Aquí ya depende de cada uno, pero soluciones hay.

Por lo demás, viendo posibles alternativas, creo que si bien las hay más económicas, por una cosa u otra no merecen mucho la pena pues sacrificas diseño o comodidad. Al igual que soluciones como la de BenQ puede ser atractivas, pero su mayor coste hace que si no estás seguro de sus beneficios no compense.

En resumen, que si pasas mucho tiempo trabajando frente al ordenador, quieres hacerlo en todo tipo de situaciones y cómodamente con una luz que acompañe a la par de ahorrar espacio, es una gran solución y queda justificado por qué muchos usuarios están cambiando sus flexos por una lámpara de monitor. Además, te puede dar mucho juego incluso para conseguir iluminaciones muy atractivos a la hora de realizar fotografía de productos o incluso grabar algún que otro vídeo.

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