La mesa de trabajo (y ocio) ideal: cómo elegirla sin equivocarse

La mesa de trabajo (y ocio) ideal: cómo elegirla sin equivocarse

Pedro Santamaría

Si trabajas desde casa no te vamos a engañar, puedes hacerlo en pijama y sin salir de la cama, tumbado en el sofá, en la mesa de la cocina o hasta tirado en el suelo. Pero si quieres hacerlo cómodamente y durante largos periodos es primordial empezar por tener una buena mesa y luego una buena silla. Hablemos de lo primero, cómo elegir la mesa  de trabajo ideal.

Trabajar desde casa

Muchos han descubierto a marchas forzadas qué es todo esto de trabajar desde casa. Y han comprobado que ni es nada sencillo ni tan idílico como pensaban en un principio. Mucho menos si no tienes un espacio de trabajo claramente delimitado del resto de espacios de la casa, aunque también hay que decir que tiene cosas buenas.

No obstante, vamos a darte algunos consejos de cara a cómo elegir la mesa de trabajo ideal. Porque junto a una buena silla es el elemento que más va a marcar tu comodidad a la hora de trabajar  en remoto y desde casa. Y eso te lo decimos con conocimiento de causa, porque llevamos más de diez años haciéndolo.

Claro que, antes de empezar, vamos a aclarar una cosa: puedes trabajar en cualquier parte de tu casa. Si te sientes cómodo en la mesa y silla que usas a diario, no hay problema. Igualmente deberías tener en cuenta lo que te contamos pues podrías mejorar más aún tu día a día.  Aunque sigas dándote el lujo de no salir de la cama algún que otro día o de acabar ese informe o proyecto tumbado en el sofá.

Cómo elegir la mesa ideal

Setup iluminacion

Vamos a ir poco a poco, asentando las bases de lo que especialistas en temas de higiene postural recomiendan y todo lo que nosotros hemos ido aprendiendo durante más de diez años de teletrabajo desde casa.

El tamaño de la mesa

El tamaño debería ser uno de los primeros aspectos que tendrías que mirar a la hora de elegir tu mesa ideal. No hace falta que sea super grande, pero sí debe tener el tamaño suficiente para que te encuentres cómodo.

Vas a estar muchas horas en ella, así que has de procurar que si un día necesitas sólo trabajar con el portátil y otro requieres tener apuntes, libretas o documentación adicional que consultar te encuentres igual de cómodo.

Un ancho de 1,20 m podría ser considerado como lo mínimo para cualquier mesa de trabajo. Si usas un portátil vas a tener espacio de sobra y si usas un ordenador sobremesa siempre puedes colocar la torre en el suelo o en el caso de ser un todo en uno como los iMac, pues recurrir a brazos articulados y ganar una mayor limpieza, orden y algo de espacio.

Por cierto, estos brazos son también muy recomendables para el monitor. Además, aportan ventajas ergonómicas al poder ajustar fácilmente la altura e incluso girarla.

Respecto al ancho, aquí nuevamente dependerá de cada uno, 60 cm de fondo bien aprovechados resultan cómodos para el día a día. Aunque si necesitas colocar diversos equipos, libros, etc., durante tu jornada no vendrían mal algunos centímetros. Que también servirían para dejar caer los brazos si la silla no tiene reposabrazos.

Por último, el material del tablero es importante. Puede que de primeras no lo veas así, pero créenos que acaba siéndolo. Elegir un material orgánico como la madera y no cristal u otras con acabado laminado en plástico es algo que se agradece a la larga por la calidez que ofrecen. Es mucho más agradable.

Al igual que el color, ten en cuenta que el tablero debe ser de un tono que no te genere ansiedad si usa colores demasiado vivos o te haga forzar las vista al ser muy oscura si, además, no hay mucha iluminación en la habitación. Aunque todo es cuestión de ver combinaciones, porque el color nogal puede darle un punto interesante cuando se combina con paredes de colores claros y espacios luminosos.

Claro que todo depende de tu actividad, porque si te dedicas a temas de vídeo o fotografía puede que un espacio más oscuro te ayude a la hora de trabajar con el material y conseguir mejores resultados en temas de edición de color.

Soporte estándar o escritorio de pie y sentado

Una vez tienes el tablero que vas a usar es importante que busques unas patas adecuadas. Puedes optar por opciones simples y económicas como algunas que venden en tiendas tipo IKEA que apenas cuestan 3€ cada pata. El problema es que la estabilidad que aporta es mínima y no hay nada peor que una mesa temblona.

Para compensar esa falta de robustez puedes recurrir a una cajonera en un lateral y ganar consistencia, pero puede que no entre en tus planes o no lo necesites. Por tanto, busca una estructura fuerte. Hay muchas pensadas para oficina que aportan todo esto que comentamos.

La segunda opción, si puedes y trabajar desde casa es algo que va para largo o simplemente es un cambio que te planteas dar para siempre, valora los escritorios para trabajar de pie y sentados.

En alguna ocasión hemos comentado que este tipo de mesas aporta ventajas según la actividad que estés haciendo en cada momento. Desde luego no son sustitutos a esos ratos que debes parar y tomar un descanso, pero sí una buena forma de cambiar de postura y mantener un estado algo más activo.

En la actualidad hay una gran oferta de este tipo de escritorios, algunos más silenciosos que otros, también con opción de memorizar diferentes alturas e incluso para estructuras en forma de L.

Elegir uno de estos escritorios ya es algo que depende de cada uno y su presupuesto, aunque es evidente que si te plantea el trabajo remoto en serio puede que sea una inversión más que rentable en poco tiempo.

Cuestión de ergonomía

Con todo lo anterior el objetivo es encontrar una combinación de elementos que te permitan estar cómodo el máximo número de horas posibles. Y, además, que te permita acceder a todo aquello que necesitas de forma rápida y ágil. De ahí que no haya que basarse sólo en los estético a la hora de elegir tu escritorio ideal.

El diseño está genial si quieres lucir espacio de trabajo en Instagram, pero si luego el producto no cumple con su propósito, no es “transparente” en tu día a día y te aporta todo lo necesario para llevar a cabo de la mejor forma posible tu trabajo no apuestes por él.

En el caso de los escritorios ocurre lo mismo y, además, cumplir con unos mínimos de ergonomía. Así que al fin todo lo que debe cumplir una buena mesa de trabajo es:

  • Tener espacio para todos tus dispositivos que usas a diario
  • Ser estable, porque teclear o escribir y que la mesa tiemble no es agradable
  • Tener la altura ideal para poder formar un ángulo recto con tus piernas sentado y con los pies apoyados al completo en el suelo. Esto más o menos es tener la mesa a la altura del ombligo
  • Si quieres cambiar de postura y aprovechar esos ratos de pie, opta un escritorio de pie/sentado
  • Material para el tablero que te resulte agradable al tacto y sea resistente al paso del tiempo. Si vas a construirlo por ti mismo, cuida bien los materiales y tratamientos para protegerlos en caso de ser maderas.

Escritorios para trabajar en casa que no defraudan

Si te atraen los escritorios de pie/sentado hay varias opciones a día de hoy que no se disparan de precio. Los de Flexispot, por ejemplo, son una opción que por unos 289 euros puede cubrir muy bien las necesidades de una gran mayoría de usuarios. Si quieres una opción más top, entonces el escritorio Jarvis es lo que buscas, aunque su precio es mayor.

Si por el contrario sólo buscas una mesa con una buena estabilidad, hay opciones como estas dos que cumplen también con la idea de ser compactas para aquellas situaciones en las que no tienes mucho espacio o necesitas poner dos mesas de trabajo independientes.

Aún así, hay muchas más opciones que puedes encontrar en tiendas como IKEA y similares. Sólo tienes que tener en cuenta todo lo que te hemos contado.