Con esta ‘ventana’ de Mitsubishi vas a creer que te ilumina la luz del sol

Mitsubishi ha creado unas ventanas o tragaluces capaces de generar una luz artificial muy parecida a la luz natural. Exacto, para que tengas la sensación de que te está entrando la luz del sol aunque estés trabajando en el sótano de un edificio de oficinas. Y así no te sientas encerrado.

El tragaluz LED que simula la luz del sol

Ventana artificial Misola

Recuerdo una conversación en la que me explicaban por qué la mayoría de los centros comerciales construidos hace años no tenían apenas ventanas a la calle: evitar que el cliente tuviese noción del tiempo. Es decir, privándoles de ver si aún era de día o si estaba anocheciendo se propiciaba una mayor estancia del cliente y aumentaba la probabilidad de consumo.

El problema es que tener sólo luz artificial también genera un efecto negativo en los trabajadores, especialmente en entornos de oficina. Porque es fácil que si la luz no es de calidad genere un espacio algo deprimente. De ahí la importancia de una buena iluminación y la propuesta de Mitsubishi.

El fabricante ha creado unos tragaluces LED que junto a su diseño generan una luz similar a la luz natural. Aunque tiene un pequeño truco visual que es el que realmente permite obtener una sensación mayor de ser iluminado por la luz del sol.

Como puedes ver en el vídeo, esta propuesta de Mitsubishi llamada Misola no es una panel LED más. Está encajado en un marco de unos 5 cm más o menos que ayuda a generar esa sensación de tragaluz mediante un truco visual que consiste en iluminar sólo tres de las cuatro caras internas. Así, el que no se enciende muestra una especie de efecto de sombra que hace creer que efectivamente es luz natural lo que ilumina.

Además, hay dos detalles más que son interesantes. Cuando se usan varias de estas propuestas se pueden configurar para que la sombra corresponda por igual en cada una de ellas según la posición del sol que se haya fijado. Y también se puede establecer para que, si se quiere, la temperatura de color variedad y puedes ver la evolución de la luz durante las primeras horas del día y al llegar el atardecer.

El gran problema, de cara a una implantación masiva es que estas ventanas artificiales cuestan más de 6.000 euros para el modelo básico y casi 7.000 euros el que tiene funciones programables con integración de temporizadores automáticos. Así que habrá que pensarlo bien, pero si eres de los que trabaja en espacios de interior seguro que valoras una propuesta así.

Otras «ventanas» al exterior

CoeLux

Siendo conscientes de lo complicado, por no decir imposible, que resultaría modificar los distintos espacios de oficinas, la lógica dice que habrá que buscar soluciones en la tecnología. De ahí este tragaluces Misola de Mitsubishi. Aún así, no es la primera de estas propuestas que buscan ofrecernos una «ventana» al exterior.

Otros fabricantes han lanzado años atrás propuestas similares. La gran diferencia está en cómo avanza la calidad de los paneles LEDs en cuanto a calidad de luz y control sobre la misma. Pero puede que recuerdes otros productos parecidos como las ventanas de CoeLux o Philips Hue Aurelle.

Aunque esto que cubre necesidades de oficina también se puede aplicar al hogar. Y si no buscas una ventana como tal, la mayoría de luces inteligentes RGB ofrecen, a través de sus apps, la posibilidad de configurar su luz para simular un amanecer, atardecer o incluso luz diurna.