Monitores gaming: lo que debes saber antes de comprar

Monitores gaming: lo que debes saber antes de comprar

Pedro Santamaría

Un buen monitor cambia por completo la experiencia de uso de cualquier actividad que quieras realizar. Pero si nos centramos en el tema de los vídeojuegos, una pantalla adecuada puede marcar diferencias incluso en el resultado de tus partidas. Así que, veamos cómo elegir un buen monitor para jugar y no morir en el intento.

Las claves para elegir un buen monitor gaming

En general no existen malos productos sino dispositivos más o menos recomendables según las necesidades y tipos de uso. En el tema de los monitores ocurre esto, ya que no es lo mismo una pantalla para uso ofimático que otra para diseño o para jugar vídeojuegos. Y es de este último caso del que nos vamos a ocupar: cómo elegir el mejor monitor para jugar.

Para elegir un buen monitor y estar seguro de que no te has equivocado debes tener claro algunos conceptos y características claves. Así que, hagamos un repaso rápido y claro de lo que debes conocer.

Tecnología de panel: IPS vs TN vs VA

A día de hoy tendrás claro que hay dos tecnologías en esto de la fabricación de pantallas: OLED y LCD. En cuestión de monitores para juegos no es muy habitual ahora mismo ver pantallas OLED, aunque hay algunas. Así que las vamos a omitir, porque también suponen un mayor desembolso y realmente no merecen tanto la pena.

Centrándonos en las pantallas LCD TFT hay que saber que existen tres tipos de paneles básicos: IPS, TN y VA. Dentro de cada uno de ellos se pueden encontrar algunas variantes, pero en esencia son idénticos y no compensa liarse mucho.

Según el tipo de panel LCD encontrarás ventajas y desventajas. Por eso, no hay un ganador absoluto y sí opciones que se adaptarán mejor o peor a aquello que estés buscando. Si tuviésemos que resumir rápidamente lo mejor y lo peor de cada tecnologías sería esto:

  • Paneles IPS ofrecen una gran calidad de imagen, con un color bastante fiel y ángulos de visión muy amplios (evitan el oscurecimiento de algunas zonas cuando no estas perpendicular a la pantalla). La parte negativa o menos positiva es que son pantallas que ofrecen un tiempo de respuesta mayor y un contraste inferior (negros menos profundos).
  • Paneles TN ofrecen por el contrario pantallas con un tiempo de respuesta muy bajo y una velocidad de refresco alta. Eso sí, sacrificas un poco calidad en la reproducción de los colores respecto a un IPS y ángulos de visión también son más limitados. Claro que, son o suelen ser más económicos.
  • Paneles VA destacan por su contraste  y brillo. Son una buena opción, aunque tampoco resulten perfectos. El tiempo de respuesta no llega a ser tan rápido como en los de tipo TN, ni tampoco la fidelidad de color. Además, suelen ser usados de forma más habitual en televisores y no tanto en pantallas para ordenador.

Tiempo de respuesta

El tiempo de respuesta de una pantalla hace alusión al intervalo que transcurre entre que se da la orden y se ve ejecutada en pantalla. Es decir, tú pulsas el botón para disparar, saltar, dar un puñetazo, etc., y lo que tardas en ver la acción es el tiempo de respuesta.

Esto tiempo de respuesta resulta importante en juegos donde esas pequeñas diferencias de milisengudos pueden marcar el desenlace de la partida. Por tanto, y más en juegos competitivos, cuando menor sea el tiempo de respuesta mejor.

Velocidad de refresco

La velocidad de refresco por su parte es el número de veces que se dibuja la imagen en pantalla. Cuanto más alto es este valor mayor fluidez y sensación de realismo obtienes. Y, de nuevo, en partidas donde hay un claro componente de acción resultan muy beneficiosas ya que permtiten responder más rápidamente a los movimientos de tus rivales.

En la actualidad, encontrar pantallas con una tasa de refresco de 144 Hz empieza a ser algo más que habitual cuando hablamos de monitores gaming. Y en juegos o visualizando contenidos donde hay mucha acción permiten disfrutar de una imagen más claras al evitar ese efecto halo que provoca que las imágenes rápidas parezcan borrosas. Aún así, como verás luego, no debe ser el valor principal a la hora de decidir qué modelo adquirir.

Pasos para elegir un buen monitor gaming rápidamente

Teniendo claro lo anterior, la pregunta es: ¿cómo elijo el mejor monitor para juegos? Pues a ver, hay muchas formas de afrontar esta decisión, pero tanto para este tipo de pantallas como para cualquier otra, este esquema puede serte muy útil. Así que, es cuestión de ir paso a paso hasta tener la configuración de hardware que debería cumplir tu monitor ideal.

Tamaño de pantalla y resolución

El primer filtro es el tamaño de pantalla y la resolución de la misma. Porque, a pesar de que jugar en grandes diagonales siempre resulta llamativo, no forzosamente debe ser u ofrecer la mejor experiencia de juego posible. Menos aún si piensas jugar online y en modos competitivos.

Por tanto, establece qué diagonal de pantalla necesitas en función a la distancia de juego. Un monitor de 27″ puede ser una gran opción para tener un tamaño considerable sin sacrificar en el resto de características y sin realizar una inversión demasiado alta, aunque el tema precio lo dejamos para el final.

Respecto a la resolución de pantalla, aquí tienes que tener en cuenta la potencia de tu PC y otro posibles usos que vayas a darle. Es cierto que las pantallas 4K de 27″ ya no son tan caras, pero puede que encontrar un panel de 27″, 4K y con una velocidad de refresco de más de 60Hz te va a costar encontrarlo. Y si lo haces, lo que te va a costar es pagarlo.

Así que, si tienes claro que es sólo para jugar, monitores de 27″ 1080p hay muchos y a muy buen precio. En su defecto, los paneles QHD dan un extra de resolución y podrían interesarte. Y sobre la tecnología del panel, nuevamente, si es para jugar un panel TN aporta ventajas. Pero si quieres usar la pantalla para otro tipo de usos, es posible que te convenga más el que sea IPS.

Velocidad de refresco

Como te hemos explicado arriba, poder usar velocidades de refresco altas (120Hz, 144Hz, etc.,) aporta ventajas y mejora la experiencia de juego. Pero has de saber que no depende sólo del monitor, la tarjeta gráfica de tu PC es la gran responsable aquí.

Si la gráfica no ofrece ni conexiones ni potencia suficiente para sacar una señal de vídeo con una tasa de refresco de más de 60Hz da igual que la pantalla sí las admita. No vas a notar cambio ni mejora alguna.

Tecnologías G-Sync y AMD FreeSync

Relacionado con lo anterior, las tencnologías de refresco variable de la imagen permiten poner en sincronía la imagen que saca la gráfica y al propio monitor. Si no están, es posible que durante el proceso de envío y recepción de la imagen se produzcan algunos artefactos. Así que sí, merece la pena que tu próximo monitor tenga Nvidia G-Sync o AMD FreeSync.

Como ya podrás intuir, no compres una pantalla con Nvidia G-Sync si tu gráfica es AMD y viceversa. Porque no son tecnologías compatibles, así que o todo Nvidia G-Sync o todo AMD Freesync.

Vale, ahora que ya o tienes claro todo un resumen rápido para afianzar contenidos. Si estás buscando una pantalla nueva para disfrutar al máximo de tus juegos favoritos estos son los pasos que has de seguir:

  • Elegir diagonal de pantalla según espacio disponible que tengas y distancia de juego. Entre 24 y 27 pulgadas son tamaños recomendables y donde se concentra la mayor oferta.
  • Resolución: si tu gráfica no es capaz de soportar juego en 4K con calidad, mejor una pantalla 1080p o si tienes cierta potencia, pantallas QHD.
  • Si buscas monitor con una velocidad de refresco alta, entonces opta por paneles LCD tipo TN. Si quieres mejor calidad en la representación de color, ángulos de visión, etc., los paneles IPS son mejores, pero si también quieres una velocidad de refresco de más de 60Hz te va a costar más.
  • Si usas gráfica NVIDIA, que tenga Nvidia G-Sync. Si usas GPU AMD, que disponga de AMD Freesync.

Listo, con esto ya serás capaz de encontrar el monitor gaming que mejor se adapte a tus necesidades. Y no te quedes sólo con los que tenga la etiqueta gaming, a veces hay monitores que a pesar de tener un refresco máximo de 60Hz resultan mejor opción por calidad global que los que añaden esa etiqueta tan llamativa.