Las claves de un buen monitor para edición de foto y vídeo

Las claves de un buen monitor para edición de foto y vídeo

Pedro Santamaría

Elegir un buen monitor para juegos no es lo mismo que elegir uno para tareas de edición de vídeo y fotografía. En ambos se busca la máxima calidad de imagen, pero hay características que no tienen el mismo peso según el uso. Por eso, tras haber visto algunas opciones para gaming, vamos a centrarnos en monitores para tareas creativas.

Las claves de un buen monitor para foto y vídeo

Monitor para fotografía y vídeo

Cuando se trata de elegir un buen monitor para tareas de edición de vídeo y fotografía hay que tener en cuenta algunas características por encima de otras. Así que, no te quedes con la primera opción que te recomienden en pan «este es el mejor monitor del mercado». Algo que efectivamente podrá ser así, pero para qué tipo de uso.

Como ya vimos, elegir un buen monitor gaming es fácil si sabes qué debes mirar. Para usos creativos más o menos es igual. Así que vamos por partes.

La importancia del panel

Ya debes saber, y si no te lo contamos, que hay varios tipos de panel. Cada una de estas tecnologías (TN, VA o IPS) tienen sus pros y contras, pero si buscas la mejor calidad de imagen es evidente que los paneles IPS son los más adecuados. Podríamos meter algunas pantallas OLED, pero su coste hace que no resulten tan atractivas, menos aún de cara a un uso continuado a lo largo de los años.

¿Por qué un panel IPS con respecto al resto de tecnologías de pantallas? Pues hay dos aspectos básicos:

  • Ofrecen los mejores ángulos de visión, eso evita oscurecimientos cuando miras la imagen desde los laterales.
  • Permiten una alta fidelidad de color.

Entonces, ¿cualquier monitor IPS es ya una buena opción para fotografía y vídeo? La respuesta es no, hay otros aspectos técnicos que además de la calidad marcan también su precio. De modo que si buscas un nuevo monitor, no vale sólo con leer sus especificaciones, ver que cuenta con una pantalla de este tipo y comprar la más económica.

Relación de aspecto y resolución

Monitor relación de aspecto

Pantallas con formato panorámico o ultra panorámico, estas son las dos opciones que vas a encontrar en el mercado y las que en parte van a marcar el siguiente parámetro de la resolución máxima.

Teniendo en cuenta que la resolución en tareas creativas es un factor importante, debes decidir si prefieres una pantalla con una relación de 21:9 o 16:9. Porque según eso, la densidad de pixeles por pulgadas variará.

Las pantallas 21:9 suelen llegar a una resolución máxima de 3440 x 1440 píxeles, lo que ofrece un valor dpi de 109 con diagonales de 34 pulgadas que es lo habitual. Sin embargo, las pantallas 16:9 alcanzan la resolución 4K en distintas diagonales y la densidad de píxeles suele ser mayor.

Si lo que necesitas es trabajar cómodamente con líneas de tiempo muy amplias, las pantallas ultra panorámicas son muy buena opción. Pero para la mayoría de usos, las tradicionales panorámicas y con resolución 4K son ahora mismo las más interesantes por cuestión de precio y prestaciones. Y si has de ir a un panel con menor resolución, no bajes de QHD.

Profundidad de color

Sabiendo qué diagonal y relación de aspecto quieres, el apartado que más va a marcar la calidad de la pantalla es el tipo de panel IPS usado y su profundidad de color máxima.

La profundidad de color no es otra cosa que el número de colores que es capaz de representar en pantalla. A mayor número más rica será la imagen y se evitarán problemas como el banding (esos saltos apreciables cuando vemos un degradado de color).

En la actualidad, la mayoría de monitores ofrecen 8 bits de profundidad de color. Y las gamas compatibles con wide color suben hasta los 10 bits. Aunque aquí hay que hacer una aclaración, ya que no es lo mismo 10 bits nativos que 8 bits + FRC.

Los paneles de 8 bits + FRC ofrecen mediante el uso de algoritmos y cálculos avanzados la posibilidad de mostrar resultados similares a un panel 10 bits nativos. No es lo mismo, pero el ahorro económico puede hacer que compense la diferencia de precio. Especialmente sí lo que realizas en dicha pantalla es una primera aproximación a la que será la edición final.

Cuando usas el monitor para fotografía lo ideal es tener la mayor calidad posible, así que si puedes apuesta por paneles que ofrezca wide color gamut. Aunque, si vas a editar vídeo puedes considerar apostar también por un televisor OLED, aunque ya hablaremos con más detalle de este tipo de casos.

Brillo y soporte HDR

Cuando realizas tareas de corrección de color, el brillo es importante pero no determinante. Si quieres editar material HDR sí que debes tener un nivel de brillo máximo adecuado para trabajar con dicho material además de tener soporte para espacios de color más amplios. Pero en el resto de tareas, lo normal es tocar color o realizar correcciones en entornos donde la iluminación es siempre la misma.

Así que asegurándose un brillo de 150 o 160 bits es suficiente para tener una buena calidad de imagen. Claro que, nuevamente nos remitimos a lo anterior, si vas a editar material con alto rango dinámico es probable que te compense más sumar a tu equipo un televisor OLED.

Soporte de LUT, viseras y otros extras

Monitor profesional EIZO

Para finalizar, los monitores de más alta gama ofrecen soporte para la carga de LUTs. Estos archivos permiten modificar cómo se verán los colores. Esto ayuda a tener una idea del resultado final o mejorar ciertos flujos de trabajo. Aunque es un extra que encarece bastante el precio final de la pantalla.

Luego hay otros extras como el contar con viseras para evitar reflejos o bases que permitan un mayor control de la posición del monitor para mejorar la ergonomía de trabajo. Pero eso es algo que, mientras la pantalla tenga soporte VESA, es fácil solucionar con algunos de los múltiples brazos que existen en el mercado.

Elegir un buen monitor para foto y vídeo sin equivocarse

Con todo esto, elegir un buen monitor para fotografía y vídeo (además de otras tareas creativas) no debe ser complicado. El primer paso es tener claro cuánto estás dispuesto a pagar por hacerte con la mejor opción en relación calidad/precio. A partir de ese momento, elige tamaño, resolución y busca el panel que mejores prestaciones ofrezca. Pantallas de 27″ 4K con paneles de 8 bits + FRC se pueden encontrar ya a muy buen precio y ofrecen grandes resultados. Eso sí, no te olvides de que tenga las conexiones que mejor se adapten a tus necesidades.