Sony A7sIII análisis en vídeo

Sony A7sIII análisis en vídeo

Daniel Espla

Puede que para algunos haya sido una eternidad pero, tras 5 años de espera, Sony ha actualizado su familia de cámaras diseñada especialmente para videógrafos: la Sony A7S III. Una cámara de luces y sombras que he tenido la oportunidad de tener entre mis manos, y de la que hoy te cuento mi experiencia tras probarla.

Sony A7S III, análisis en vídeo:

Diseño

Déjame que, antes de comenzar a hablarte de esta nueva cámara, te ponga en situación. Llevo siendo usuario de cámaras Sony desde hace 4 años. Por mis manos han pasado varios modelos tanto de la gama APS-C como de la familia Full Frame de este fabricante. Por este motivo, cuando saqué de su caja la nueva A7s III, tuve la sensación de tener mi propia A7 III vitaminada.

A pesar de sus similitudes, salta a la vista que el cuerpo de este nuevo integrante es más grande y robusto. Un cuerpo con un grip que nos permite sujetar la cámara con más firmeza que generaciones anteriores. La distribución de botones y diales es la misma que en la Sony A7R IV. En este aspecto, la única diferencia clara la encontramos en el botón de grabación que ahora es mucho más grande y está ubicado en la botonera superior. Algo que aquellos que nos dedicamos al vídeo agradecemos enormemente.

Pero si de un cambio físico debemos de alegrarnos los usuarios de Sony es el monitor. Muchos, sobre todo los que nos auto grabábamos, pedíamos un cambio en la pantalla para que esta se convirtiese en 100% abatible y no la solución que planteaban cámaras como la a6600. Así que parece ser que el fabricante ha escuchado nuestros ruegos y, ahora, tenemos  un monitor que podremos girar, rotar y mover prácticamente a nuestro antojo. Esto le añade, además, un punto extra de seguridad ya que, ahora podremos girar el monitor y colocar la pantalla hacia el interior para evitar accidentes por golpes o posibles arañazos.

En el resto del cuerpo no vamos a encontrar mayores cambios, al menos a simple vista. Tendremos que comenzar a destapar las bandejas con sellado del cuerpo de esta A7S III para seguir viendo novedades:

  • En la parte izquierda encontramos los típicos conectores para auriculares y micrófono, microUSB, USB-C y, como novedad en este modelo, un conector HDMI completo. Algo que será fundamental para un detalle que veremos en el apartado de grabación de vídeo.
  • Desde abajo tendremos acceso a la ranura para la batería. Aquí podremos colocar una de tipo Sony NP-FZ100, que nos dan mucha más autonomía que en las Sony NP-FW50 de las generaciones anteriores. Una batería que ya he podido probar durante mucho tiempo en mi A7 III y que funciona increíblemente bien y nos permite grabar y hacer fotografías durante varias horas sin muchos problemas.

  • En el lateral izquierdo tenemos la bandeja para las memorias que, en este caso, tendremos que desplazar para abrir la bandeja. Y, al hacer esto, podremos ver el nuevo sistema multitarjeta ya que esta A7S III es capaz de usar tarjetas SD «normales» como las nuevas CFexpress Tipo A. Unas memorias absurdamente caras en estos momentos, pero que cuentan con una tasa de escritura / lectura de hasta 700 Mb/s.

Como te comentaba al inicio de este apartado, los cambios que ha implementado Sony a nivel físico en esta cámara son justo los que necesitaba. Una vieja conocida para los usuarios de Sony, con mejor ergonomía, sellado en todos los sentidos y que, al fin, cuenta con ese monitor abatible que muchos necesitábamos.

Una «bestia» nocturna del vídeo

Respecto al sensor, mucho se había rumoreado en estos 5 años en cuanto a especificaciones, tasas de frames, códecs y demás parámetros. Cambios que vaticinaban una posible resolución 6K u 8K y un gran número de megapíxeles. Y no, todo lo contrario, seguimos teniendo grabación máxima en 4K y un sensor de 12 megapíxeles. ¿Acierto o decepción? Depende de cómo lo mires.

Este 2020 ha sido el año de las mirrorless y la grabación a altas resoluciones. El ejemplo lo tenemos claro en la R5 de Canon con su RAW en 8K. Y puede que Sony no apostase por llegar a una resolución más alta pero, sin duda, no defrauda en lo que ofrece.

¿Por qué sólo 12 megapixeles?

Puede que, llegados a este punto, te estés haciendo esta pregunta. La letra que acompaña al nombre de esta cámara hace referencia a «Sensibility», es decir, a la sensibilidad ISO que es capaz de alcanzar llegando a valores que van de 80 – 409.600 ISO.

Esto nos permite, literalmente, convertir la noche en día. Llegar a los valores máximos de sensibilidad hará que la imagen sea igualmente inservible que otras muchas alternativas del mercado. Pero, lo que sí te puedo decir, es que con la A7S III podrás trabajar sin muchos problemas a valores más altos que el resto.

La explicación técnica de que esto sea posible es que, gracias a ese menor número de megapixeles. Los fotodiodos encargados de recoger la luz en el sensor son de mayor tamaño y, por lo tanto, la «resistencia al ruido» de estos es mayor.

Un extra de color para tus grabaciones

Esta A7S III es capaz de grabar vídeo en 4K a un máximo de 120 fps e, importante, con una profundidad de color de 10 bits y un muestreo de color 4:2:2. Estos últimos datos de profundidad serán un estándar tanto en el nuevo códec XAVC S-I, el cual nos suministra la máxima calidad de grabación interna, como en el resto de códecs y modos. Algo que si debes saber es que, si bajamos a resolución FullHD podremos llegar a grabar en 240 fps si necesitásemos una cámara aún más lenta.

Como ya te había mencionado, el que este modelo incluyese un HDMI completo en su cuerpo nos beneficiaría principalmente en un apartado. Y es que, a través de monitor externo, esta cámara es capaz de grabar vídeo en RAW a resolución 4K y una profundidad de color de 16 bits. Por desgracia, al no contar con uno de estos equipos de grabación externa no hemos podido probar este apartado. Pero, si los resultados de grabación interna ya son espectaculares, estos sólo pueden mejorar aún más.

Sin lugar a dudas, lo que podemos llegar a conseguir grabando con esta cámara es increíble. Que al fin contemos con una mayor información de color junto a los perfiles de imágenes de Sony (Cine, Slog y HLG, entre otros) nos permiten retocar mucho nuestras grabaciones en post producción, sin el miedo a estropearla rápidamente si hacemos modificaciones más forzadas.

En mi caso, usando la A7 III, solía grabar en Slog2, HLG o Cine4 en función de lo que necesitara en cada situación. El Slog3 era algo que terminaba por no usar, ya que, el trabajo en postproducción era mucho más complejo y era relativamente sencillo acabar estropeando la imagen. Sin embargo, ahora que con este modelo contamos con mucha más información, el perfil Slog3 cobra mucho más sentido en los casos que priorice obtener un mayor rango dinámico y es más sencillo trabajar con él.

Estabilización y enfoque vitaminados

Acompañando a todo esto, el sensor de esta cámara posee la estabilización de 5 ejes que ya habíamos visto en otros modelos de la marca. Y, como añadido, un modo SteadyShot Activo. Esto no es más que una estabilización digital que realiza un crop del sensor de un 1,1. Algo insignificante pero que mejora mucho el resultado final. Esta estabilización mejorada podremos activarla desde los menús de la cámara que, por cierto, han sido reorganizados y mejorados en la A7S III.

Otro enorme cambio respecto a la grabación de vídeo, comparado con mi A7 III, lo he visto en 2 pequeños detalles que, en mi caso, me dan la vida:

  • Grabación sin límites: por suerte, al igual que ya vimos en la Sony a6600, este modelo no cuenta con el molesto límite de 30 minutos en la grabación de vídeo. Por lo tanto, lo único que podrá «pararnos» será la batería o el almacenamiento.
  • Enfoque al ojo continuo: este tipo de enfoque es algo con lo que ya contábamos en fotografía pero, en la grabación de vídeo, es una novedad en esta gama. Añadido a la rapidísima velocidad de enfoque de estas cámaras, lo convierten en un must para aquellos usuarios que se autograben como los vloggers. O, por supuesto, para cualquier videógrafo que no quiera perder el foco en ningún momento.

Fotografía

Si conocías previamente a la familia S de estas cámaras de Sony sabrás que no destacan precisamente por el apartado fotográfico. Esto se debe a, principalmente, esos 12 escasos megapixeles entre otros detalles.

A pesar de dedicarme profesionalmente al vídeo, por hobby (y en ocasiones por trabajo) me gusta mucho hacer fotografías. Y, en este apartado, he de decir que me daba bastante respeto el usar esta cámara. Pero, tras estas semanas de pruebas, todas esas dudas se han disipado por completo.

Fotos de muestra

Las fotos que he conseguido realizar con ella están a un muy alto nivel, tanto de día como al caer la luz. Esa sensibilidad ISO «extra» que tenemos en el vídeo también está presente en las fotos y, por lo tanto, la gestión de ruido es más que correcta en malas condiciones de luz.

Algo que de lo que no te había hablado hasta ahora es sobre su visor, el cual cuenta con nada más y nada menos que 9.437.184 puntos. Un elemento que, actualmente, se sitúa como el mejor visor electrónico creado hasta la fecha para cámaras mirrorless.

Si buscas una cámara para hacer fotos al más alto nivel, quizás esta no sea la opción más adecuada para ti. Sin embargo, me parece que podemos realizar muy buenas fotografías que, para impresión a baja escala o para publicarlas en redes sociales, es más que suficiente.

Una cámara increíble por un precio abrumador

Llega la hora de que te cuente mis conclusiones tras probar la Sony A7S III. Puede que esta nueva integrante de la familia de cámaras del fabricante no nos ofrezca la mayor resolución del mercado, hasta ahí estamos todos de acuerdo. Pero, dentro de sus posibilidades, tenemos las mejores opciones.

Gran cantidad de información de color, acompañado de los perfiles de imagen para sacar el mayor rango dinámico posible y, por supuesto, pudiendo grabarlo todo en 4K a 120 fps. Todo esto hace de ella una gran apuesta tanto para los que ya éramos usuarios de cámaras Sony, como para aquellos que quieran dar el salto.

Pero todo no podía ser ideal y, como en cualquier opción, existe un punto controvertido al rededor de esta cámara: su precio. Podremos adquirir la Sony A7S III actualmente en la web del fabricante por 4.200 euros. ¿Merece la pena pagar tanto dinero por esta cámara? En mi opinión, si. Pero entiendo que se quede fuera del presupuesto de muchos freelance, sobre todo en los tiempos que corren. En ese caso, mi recomendación es que esperes unos meses para que puedas encontrar alguna oferta interesante que haga que su precio sea algo inferior.