Sony ZV-1, análisis: mucho más que una cámara para vloggers

Sony ZV-1, análisis: mucho más que una cámara para vloggers

Pedro Santamaría

La Sony ZV-1 es mucho más que una simple cámara de vlogging. Durante los días que he podido probarla me ha quedado claro que se pueden lograr resultados muy interesantes con ella. Sólo hay que conocer cuáles son sus limitaciones para poder aprovechar aún más sus múltiples virtudes. Te cuento mi experiencia con esta nueva propuesta del fabricante japonés que, desde mi punto de vista, es una de las cámaras más interesantes de este 2020.

Sony ZV-1, análisis en vídeo

Para algunos puede que mi afirmación acerca de que esto es mucho más que una simple cámara de vlogging pueda parecer exagerada, más aún si digo que perfectamente podría servir para trabajos profesionales de vídeo, pero es exactamente lo que pienso.

Después de unos días con ella, mi experiencia con la Sony ZV-1 ha sido tan buena que la considero una gran compañera de cámaras como la propia Sony A6600 o la popular Sony A7 III, y la mejor cámara para todo aquel que quiere empezar a crear contenido en vídeo, le atrae el formato vlog y busca calidad, versatilidad y un tamaño muy compacto. Así que vayamos por partes y empecemos por lo primero, las características técnicas.

CaracterísticasSony ZV-1
SensorCMOS Exmor RS 1 pulgada 20 MP
Resolución VídeoVídeo 4K a 30p o 1080p a 120p + HFR (960, 480 y 240 fps)
Focal24-70 mm (equivalente 35mm)
Apertura max.F1.8/2.8
Sistema estabilización
AutoenfoqueContraste y detección de fase (Cara y ojo continuo para foto y vídeo) También para animal (sólo foto)
PantallaTáctil y abatible
ExtrasVídeo HLG, S Gammut3.cine, Slog 3 y otros perfiles logarítmicos
Dimensiones105,4 x 60 x 44 mm
Peso294 gr
Precio799 euros

Una cámara para llevar siempre encima

La Sony ZV-1 es una cámara con un diseño muy compacto, algo que salta a la vista con sólo verla. Es pequeña, ligera y aunque no alcance ese nivel de construcción visto en la familia RX100 de Sony no supone problema alguno.

El plástico usado en su carcasa transmite sensación de robustez y calidad. De modo que puedes estar tranquilo. Aunque lo más llamativo es que resulta una cámara muy cómoda y que gusta gusta llevar siempre encima. Algo que a los vloggers les atraerá mucho.

Haciendo un repaso por su exterior, hay determinados elementos que llaman mucho la atención. Mientras que otros son básicamente lo mismo que hemos visto en otras cámaras del fabricante, pero que no se pueden valorar correctamente hasta que no se han probado. Así que veamos primero la botonera trasera.

La sony ZV-1 introduce una botonera similar a lo que ya se puede ver en otras propuestas del fabricante. Hay una rueda principal que funciona también a modo de cruceta y una serie de botones que dan acceso al menú, la previsualización del material capturado así como distintos accesos rápidos.

No son tantos botones como los que podríamos tener en una A7, pero sí los suficientes para obtener un manejo rápido de la cámara en prácticamente todo tipo de situaciones. Además admite algo de personalización de los controles y configuraciones que podrás memorizar para un cambio aún más rápido.

El único problema que le veo a la botonera trasera es su tamaño. Personalmente para mi no lo ha sido, pero entiendo que habrá usuarios a los que sí les cueste interactuar con ellos. Por suerte con los botones de la parte superior eso no ocurre, son más grandes y hay más espacio entre ellos.

En dicha parte superior tenemos el botón de encendido y apagado, cambio de modo, inicio de grabación de vídeo, disparador, palanca de zoom y un botón C1 que activa una de las prestaciones destacadas de la cámara de la que luego te hablo.

El único botón «conflictivo» es el de encendido, que cuando le colocar el corta vientos al micrófono queda algo tapado. Pero aquí Sony ha introducido una interesante característica que permite activar la cámara con sólo desplegar la pantalla y apagarla cuando se vuelve a plegar.

Esto que puede parecer un detalle poco significativo, para el vlogger y ese concepto de cámara point and shoot es algo que se agradece. Porque ahorras un paso intermedio que te roba un par de segundos y pueden ser importantes a la hora de determinar si te da tiempo capturar o no eso que está pasando delante tuya.

Por lo demás, otros detalles interesantes de esta cámara son el LED frontal de color rojo. Este permite tener una alerta visual con la que tendrás la certeza en todo momento de si estás grabando o no. Cuando grabas en modo 4K es especialmente útil, porque como luego te contare, la grabación de vídeo a máxima resolución está limitada en tiempo.

El segundo detalle interesante es la rejilla superior. Ahí se esconde un micrófono de tres cápsulas que mejora la calidad de grabación de audio y que se pude tapar con un corta vientos o deadcat que incluye la cámara de serie y para grabaciones en exteriores es genial. Aunque el detalle más significativo de esta cámara a nivel de diseño es su pantalla abatible.

Sony ha introducido en esta Sony ZV-1 algo que muchos usuarios le pedían desde hace años: una pantalla articulada que pudiesen abatir en multitud de posiciones. Esto para el formato vlog es casi imprescindible y para otros tipos de planos resulta también muy útil. Ojalá sea algo que poco a poco se extienda a futuras propuestas de la serie A6x00 y A7.

Para finalizar, en uno de los laterales están las conexiones: entrada de micrófono, conector micro USB y salida mini HDMI. Aquí sorprende que en pleno 2020 tenga micro USB y no USB C. Sony tendrá sus motivos para tomar dicha decisión, pero hubiese sido genial un USB C por muchas razones. No obstante, tampoco es un gran problema. Así que, visto todo esto, empecemos a hablar de aquello que le aporta valor a esta cámara.

Las claves de la Sony ZV-1

Con un diseño compacto y un enfoque claro de apuntar y disparar, el apellido vlogging en la caja y a Sony como fabricante, ¿qué hace realmente especial a esta cámara? Pues son varias las características claves de la Sony ZV-1:

  • Sistema de autoenfoque. Aquí Sony lleva años demostrando que prácticamente no tiene rival y con esta Sony ZV-1 vuelven a demostrarlo. Rápido y preciso, así es como definimos a sus sistema AF que sigue conservando el enfoque a la cara y al ojo tanto para foto como para vídeo de forma continua. Pero en esta ocasión añaden un botón que activa el denominado modo showcase. Este permite desactivar esa detección de cara y ojo para ofrecer un enfoque muy rápido que detecta cuando un nuevo elemento entra en primer plano. Funciona de maravilla y para determinados tipos de creadores de contenido que de forma habitual están mostrando cosas a cámara será de gran ayuda
  • Sistema de estabilización. La estabilización de la Sony ZV-1 no hace milagros, pero permite obtener un material usable cuando grabas con cámara en mano. Para el formato vlog esto es clave, pero hay que tener en cuenta que en el modo más agresivo se aplica un mayor recorte al sensor. Esto unido a la focal puede ser demasiado para autograbarse, pero es el coste por obtener un vídeo más fluido. Cuando se usa una focal larga (70 mm) la estabilización es anecdótica

  • Grabación de audio. Sony introdujo un micrófono de tres cápsulas más un accesorio (corta vientes o deadcat) que ayuda mucho cuando se graba en exteriores y hay viento. Tiene más calidad que otras cámaras de la marca, aunque si necesitas más siempre podrás conectar un micrófono de solapa o cañón a través de la conexión Jack de 3,5 mm
  • Modo Bokeh. Sí eres un usuario experimentado esto no se hará falta, pero si no tienes muchos conocimientos con la Sony ZV-1 es muy fácil lograr ese bokeh que tanto gusta en vídeo. Pulsas un botón y pasa del denominado modo nítido (lente con apertura f5.6) a modo difuminado (lente con apertura máxima f.18 o f2.8 según focal). Eso cierto que una mayor apertura puede acarrear una imagen sobreexpuesta, pero para eso la cámara incorpora un filtro ND. Lo dicho, para usuarios poco expertos es muy atractiva esta opción
  • Tonos de piel mejorados. Aquí Sony propone dos formas de mejorar siempre la la imagen cuando grabas a personas. Por un lado calculando siempre la exposición a la cara y por otro aplicando un suavizado que a los y las vloggers de belleza seguro que les encanta. Personalmente es la característica menos llamativa para mi, pero admito que añaden un valor extra para determinados usuarios

Junto a todo esto, la cámara ofrece prestaciones avanzadas que los usuarios profesionales van a aprovechar enormemente y por eso el decir que esto es algo más que una simple cámara de vlogging.

La Sony ZV-1 añade la posibilidad de grabar vídeo 4K. Eso sí, por cuestiones técnicas está limitado a 5 minutos. Se puede grabar algo más de tiempo si se ajusta el apagado automático por temperatura en su valor alto, pero debes tenerlo en cuenta. En vídeo a 1080p no hay límite de tiempo, como ocurría con la Sony A6600.

También tenemos grabación de vídeo logarítmico, desde los clásicos perfiles Cinema hasta Slog y HLG. Es verdad que la corrección de color con estos perfiles no es fácil al principio, pero con el tiempo se puede llegar a sacar una imagen de vídeo de gran calidad, cercana a la que ofrece la Sony A7 III salvando las distancias que genera el uso de lentes intercambiables y un sensor full frame en lugar de una pulgada.

Y no me olvido de la opción de grabar vídeo con datos de Timecode o cámaras lentas de hasta 960 fps (limitada en tiempo por buffer) o 1080p a 120 fps. Sinceramente, es sorprendente todo lo que ofrece una cámara tan pequeña.

Una cámara con grabación de vídeo profesional

Valorando única y exclusivamente la experiencia y calidad del vídeo capturado con la Sony ZV-1 sólo decir que sorprende cómo rinde una cámara con un sensor de 1 pulgada. El vídeo 4K tiene un muy buen detalle y en 1080p se puede llegar a un frame rate que de cara a generar cámaras lenta da mucho juego. Sin contar con el modo HFR que para ciertas tomas y recursos es una maravilla.

Poco o nada le puedo achacar a la Sony ZV-1 en temas de calidad de imagen. Pese a tener el apellido vlogging para mi es mucho más que eso, es una cámara con la que se pueden lograr resultados profesionales. Eso la convierte en un gran complemento para todo tipo de creadores que encontrarán en ella una opción muy compacta con la que conseguir tomas que con otras cámaras no podrían.

Respecto a la calidad fotográfica, aquí admito que es el apartado al que menos tiempo le he dedicado. El rendimiento de dicho sensor en situaciones con poca luz no resulta equiparable a un sensor APS-C o Full Frame, pero aún así se pueden obtener fotos de gran calidad.

Una de las grandes cámaras de 2020

Si me hubiesen dicho que este 2020 una de las cámaras más interesantes iba a ser una compacta no lo hubiese creído, pero es así. La Sony ZV-1 me ha sorprendido por muchos motivos. El primero y más importante es su calidad de vídeo. Junto al uso de herramientas como las líneas de zebra, histograma, etc., el control para obtener una imagen de gran calidad es muy alto.

Además, poder grabar en Slog2 y Slog3 así como HLG permiten trabajar luego en postproducción con un material mucho más agradecido a la hora de tocar color. Aunque no sea un proceso sencillo hasta que no te acostumbras a las particularidades de cada perfil. Si a eso sumamos el poder grabar vídeo 4K y cámaras lentas, la Sony ZV-1 me parece una cámara prácticamente perfecta para creadores que busquen algo pequeño, versátil y muy potente.

En resumen, la Sony ZV-1 una cámara que me ha gustado muchísimo a pesar de no ser perfecta. Para una futura Sony ZV-2 lo único que pediría es un poco más de angular y mayor autonomía. La batería si vas a a grabar de forma intensa no es suficiente, así que te recomiendo que te hagas con un par de ellas extra.

Por lo demás, incluso la limitación de tiempo al grabar vídeo 4K es algo que entiendo que ocurra y no me preocupa en exceso. Porque para eso hay otro tipo de cámaras en el mercado. Así que, por 799 euros que cuesta, la Sony ZV-1 es desde ya una de mis cámaras favoritas de este 2020. Cien por cien recomendable.